Después de 14 días, los alumnos del Esquiú volvieron a clases

Después de 14 días, los alumnos del Esquiú volvieron a clases
También reabrieron otras dos escuelas, pero tres colegios más suspendieron sus cursos
El calendario escolar quedó trastocado por la epidemia de gripe A (H1N1). Ayer reabrieron sus puertas los primeros colegios en los que se detectaron casos de la enfermedad hace dos semanas, pero, al mismo tiempo, otros establecimientos educativos suspendieron las clases por nuevos contagios. El Ministerio de Salud informó ayer que en total ya fueron cerrados temporalmente 49 colegios, 22 de los cuales tuvieron casos confirmados de gripe A, por lo que el obligado receso escolar alcanzaba allí los 14 días.

Uno de los colegios que retomó la actividad ayer fue el Fray Mamerto Esquiú, de Belgrano, donde se dieron la mayoría de los casos confirmados de gripe A en el país. Se contagiaron la enfermedad 89 de sus 800 alumnos.

También volvieron las clases en la Escuela del Caminante, en Palermo, y en el colegio North Hills, de Pilar, mientras que cerraron ayer los colegios Manuel Belgrano y Adolfo van Gelderen, además del conservatorio Manuel de Falla. En Mar del Plata, cerró el instituto Juan Gütemberg, con 160 alumnos con síntomas de gripe, sin que se sepa aún si se trata del virus A (H1N1) o el estacional.

El uso de los medicamentos especiales distribuidos entre los pacientes y sus familiares por las autoridades sanitarias consiguió que la epidemia no tuviera mayores consecuencias que las de una gripe común.

Sin embargo, el ministro de salud bonaerense, Claudio Zin, advirtió que no se tomó real conciencia del problema. "En este momento, ocurre que cerramos una escuela y resulta que los chicos se encuentran todos en el cine o en una casa donde hacen un pijama party. Los padres no han puesto empeño, o nosotros no fuimos claros: lo que necesitamos es que los chicos se queden en casa", dijo Zin, que se mostró contrario ahora a continuar con la suspensión de clases porque la medida ya se volvió inútil por la cantidad de focos de transmisión del virus.

El Ministerio de Salud, por su parte, anunció ayer que se confirmaron otros 20 casos, por lo que suman 235 los contagiados, la mayoría niños, en la Argentina. Todos se encuentran en buen estado, pero frente al aumento del contagio se limitaría la entrega de medicamentos sólo a los pacientes confirmados, y no a sus familiares, o a los casos sospechosos, que ayer sumaban 858.

El jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, afirmó ayer que "se monitorea permanentemente" la evolución de los casos, y aseguró que no había que "alarmarse". Macri regresó de México, lugar donde se produjo un fuerte foco de la epidemia que obligó a la paralización económica de ese país durante varias semanas, contexto en el cual, según el jefe de gobierno, fue justificado el cierre de los colegios. Hoy, la atención internacional se coloca en Chile, con 890 casos y tres fallecidos, el último reportado ayer.

Vuelta a clases

Ayer, los alumnos del colegio Esquiú se mostraron felices por el reencuentro con sus compañeros y sin mostrar signos de preocupación.

Según informaron a LA NACION padres y alumnos del colegio, en el regreso a clase hubo pocos ausentes, y los chicos lo tomaron con total naturalidad. "Aparentemente, por el caudal de gente que hubo en la entrada, sólo deben de haber faltado los que estaban enfermos por la gripe estacional", dijo un padre de un alumno de sexto grado que no quiso revelar su identidad.

Los alumnos de primaria contaron que las maestras mencionaron poco el tema. Además, en cada clase del primario se colocó alcohol en gel para que los chicos se lavaran las manos después de los recreos y antes de ir a comer. Y, en las paredes, se pegaron afiches sobre el tema.

En la secundaria, los alumnos fueron reunidos en el salón multiuso del colegio, donde se les indicaron normas de prevención como taparse con el brazo al toser y lavarse las manos con agua y jabón.

"Rezamos porque ninguno de los que se enfermó con la gripe porcina estuvo grave. Igual, entre nosotros hablamos poco del tema, teníamos ganas de charlar sin parar de otras cosas. Hacía un montón que no nos veíamos", dijo Ignacio, de primer año.

Eduardo, su compañero, contó que contrajo el virus de la gripe porcina, pero que nunca se asustó. "Me empecé a sentir mal el sábado pasado. Tuve 39 grados de fiebre y tos, pero a los dos días se me pasó. Pensé que era una gripe común. Recién una semana después me enteré de que me la había agarrado", dijo.

Marcela contó que su hija también se había enfermado y que se había curado tomando remedios comunes. "Es más leve que la gripe normal. Por eso me pareció ridículo que toda la familia estuviera encerrada", sostuvo.

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