Después de tres años, la UTA amenaza con medidas de fuerza

Denunció que los choferes llegan a estar 24 horas en un coche y son obligados a correr a 110 km/h.

Luego de tres años sin paros ni protestas en las calles de Salta, el gremio de choferes se declaró en estado de alerta y anunció que iniciará medidas de fuerza si no mejoran las condiciones laborales y de seguridad en las líneas urbanas e interurbanas de ómnibus.

"En la provincia, el sistema de transporte de pasajeros brilla por su imagen pero se deteriora por dentro, día a día, ante la mirada pasiva de los responsables", remarcó el secretario general de la filial salteña de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Oscar Cruz, tras reclamar "urgentes respuestas" de los organismos competentes a las "diversas y graves deficiencias" denunciadas en el servicio público de pasajeros.

El dirigente señaló que, en una reunión desarrollada en la sede gremial de San Luis 555, la junta directiva y el cuerpo de delegados resolvieron declarar al sector en estado de alerta y movilización ante el incumplimientos de normas legales que se traducen en "inaceptables condiciones de trabajo" para los choferes y en una "creciente inseguridad" para los usuarios.

Cruz advirtió que "en el sistema metropolitano los trabajadores son obligados a prestar servicios de dos a tres jornadas, las diagramaciones no cumplen con las normas de tránsito y transporte vigentes para circular y el tránsito vehicular en el macro y microcentro es un caos".

El dirigente de la UTA aclaró que la jornada de trabajo "debe ser de 8 horas diarias con descansos de 12 horas entre jornada y jornada, pero los choferes llegan a estar 16 y hasta 24 horas arriba de un colectivo".

Por otra parte, hizo notar que "en los servicios del Valle de Lerma no se implementan las máquinas boleteras, lo que no permite brindar un servicio óptimo y se pone en riesgo constante la seguridad de los usuarios y la comunidad en general".

En este punto advirtió que, para poder cumplir con las frecuencias y evitar sanciones, los choferes se ven obligados a circular a velocidades de hasta 110 kilómetros por hora. Esto es criminal", enfatizó, para recalcar luego que en las líneas urbanas de Salta se presenta una similar situación por lo acortado de las frecuencias y el desorden vehicular. "Tampoco vemos los resultados esperados con los filtros y los carriles exclusivos", acotó.

Cruz recalcó que en los últimos tiempos el sector ha reiterado estos reclamos "sin obtener respuestas, medidas ni soluciones". Sobre estos planteos, la UTA endureció sus exigencias a la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMT), la sociedad administradora del sistema metropolitano (SAETA), el Programa de Transporte dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico, el Ministerio de Trabajo y los organismos municipales relacionados con el tránsito y el transporte de pasajeros. "Si no se revierte el actual cuadro en un plazo perentorio, vamos a iniciar un plan de lucha hasta lograr que se mejore seguridad de los trabajadores y los usuarios", finalizó el dirigente gremial.

Un crítico cuadro

En el Norte. Según la UTA, todas las empresas que prestan servicios en Tartagal, Orán y zonas aledañas operan hoy en forma ilegal.

Concesiones. El gremio denunció que las concesiones y permisos en el Norte provincial se encuentran vencidas desde agosto último.

Valles Calchaquíes. Idénticos planteos formuló la UTA por los servicios que cubren a las localidades vallistas.

Sin cobertura. Por esta situación, afirmó el gremio, choferes de ómnibus y usuarios carecen de indispensables coberturas en los servicios.

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