Después de los cruces por la seguridad jurídica, Cristina invita a empresarios a cenar

El encuentro es tras el encontronazo con el enviado de Obama por la falta de certezas para la inversión. Algunos ejecutivos se excusaron de asistir. Se especula con un anuncio oficial
Luego del cruce con el secretario adjunto estadounidense para el Hemisferio Arturo Valenzuela por la falta de seguridad jurídica que el enviado de Barack Obama percibió en su visita al país, la presidenta Cristina Fernández convocó para mañana a un grupo de importantes empresarios a cenar a la Quinta de Olivos.

La cena, organizada por el ministro de Planificación, Julio de Vido, intentará reencausar las relaciones con la comunidad empresaria, luego de los múltiples cortocircuitos de los últimos meses, entre los que sobresalieron las conferencias de IDEA y de la UIA y la reciente visita de Valenzuela, cuyas declaraciones sobre falta de seguridad jurídica fueron convalidadas por el presidente de AEA, Jaime Campos y el titular de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, entre otros.

La convocatoria llegó por teléfono a los oídos de Marcelo Mindlin (Pampa Holding), Paolo Rocca (Techint), Alfredo Coto (Supermercados Coto), Gustavo Grobocopatel (Los Grobo) y Luis Pagani (Arcor), Eduardo Elsztain (IRSA) y Aldo Roggio (Grupo Roggio), Jorge Born (Bunge & Born), Federico Nicholson (Ledesma) y Jorge Brito (Banco Macro y Asociación de Bancos Privados de Capital Argentino, Adeba), entre otros. Brito fue uno de los que se encargó de la convocatoria, junto a De Vido y al secretario de Presidencia, Oscar Parrilli.

La mayoría de los empresarios son parte de AEA. Sin embargo, la invitación no llegó a Héctor Magneto, CEO de Clarín y socio de los ejecutivos en esa entidad empresaria. Tampoco fueron convocados el titular de la UIA Héctor Méndez ni los integrantes de la mesa de enlace agropecuaria.

Rocca se excusó por un viaje al exterior programado con anterioridad y su lugar será ocupado por Luis Betnaza. Tampoco asistirán por encontrarse en el extranjero Ernesto Gutiérrez y Carlos Blaquier.

Los funcionarios manejaron la invitación con hermetismo. No adelantaron ninguna agenda a tratar ni posibles anuncios. Argumentaron que la Presidenta quería ver a los empresarios luego de varios meses sin encuentros.

De hecho, no se registra una convocatoria de tal magnitud desde después de las elecciones, el 14 de julio último, cuando el jefe de Gabinete Aníbal Fernández convocó a las cúpulas empresarias y al secretario general de la CGT, Hugo Moyano, para sentar las bases del frustrado acuerdo social. Entonces, la Presidenta irrumpió de forma sorpresiva e intercambió opiniones con los invitados.

Luego De Vido los convocó para hablar sobre el Consejo Económico y Social, que tampoco avanzó. A diferencia de aquellos encuentros, De Vido manifestó que la invitación esta vez es a título personal y no como representantes de cámaras empresarias.

Mientras las principales entidades empresarias asumieron posiciones críticas del gobierno, huybo un grupo de ejecutivos que representaban a empresas de capital local que intentó un acercamiento al Gobierno a través del minsitro De Vido, pero que se frustró cuando desde la Unión Industrial Argentina se lo denunció como un intento de fracturar la entidad.

Los empresarios especulan con posibles anuncios que ayuden a superar los últimos encontronazos. La relación entre el Gobierno y la comunidad empresaria se deterioró desde el conflicto con el campo y, sobre todo, la estatización de los aportes jubilatorios y de Aerolíneas Argentinas.

Desde Planificación dejaron entrever que la Presidenta pedirá mayor compromiso con las inversiones, que mermaron fuertemente en el último año por la crisis global y la inestabilidad interna. Y ratificará sus mejores expectativas para 2010.

Comentá la nota