Destacan programa de voluntariado para prevenir y luchar contra el dengue en Formosa

Desde el Programa de Voluntariado para la Educación, el Control, la Vigilancia y Prevención del Dengue en Formosa, que se desarrolla a través la UNaF, se resaltó el grado de concientización que la población local tiene respecto de la enfermedad del dengue.
Así lo remarcó el doctor Carlos Blas Hoyos, responsable del mencionado programa, el cual se implementa desde hace cuatro años en forma consecutiva.

"La concientización que tienen los formoseños sobre el dengue es aceptablemente buena, pues casi un 70 por ciento de las personas que encuestamos en el marco de la iniciativa lo definió como enfermedad producida por un virus y un 85 por ciento reconoce al mosquito aedes aegypti como vector y por su nombre", precisó.

Seguidamente explicó que en el marco del Programa de Voluntariado y en forma simultánea a las tareas de campo realizadas para promover la educación y prevención comunitaria, se desarrollaron encuestas domiciliarias, tendientes a conocer aspectos referidos a la infraestructura y disponibilidad del agua potable en red así como también el estado de conocimiento sobre aspectos relativos a la problemática del dengue y su principal vector.

Comentó que "en la ciudad de Formosa, la encuesta domiciliaria que abarcó 74 barrios y 4.480 hogares nos indica que el 71 por ciento de los hogares posee agua potable en red, pero a su vez un 71,4 por ciento no recibe agua en tiempo y forma, por lo que se ve en la necesidad de acumular agua en recipientes".

"Además pudimos constatar que los recipientes más usados son la cisterna sin tapa, es decir que se trata de casas que no poseen red intradomiciliaria, por lo que el agua se acumula con jarras o baldes –señaló-.

Esta práctica muy extendida favorece las condiciones para la reproducción del mosquito y por lo tanto merecen la elaboración inmediata de estrategias y métodos de prevención a corto, mediano y largo plazo, para subsanarlas".

Importante contribución

Asimismo, el doctor Hoyos recordó que "este año el país sufrió la más grave epidemia de dengue que se tuviera registro con más de 29 mil casos con diagnóstico de laboratorio confirmados, que según las estadísticas sólo responden a una quinta parte de los que realmente enfermaron", marcando que "en esta oportunidad, Formosa salió prácticamente indemne y creo que esto no es casual".

"Si bien el mérito debe adjudicarse a las autoridades sanitarias locales encargadas de la vigilancia y el control, también creo que nuestra Universidad realizó un importante aporte a través de los investigadores de este equipo que me toca dirigir y también de los estudiantes, quienes demostraron un enorme compromiso y solidaridad con su comunidad", subrayó.

Finalmente, a modo de consejo, Hoyos propuso que "este verano la gente debe meterse en la cabeza un neologismo que va a sonar repetidamente: el verbo ‘descacharrizar’. Hay que deshacerse de todos los cacharros que puedan acumular agua y que sirvan para la reproducción del mosquito".

"Entre ellos se encuentran botellas plásticas y de vidrio, baterías, cubiertas, cocinas y lavarropas y heladeras viejas, bebederos de animales, plantas con axilas, huecos de árboles, culotes de botellas en el borde de murallas, canaletas, floreros, etcétera", detalló e instó también a tener habitaciones e interiores bien ventilados con pinturas blancas o claras, usar repelentes, controlar con larvicidas el agua de cisternas y piletas, entre otras medidas.

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