Desplante a la embajadora de EE.UU.

Desplante a la embajadora de EE.UU.
El jefe de Gabinete suspendió ayer una audiencia con la diplomática, tras el pedido de Martínez por las inversiones norteamericanas
Malestar, sorpresa, desazón y confusión. El reclamo público de los Estados Unidos a las autoridades nacionales y provinciales para alcanzar una "solución apropiada" para la situación de la empresa Kraft Foods, de capitales norteamericanos, encendió una señal de alarma en el gobierno de Cristina Kirchner y arrojó un manto de dudas sobre el futuro del zigzagueante vínculo bilateral con Washington.

Un día después del planteo diplomático de la administración de Barack Obama, y en un clima de crispación social -con marchas de los trabajadores en distintos puntos del país y el conflicto aún abierto-, la Casa Rosada suspendió ayer sorpresivamente una reunión que estaba prevista entre el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y la embajadora norteamericana en Buenos Aires, Vilma Socorro Martínez.

El encuentro estaba acordado para las 11 de ayer, en el despacho de Fernández, y había sido arreglado entre las partes 10 días atrás con el objetivo de lograr una presentación formal para abrir un canal de diálogo entre la embajada y uno de los principales ministros del gabinete. Pero a las 9.30 el funcionario lo canceló.

La explicación oficial del Gobierno fue que el jefe de Gabinete recibió una llamada de la presidenta Kirchner y se vio forzado a modificar su agenda para acudir a la residencia de Olivos. Lo peculiar del caso es que el ministro tiene el despacho contiguo al de la jefa del Estado y, literalmente, trabaja codo a codo con la Presidenta. "No tiene vinculación alguna con el caso Kraft", fue lo primero que dijeron los voceros del ministro.

En tanto, en la embajada norteamericana reinó la usual prudencia que suele sobrevenir a los entredichos diplomáticos. "La embajada no comenta detalles de la agenda de la embajadora u otros funcionarios", fue la escueta explicación brindada a LA NACION en la representación diplomática norteamericana.

En el sutil lenguaje de la diplomacia, significa que Washington ha decidido llamarse a la más deliberada mesura para evaluar el impacto de la primera gestión de Martínez en la Argentina, que, por cierto, tuvo una fuerte trascendencia política.

Por la noche, en la Casa Rosada buscaron suavizar el entredicho y dijeron que el jefe de Gabinete se comunicaría en el transcurso de la jornada de hoy con la embajada para acordar una nueva fecha para el encuentro con Martínez, que aún sigue indefinido.

Kraft Foods, de capitales norteamericanos, entró en un estado de ebullición luego del despido de 157 empleados, lo que derivó en medidas de fuerza que incluyeron la toma de la planta en General Pacheco durante más de 20 días y un desalojo con represión de la fuerza pública que dejó una docena de heridos y 70 detenidos.

Inquietud

Frente a ese escenario, la embajada hizo llegar su inquietud al Gobierno por el futuro de la compañía, y anteayer hizo saber públicamente que su intención es "proteger las inversiones norteamericanas que dan buen empleo a unos 155.000 argentinos". En el argot diplomático, representan un señalamiento amplio y abarcativo de la inquietud de la Casa Blanca ante eventuales brotes de conflictividad sindical en otras firmas de capitales norteamericanos.

La gestión norteamericana fue la primera misión de Martínez en la Argentina, destino al que arribó hace menos de un mes.

Anoche, el desconcierto sobre el futuro del vínculo bilateral llegó hasta la propia Cancillería. El titular de la cartera, Jorge Taiana, mostró inquietud entre sus colaboradores ante el tono del reclamo norteamericano, según supo LA NACION de su círculo más íntimo. La desazón responde, sobre todo, a las expectativas abiertas en el gobierno nacional por el perfil progresista de la embajadora Martínez, con la que se esperaba lograr una empatía que permitiera superar los entredichos que caracterizaron el vínculo con la Casa Blanca desde la asunción de Cristina Kirchner.

El Gobierno dijo oficialmente ayer que no recibió "presiones" de la embajada norteamericana en el país para resolver el conflicto de la ex Terrabusi y aclaró que la representación diplomática sólo se propuso "averiguar" la situación que atraviesa esa compañía.

Las explicaciones sobre el caso corrieron por cuenta del ministro de Trabajo, Carlos Tomada. "Todos los embajadores, los nuestros, cuando hay intereses de las empresas argentinas intervienen en el sentido de que averiguan, pero de ahí a que intervengan en el tema, presionen o por el estilo, no es así", afirmó el funcionario.

La relación

7 DE MAYO DE 2009

El nombramiento.

* Barack Obama designa a Vilma Socorro Martínez como embajadora.

21 DE MAYO DE 2009

Acercamiento.

* Tras la designación, Obama envió una carta a Crtistina en la que invitó a una mayor cooperación.

18 DE SEPTIEMBRE DE 2009

Presentación formal.

* La embajadora hizo su presentación formal ante el canciller Jorge Taiana y llamó a mejorar el vínculo.

22 DE SEPTIEMBRE

Contacto cara a cara.

* La presidenta Kirchner tuvo un fugaz contacto con Obama en un almuerzo en Nueva York.

28 DE SEPTIEMBRE

El reclamo.

* La embajada norteamericana dio a conocer su inquietud por el caso de la firma Kraft.

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