Despidos en la ONCCA por la liquidación indebida de subsidios

El jefe de la AFIP ordenó separar a dos funcionarios ligados al pago de esos fondos.
El jueves a la noche, el mismo día en que Clarín reveló que la ONCCA había pagado de manera dudosa un subsidio de $10 millones a un feed lot, Ricardo Echegaray, quien controla ese organismo desde la AFIP, pasó por Olivos. Allí escuchó reproches de su jefe directo, Néstor Kirchner, pero primó la decisión de cerrar filas y negar cualquier irregularidad. No obstante, por el episodio, Echegaray decidió sancionar a dos de sus principales colaboradores.

El contador Sergio Paleo, que hasta ahora se desempeñaba como coordinador de Compensaciones, directamente fue despedido y volverá a la ciudad de Mar del Plata, donde hasta hace un par de años ocupó el cargo de administrador de los recursos turísticos, es decir las concesiones de las playas. Paleo había llegado a ser responsable de manejar un presupuesto de $ 3.600 millones de pesos en compensaciones a la industria alimentaria por decisión del propio Echegaray.

Pero el movimiento más relevante dentro de la ONCCA fue una suerte de degradación que sufrió Marcelo Utje, quien ostentaba hasta ahora el pomposo cargo de "coordinador general de Control Operativo y Compensaciones". Ahora ese cargo no existiría más y Utje se haría cargo de una coordinación de menor rango, la de Fiscalización. Según fuentes que prefirieron el anonimato, junto a Emilio Eyras, el presidente formal de la ONCCA, y Fernando Villaverde, un abogado que proviene del servicio penitenciario bonaerense, Utje era uno de los principales hombres de Echegaray en el organismo.

Ninguno de estos cambios podrá ser confirmado en el Boletín Oficial, porque como ya informó Clarín, la ONCCA tiene pendiente de definición por decreto su estructura formal. Hasta tanto eso suceda, el kirchnerismo puede sacar y poner hombres a su antojo, sin resolución. En rigor, la estructura de coordinadores de la ONCCA fue creada por una simple comunicación interna al personal. Y quienes ocupan los puestos clave son abogados y contadores cercanos a Echegaray, que no forman parte de la planta permanente del Estado sino que cobran importantes contratos por fuera del escalafón de la administración pública.

El desplazamiento de estos funcionarios es un síntoma claro del impacto que tuvo la noticia en el círculo áulico de Echegaray, quien desde abril de 2008 conduce ese organismo sin el mayor reparo legal: la ONCCA depende formalmente de la Secretaría de Agricultura y, en consecuencia, del Ministerio de la Producción, pero en los hechos hoy atiende en la sede de la AFIP

En este contexto, la revelación de que en solo 72 horas se pagaron subsidios por 10 millones de pesos a un feed lot de Carlos Casares que no contaba con la matrícula correspondiente (ver aparte) y habría declarado engordar una cantidad hasta ocho veces superior a la hacienda que realmente trabajó, fue atribuida también a la interna dentro del elenco de funcionarios kirchneristas.

La ministra de la Producción, Débora Giorgi, e inclusive el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, eran señalados por el núcleo duro de Echegaray como quienes aportaron a Clarín los datos sobre este trámite irregular.

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