Destacaron a referentes sociales de Misiones

El Movimiento Provincial cerró su año de seminarios con la exposición de una experta uruguaya en medio ambiente
Anahit Aharonian. Ingeniera agrónoma y docente de la Universidad de la República de Uruguay. Finalizó un Postgrado en "Gestión de Políticas Ambientales". Trabaja en promoción de comunidades saludables y sustentables ecológica y socialmente. Integrante de la Comisión Nacional en Defensa del Agua y la Vida (CNDAV), participando y organizando actividades tanto en su tierra natal como en el exterior.

Posadas y Montecarlo. Ayer finalizaron las actividades por este año del Movimiento Social de Misiones. Con un importante marco de participantes, entre docentes y estudiantes, se aprovechó la oportunidad para reconocer la labor de destacadas personalidades de Misiones por su trayectoria en actividades por el bien común.

El Obispo Emérito Joaquín Piña expresó su satisfacción ante la continuidad de la Escuela de Formación Política, a cargo actualmente del Movimiento Social de la provincia. “Me invitaron al primer aniversario de la Escuela Política y estoy muy contento porque pensé que la escuela de formación había terminado. En cambio realizaron cinco seminarios con personas especializadas”, sostuvo.

Entre otros temas en el encuentro habló sobre las recientes elecciones del Colegio de Abogados de Misiones y del Consejo General de Educación, Rama Primaria y Secundaria y en la Junta de Clasificación y Disciplina, perteneciente a ese organismo provincial. El prelado consideró que en el gremio docente “hay un gran adoctrinamiento de los maestros por parte de quienes gobiernan, cuando deberían tener una conciencia más crítica”.

Agua y minerales

“Sudamérica constituye una región estratégica desde el punto de vista geopolítico: riquezas en diversidad genética, minerales, petróleo y agua. Se constituye en el objetivo prioritario de un norte hiper-consumista para poder sostener su nivel de derroche de recursos naturales. Los Estados (en sus instancias nacional, provincial y local) tienen cada vez menos poder ante las empresas multinacionales que cuentan con gran poder económico”, aseveró Anahit Aharonian, ingeniera agrónoma y docente de la Universidad de la República de Uruguay, encargada de cerrar los seminarios de la ONG misionera.

A la hora de definir el alcance de las decisiones de estas grandes empresas, la profesora universitaria descendiente directa de desaparecidos por el genocidio armenio, declaró que “en nuestra región, las iniciativas productivas hoy las toman empresas transnacionales que deciden instalarse aquí (autorizaciones mediante, las que parecen un trámite más que un estudio de la situación), haciendo un uso no sustentable de los recursos naturales, para producir lo que en sus países ya no es posible”.

De modo que “la internalización de los costos ambientales ha conducido al expansionismo de estas industrias, lo que se ha visto reforzado por disminución o agotamiento de fuentes de materia prima. Se traduce en una fuerte concentración y transnacionalización de la tierra con el consiguiente aumento exponencial de su precio. Además de la minería a cielo abierto con cianuro (al estar los minerales diseminados, no han encontrado mejor idea que dinamitar la cordillera), avanza la frontera agrícola de la llamada agricultura sin agricultores o agricultura industrial con extensas áreas de cultivos de soja transgénica, extensos cultivos forestales para producir en principio pasta de celulosa. Ahora tenemos enormes extensiones con destino a la producción de agro-combustibles”.

Según su punto de vista, “la naturaleza no es sólo un recurso en sentido económico, sino también un servicio en términos ecosistémicos. Es el caso de los suelos que permiten la recarga de acuíferos, el control de inundación, la renovación de la fertilidad que sustenta a la agricultura alimentaria, entre otros bienes. Todos estos servicios no tienen un valor en la economía de mercado que hoy invierte en su explotación como recurso”.

Comentá la nota