Destacan relevancia de pericias antropológicas en los juicios ordinarios.

Según los expertos, los jueces y los peritos "comparten el mismo idioma, pero hablan de cosas diferentes y no lo saben".

Posadas. Dos estudios de investigadores misioneros demuestran la importancia de las pericias antropológicas en el marco de un proceso judicial.

Uno de ellos se titula “Importancia y valoración de la pericia antropológica en el proceso judicial”, de las investigadoras Florencia Vely y Virginia Barreyro, quienes cursan la maestría en Antropología Social.

Según concuerdan las autoras del trabajo la “pericia es un medio probatorio con el cual se intenta obtener para el proceso, un dictamen fundado en especiales conocimientos científicos, técnicos o artísticos, útil para el descubrimiento o valoración de un elemento de prueba. Nace de la necesidad de comprobar dichos o hechos mediante el fundamento de un dictamen que debe producir un experto”.

En el caso de las pericias antropológicas, destacan que el trabajo encomendado al experto se trata de “la elaboración de informes dentro del ámbito de su saber científico los que serán merituados por los magistrados en la resolución de causas judiciales en las que lo cultural resulta relevante. En cuanto relatos de investigación antropológica realizados para subsidiar procesos jurídicos, los dictámenes periciales son requeridos en situaciones límite que suelen envolver conflictos. Siendo dirigidos a jueces y abogados para la toma de decisiones concretas, que pueden alterar la vida de sociedades enteras”.

Las también abogadas agregan que “los dictámenes periciales son documentos producidos con finalidades previamente establecidas (puntos de pericia), dirigidos a una audiencia restringida, dotados de reglas y pueden ser sometidos a análisis y valoraciones específicas”.

Las investigadoras especifican que “esas pericias indagan acerca de historias de vida, significados y construcciones simbólicas sobre los hechos y acontecimientos vividos, y mientras más voces diferentes sean escuchadas más amplio será el abanico de significaciones y permitirá obtener una construcción científica con alto grado de certeza”.

Caso de estudio

El estudio se centró en un caso vinculado a la relocalización de personas . “Las pericias antropológicas efectuadas en la causa que se inició por la pérdida de tierras y de fuentes de trabajo versaron sobre la existencia de afectación del sistema de vida, detrimento de las fuentes de trabajo, del derecho a trabajar y de su identidad cultural”.

“A partir del inicio de las obras necesarias para la construcción de la Represa Hidroeléctrica de Yacyretá fue necesario iniciar un proceso de relocalización de las poblaciones asentadas, lo que provocó un evidente impacto socio-cultural. La represa obligó a relocalizar a cerca de 40.000 personas en ambas márgenes del río, incluyendo la mayor afectación urbana a nivel mundial por esta causa, con más de 20.000 personas en la ciudad de Posadas”.

Los problemas se evidenciaron con la existencia de lenguajes diferentes entre el ámbito judicial y el antropológico. “Una de las mayores dificultades que encontramos está dada por el desconocimiento de la agencia judicial sobre las técnicas de investigación de los antropólogos, sus características, alcances con que se utiliza determinado término y conceptos propios de la Antropología, que no se explicitan probablemente por considerarlas obvias. Así, perito y juez comparten el mismo idioma, pero hablan de cosas diferentes y no lo saben”.

“Resulta indispensable que los operadores judiciales tengan conciencia de la importancia de la pericia antropológica para resolver causas donde estén implicados sistemas culturales, étnicos, religiosos, entre otros que sólo un antropólogo los podrá analizar, explicitar y traducir”.

Según el trabajo, se debe incluir en las listas oficiales de peritos a los antropólogos sociales, también hay que darles un carácter preponderante de los cuales los jueces no puedan apartarse sin una debida justificación, mediante la sola invocación del principio de la sana crítica y del carácter no vinculante de las pericias.

Segundo estudio

El otro trabajo se titula “La pericia antropológica socio-cultural más allá de sus aplicaciones predominantes. Los derechos humanos y el relativismo”, del doctor Roberto Abinzano, integrante del Programa de Posgrado en Antropología Social (PPAS) y docente de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).

“Los peritajes antropológicos, además de sus actuaciones en casos de relaciones inter-culturales tiene una amplia avenida por recorrer en procesos relacionadas con conflictos sociales y lucha de clases, además de otros espacios como podrían ser los de las prácticas médicas, la bioética, la educación”, explica.

Al decir del escrito, “los Derechos Humanos universales en la medida en que están incorporados a nuestro propio sistema constitucional pueden ser una poderosa herramienta para dicha práctica profesional”.

Ambos trabajos se concretaron en el ámbito del Centro de Estudios en Antropología y Derecho (ver aparte), sus avances se presentaron en el IX Congreso Argentino de Antropología Social.

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