Destacan el sistema de Atención Primaria de Tandil.

Graciela Jaramillo, coordinadora de Atención Primaria, dependiente de la Secretaría de Salud del municipio de Tandil, explicó cómo se trabaja bajo una mirada "integral" en la prevención y la promoción junto a la comunidad, desde cada uno de los espacios y programas que se llevan adelante en la ciudad y en las localidades rurales.
¿Qué es APS?

La APS, en realidad, es el escalón de entrada, de acceso de la población al sistema de salud. Observemos que más allá de la asistencia, que no debe quedar de lado, entre nuestras actividades principales están: educación, promoción y prevención.

Educación es una palabra que se define en sí misma. Pero en cuanto a promoción y prevención, vemos que hasta los propios profesionales de la salud no lo tienen bien en claro. Cuando se promociona es, por así decirlo, cuando se hace propaganda de salud. Ejemplo: estilo de vida saludable, caminar hace bien, etc. Esto es promocionar. Prevenir es otra actividad bien distinta. Es cuando nos referimos a algo específico. Ejemplo: en invierno vamos a prevenir la bronquiolitis mediante acciones específicas, desde las habitacionales, la consulta periódica, vigilar el grupo poblacional más vulnerable -como puede ser el bebé hasta el año-. Son una serie de medidas específicas.

Hay una cuestión importante a la cual, a veces, la gente no le da bolilla. Esto es: una persona se atiende en el primer mes, suponte que tenga una apendicitis, que eso ya es segundo nivel de atención que corresponde al hospital, o que por ejemplo la persona tenga que sufrir una amputación. Acá comienza el otro momento de atención primaria y es cuando esa persona sale del hospital. ¿Cómo la reinsertamos otra vez en su medio social?. Esto es de lo que se habla menos. Suponte, a una persona se le amputa una pierna, en este caso el hospital se ocupa de que quede bien y no corra riesgo de infección. Nosotros debemos preocuparnos de cómo reinsertamos a esa persona que ya tiene una minusvalía, ayudarlo a trabajar, lo que se llama las capacidades remanentes. Su vida no va a ser la misma, pero qué cantidad de cosas puede hacer. Entonces todo eso es Atención Primaria.

Repito: educación, promoción, prevención, asistencia y la parte de rehabilitación, en cuanto a la reinserción en su comunidad.

¿A través de qué otros espacios, aparte de los centros de salud, se concretan esos tres conceptos?

En Tandil tenemos y deberíamos aprovecharlo, uno de los sistemas de atención primaria -me atrevo a decir- mejores de la provincia. En otros lugares hay salas de primeros auxilios, pero no atención primaria. ¿Cuál es la diferencia? Que nosotros tenemos equipos de salud que hacen un enfoque holístico de salud en cada lugar, donde se va pudiendo.

Se concentra todo en una dirección o en una coordinación que es la que puede bajar claramente las políticas, tanto de planes nacionales como provinciales. A través de estos se canaliza el sesgo que cada gestión política en particular le quiera dar.

Primero saber aprovechar a fondo eso y segundo, cuando hablo de un enfoque holístico, es que atención primaria no debe permanecer aislada del resto de las estructuras. Esto implica un amplio trabajo codo a codo, por ejemplo con desarrollo social, con derivaciones hospitalarias, como puede ser en salud mental, que es algo que estamos necesitando los tandilenses y en donde hay un déficit, tanto en el primer nivel como en el segundo. También es importante trabajar con la asociación intermedia, porque si cada equipo no se relaciona perfectamente con su escuela, su iglesia, su club…y ahí volvemos al primer concepto de que atención primaria es el compromiso de todos. No debe ser solo el compromiso de los profesionales o de los que ocupamos distintos estamentos en este sistema, sino que si no logramos que las comunidades entiendan que deben defender su propia salud, no hacemos nada.

Por eso atención primaria es un concepto muy amplio, en el que nadie debería quedar afuera.

¿Qué acciones concretas se están llevando a cabo en relación al dengue y gripe A?

