Después de dos años de duro trabajo, 15 familias estrenaron sus casas

No tienen recursos y edificaron sus viviendas con el apoyo de dos parroquias, el dinero de la nación y un terreno de una manzana que les donó el municipio. Cáritas planea 300 casas más para la región
En medio de la alarmante escasez de planes de viviendas, con recursos oficiales que fluyen a cuentagotas, y en una ciudad donde los "sin techo propio" se cuentan de a miles, quince familias sin recursos de Banda Norte encontraron el camino para ser propietarios: organizados por Cáritas, ellos mismos edificaron durante dos años sus casas y ayer les llegó el momento del estreno.

Fue en la manzana de Lope de Vega, Nicaragua y Buteler donde se levantaron las 15 viviendas de tres dormitorios cada una que les permitirán terminar con el hacinamiento y las críticas condiciones habitacionales en las que se encontraban.

"Esto para mí es un palacio si lo comparo con la casa en la que estuvimos viviendo. Imaginate que teníamos un bañito así -hace la seña de un metro con las manos- que vivía inundado", dijo con una sonrisa Silvana Marcela Rivera, 32 años y único sostén de un hogar con cuatro hijos de 16, 14, 11 y 7 años.

Ella fue una de las vecinas contactadas por las parroquias Espíritu Santo y Jesús Resucitado para que participaran del proyecto que apuntaba a levantar los techos en un año, pero luego, por demoras en la afluencia de los fondos, terminó llevándoles el doble del tiempo.

El plan de "autoconstrucción asistida" ideado por Cáritas ya se llevó a cabo en barrio Obrero y en las localidades de Adelia María, Isla Verde, Moldes, General Deheza, Baigorria y Gigena y, según adelantó el coordinador del equipo diocesano, el sacerdote Gustavo Humarán, están proyectando otros 6 barrios de cincuenta casas cada uno en Corral de Bustos, Baigorria, Levalle, La Cautiva, General Deheza y Monte de los Gauchos.

"Cáritas parroquial buscó a la gente más carenciada que de otro modo no podría tener acceso a su vivienda. Durante dos años, un miembro de cada familia se comprometió a trabajar en la construcción 8 horas por día con la ayuda de un albañil experimentado. Por eso nuestro lema es ‘Te ayudamos a que vos construyas tu barrio’, contó Humarán en medio de decenas de personas que se dieron cita en el lugar para recibir las llaves.

Por aquello de que lo que cuesta sacrificio se valora más, Silvana Rivera elogió el modo de construcción a través de los propios vecinos: "Me encanta que mis hijos puedan decir ‘a nuestra casa la construyó mi mamá’".

Claro que no le fue nada fácil y, en un momento del proceso, ella estuvo a punto de abandonar porque no le daban los tiempos para trabajar en el barrio y buscar el pan para sus hijos.

"Arrancábamos a las 8 de la mañana hasta las 5 de la tarde y salía de acá y me iba a otras obras a trabajar pintando casas para poder mantener a la familia. Esto es el fruto del sacrificio mío pero también el de mis hijos que se quedaron mucho tiempo solos, el de mis vecinos y mis hermanas, que me dieron una mano para cuidarlos", dijo.

El plan contó con el apoyo de la Nación y también de las autoridades municipales. Desde el gobierno nacional llegaron los fondos para la edificación, mientras que el municipio se encargó de donar el terreno y también acercó una suma de dinero para terminar las casas.

En la manzana de Lope de Vega y Nicaragua el terreno aún está desnivelado y harán

falta varias camionadas de tierra para emparejarlo, pero tanta es la urgencia habitacional de estas familias que ayer por la tarde empezaron a mudarse.

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