Destacan uso abusivo de los decretos

“El uso abusivo que se hace de los decretos de necesidad y urgencia en la Argentina se debe a la voluntad del Ejecutivo de gobernar solo y de pasar por encima al Congreso”, señaló Pablo Luis Manili, abogado constitucionalista y docente de la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires, en diálogo con Ecos Diarios.
Alrededor de 70 abogados, magistrados y estudiantes de Derecho participaron de una jornada de actualización en el Colegio de Abogados de nuestra ciudad que contó con la presencia de un especialista que disertó sobre “Decretos de Necesidad y Urgencia y Delegaciones Legislativas”.

Uso abusivo

“Lamentablemente los decretos de necesidad y urgencia son un tema de suma actualidad porque son herramientas extraordinarias que prevé la Constitución y lo ideal sería que se utilicen de manera muy esporádica y solamente cuando hay graves necesidades pero en la realidad no ocurre así”, destacó el doctor en Derecho Pablo Luis Manili.

Para ejemplificar el uso abusivo de esta herramienta constitucional, detalló que desde 1853, fecha en que se sancionó la Constitución argentina, hasta el año 1989, teniendo en cuenta la presidencia de Raúl Alfonsín, se dictaron sólo 25 decretos de necesidad y urgencia. “Cada presidente dictaba uno o dos en todo su mandato”.

El panorama cambió notablemente entre los años 1989 y 1994 durante la primera presidencia de Carlos Menem cuando “sólo en cuatro años en vez de dictarse 25 como se habían dictado en los 150 años anteriores, se dictaron 360 decretos, es decir, más de uno por día y esto se prolongó así prácticamente hasta el día de hoy”.

Con respecto al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, señaló que “no ha hecho un uso muy abusivo de los decretos de necesidad y urgencia pero sí de las delegaciones legislativas, que son primas hermanas de los decretos”.

Según explicó el abogado, en el decreto de necesidad y urgencia el presidente se arroga la facultad de legislar motu propio, en cambio, en la delegación legislativa el Congreso le presta al Poder Ejecutivo la facultad por un tiempo determinado y dentro de un marco legal con ciertos requisitos.

En la emergencia

En cuanto al momento en que se debieran utilizar los decretos, manifestó que “la Constitución es muy clara al respecto, se deben utilizar cuando haya necesidades urgentes y no sea posible seguir el procedimiento ordinario para la sanción de las leyes, es decir haya que tomar una medida con tanta urgencia que no den los tiempos para que debatan diputados y senadores acerca de un ley”.

Manili destacó que “el Congreso es el primer responsable de esta situación y en última instancia la Justicia, siempre que haya un caso particular de una persona que lo ventile ante los tribunales”. Sin embargo, precisó que “actualmente la mayoría en el Congreso la tiene el oficialismo con lo cual se aprueban todos los decretos en la comisión bicameral permanente”.

Para terminar, el abogado quiso dejar en claro que “la herramienta en sí no es mala y la tienen todos los países del mundo, lo malo es el abuso que se hace de ella, como de muchas cosas en la Argentina”.

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