El dengue ya hace muchísimos años que la humanidad entera lo conoce. Lo que pasa es que está avanzando geográficamente, por eso para nosotros es extraño.

En el dengue tiene mucho que ver la responsabilidad individual, es decir no se puede hacer nada desde todo el sistema de salud si la gente no entiende que es protagonista de su propia salud. En cuanto a la prevención, se está repartiendo folletería y se está trabajando, tanto desde la secretaría como desde cada equipo en particular, que baja estrategias respetando las culturas propias de cada barrio.

Con la gripe A, ya es otro cantar, porque es una mutación viral que no se conocía, es más, se sabía, hace más de diez años que esto iba a pasar, que podía haber una mutación que provocara esto. Pero como se mantuvo en el contagio porcino a porcino y porcino a humano, se pensó que como en la gripe aviar, se frenaría en la etapa de contagio del animal a humano. Lamentablemente está gripe llego a la tercera etapa que es el contagio de persona a persona. Se ha decretado la emergencia sanitaria por el término de 60 días y diariamente la Secretaría de Salud brinda un informe representativo del conjunto de efectores de salud -tanto públicos como privados-. También ha comenzado una campaña en los medios con las recomendaciones básicas para prevenir la enfermedad.

¿Cuando nació el programa de salud sexual?

El programa nació en 1992. Quiero aclarar algo: si bien yo aparecí a la cabeza, esto no se habría podido sostener sin que todos los docentes, sin que todos los equipos sociopedagógicos hubieran puesto el hombro. Tanto en organizar las distintas etapas de los encuentros, como en acompañar y hasta poner sus autos para que yo pudiera ir de un lado a otro. No se habría podido hacer. Por eso, que pasa por una sola persona es mentira. Pasa por un grupo de gente que en distintas circunstancias se moviliza y por eso el programa se mantiene en el tiempo.

Este programa tiene un mínimo de tres encuentros, pero de acuerdo a la modalidad propia de cada grupo puede llevar muchísimos más.

Lo que si hubo un viraje desde el 92, ya que yo trabajaba la epidemiología del sida y por ahí lo aspectos anatomológicos. A raíz de que me formé y me recibí de educadora sexual pude trabajar todos los otros aspectos tan importantes que hacen a la cultura, a lo que es la sociología. Es decir todos los aspectos importantes de la sexualidad que exceden ampliamente el marco biológico.

Y aunque sean 4 ó 5 encuentros que hemos podido hacer con cada grupo, esto es un disparador. Cuando vos tenés un equipo comprometido, a partir de eso se sigue trabajando lo que se detecta y lo que se pregunta en este tipo de programa. Por eso el año pasado, por primera vez compilé todas las preguntas y en este momento, me estoy reuniendo con grupos de docentes, para acercarles esta encuesta como instrumento. De esta manera ellos van a saber cómo preguntan los chicos de Tandil de tal edad y para re trabajarlo desde el área. Las áreas de sociales, de construcción ciudadana, son las que más brindan los espacios para que esto se haga. El compromiso de las escuelas es fuertísimo. También trabajamos con grupos de mujeres y de chicos. No sólo con los escolarizados. Y muchas veces desde las escuelas surgen reuniones con los padres, que son igualmente ricas. Por eso digo que esto no pasa por una persona.

¿Nos falta aprender mucho sobre sexualidad?

Una cosa es que vos veas que persisten mitos y tabúes. Pero cuando realmente lo medí, me sorprendí muchísimo de cosas de mi generación que yo creía que no podía ser. Es decir que tenemos un analfabetismo en sexualidad, que es terrible. Pero no nos asustemos, esto es cultural. Los miedos, los prejuicios, los mitos y tabúes, son culturales. Hay mujeres que no se siguen bañando cuando menstrúan porque creen que se van a morir. Sabemos desde el conocimiento lógico que esto no es así. Pero cuando, desde chiquitita, te dijeron eso. Obviamente eso va a persistir, como el miedo a la primera vez o el dolor.

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