Después de la estatización de Chávez, Moyano espantó inversiones chilenas

Luego de la estatización de Hugo Chávez de tres empresas del Grupo Techint, lo que provocó la creación de un frente de empresario que comenzó a cuestionar con fuerza la actitud del Gobierno K y sus relaciones con Venezuela, Hugo Moyano, líder de la CGT, abrió un nuevo frente empresarial y diplomático al auyentar inversiones chilenas.
Fuentes privadas y diplomáticas confirmaron a PERFIL que gracias al bloqueo que los camioneros realizaron hace diez días a las plantas de Papelera del Plata, perteneciente a uno de los grupos industriales más tradicionales de Chile, las relaciones entre ese país y la Argentina se encuentran en uno de sus peores momentos.

Ya sea porque la presidenta chilena, Michele Bachelet, se encuentra de gira por Europa, o porque las gestiones de la Embajada de Chile en Buenos Aires ante funcionarios argentinos fueron realizadas con la mayor discreción, el enojo de los empresarios trasandinos no trascendió.

Pero las fuentes coincidieron en afirmar que el principal accionista de Papelera del Plata, Bernardo Batte, dueño de la tercera fortuna de Chile, valorada en US$ 3 mil millones, terminó por decidirse a no realizar una inversión de $ 1.300 millones en Corrientes, que ya había sido pospuesta a fines del año pasado, cuando observó que el Gobierno argentino "no tuvo una actitud decidida para cerrar el conflicto de Botnia", aseguraron las fuentes.

Los empresarios chilenos siguieron de cerca el conflicto desatado por los camioneros de Hugo Moyano y su hijo Pablo en las sedes de Papelera del Plata, desde el 7 de mayo, cuando la empresa "se negó a abonar una cifra exorbitante de dinero a la entidad gremial, en razón de no existir justificación alguna para ello".

El 8 de mayo, la compañía presentó diversas denuncias penales y comunicó la situación a varios funcionarios, entre ellos los ministros de Justicia, Trabajo y Producción –Aníbal Fernández, Carlos Tomada y Débora Giorgi, respectivamente–, y el gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, pero fuentes del mercado aseguran que no tuvieron respuestas, más allá de la actuación de la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, que intentó poner paños fríos a los camioneros que bloquearon las plantas de la empresa en las localidades bonaerenses de Wilde y Zárate y en la puntana Maschel durante varios días.

"Esta debe ser la única empresa que denunció a la Justicia los métodos de Moyano", recalcó una fuente.

Papelera del Plata no sólo se distingue por ello. Fue una de las primeras grandes empresas chilenas en cruzar la Cordillera en los albores de los 90, lo que la convirtió en un buque insignia al que siguieron Cencosud, dueña de las cadenas Jumbo y Easy; Falabella, y un nutrido grupo de inversores en minería, vitivinicultura y alimentos.

Papelera del Plata es de la chilena Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC). "Lo que le pasa a una empresa de CMPC es analizado por el resto de los inversores", coincidieron las fuentes, que recordaron que las relaciones entre Chile y la Argentina comenzaron a complicarse hace dos inviernos, con los cortes de suministro de gas a ese país, producto de la crisis energética argentina, que suspendió las exportaciones del fluido y complicó el suministro energético de las empresas chilenas, que presentaron quejas formales, tanto que el tema fue tratado por las propias Bachelet y Cristina.

A las corridas de Moyano también se suman las declaraciones del embajador argentino en Perú, Darío Alessandro, que hace dos semanas dijo que ese país tiene razón en su reclamo a Chile por la jurisdicción de la plataforma marítima.

La actitud de confrontación de Papelera del Plata ante el pedido de Moyano se inscribió en el contexto en que los empresarios argentinos comenzaron a "soltarse", como definió un ejecutivo.

Más allá de que el lobby de Techint comenzó a funcionar a pleno y unió a las cámaras empresariales de mayor importancia, para rechazar la estatización de sus empresas en Venezuela y solicitar la intervención del Gobierno argentino en el asunto –cosa que un año antes no pudo hacer, cuando el militar bolivariano nacionalizó Sidor, su principal activo en esas tierras–, los empresarios argentinos parecen decidirse a buscar aliados en la política y hasta en "movimientos sociales". La movida se observará en las próximas semanas, aseguraron empresarios.

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