El destino del Hotel de Turismo

La posibilidad de que finalmente el Hotel de Turismo de la Provincia pase nuevamente a manos privadas, luego de la experiencia negativa de lo sucedido años atrás con otros hoteles de la Provincia, pone sobre el tapete de la discusión pública lo que es y representa para los correntinos el tradicional hotel de la avenida Costanera, que supo tener sus momentos de esplendor y que por estos días no ofrece precisamente una buena imagen a la vista de miles de turistas y comprovincianos, que supieron tenerlo a través de los años como un símbolo de la ciudad.

Inaugurado en el año 1947 el Hotel de Turismo es otra de las obras que a lo largo y a lo ancho del país dan testimonio de la construcción que se hacía en los años de Gobierno del General Perón, como otros barrios conocidos de esta misma ciudad que se contraponen con la precariedad de las obras encaradas por el Invico y por otros organismos provinciales de vivienda, muy distintos de lo que era la construcción en la década del 50.

Relacionada con esta posibilidad está además el probable remate de los amplios y valiosos terrenos que tiene la Provincia en las inmediaciones del hotel, cuyos recursos podrían ser derivados a la construcción del Instituto de Oncología del que se habla en estos días, quizás como un símil de otra obra que criticada en sus inicios es hoy orgullo de los correntinos, con proyección al país entero.

En este marco sobrevienen tres cuestiones fundamentales que nutrirán el debate que se abre en la sociedad. Por un lado la confirmación o no de la decisión de sacar del dominio público la explotación del hotel, que seguramente conllevará la necesidad, de no ser así, de invertir y mejorar su gerenciamiento para ponerlo en línea con las necesidades impuestas por un mercado cada vez más exigente.

Por otro lado las características, formas y tiempos de la disposición de los bienes del Estado que constituyen los terrenos aledaños, de manera de disipar absolutamente toda posibilidad de crítica en cuanto a la necesaria transparencia e igualdad de oportunidades al empresariado correntino.

Finalmente la necesidad absoluta de que la nueva obra a encararse, el Instituto de Oncología, se haga como se hacían las obras en tiempos del General Perón, esto es con la idea de que perduren en el tiempo y sean funcionales como lo es el Instituto de Cardiología, hoy ejemplo indudable de la visión progresista del gobierno de José Antonio Romero Feris, sin dejar de tener en cuenta y considerar la necesidad absoluta de ajustar los mecanismos de contralor que eviten algunas de las críticas que en el momento de la ejecución se hicieron.

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