Los despidos, la cara más preocupante de la caída de la obra pública.

Hay protestas en Tinogasta y Belén por obras oficiales paralizadas. Las soluciones no llegan.
La paralización de la obra pública está provocando no sólo un estancamiento de la economía, sino -más grave aún- la caída de cientos de puestos de trabajo. Empleados contratados directamente por el Estado o bien a través de empresas privadas que trabajan para el Estado son sólo un eslabón en la cadena de afectados.

La situación explotó hace un mes con la noticia de más de cien bajas a contratados de Obras Públicas en la Capital y la semana pasada se trasladó al interior de la Provincia.

En Tinogasta, el Ministerio de Obras Públicas de la Provincia también dio de baja a 130 empleados que tenían contratos temporales para la ejecución de distintas escuelas que estaban en construcción en el departamento y que a raíz de la crisis quedaron stand by.

Desde el jueves pasado, los trabajadores tinogasteños y sus familias están cortando la ruta nacional 60 a la espera de una respuesta oficial que, hasta el momento, no llegó, pese a las gestiones que se comprometieron a realizar ante el Gobierno de la Provincia la senadora departamental, Silvina Tello, y el senador electo, Bernardo Quintar.

Belén es otro de los departamentos afectados por la paralización de obras provinciales. El conflicto estalló el miércoles pasado, cuando 87 trabajadores de la empresa Dumanzic, contratados para la construcción del primer tramo de la ruta provincial Nº 46, fueron despedidos a raíz de demoras del Gobierno provincial en cancelar los certificados de pago emitidos por la empresa. La respuesta de los empleados fue realizar un piquete en la ruta nacional 40, en espera de respuestas oficiales. Aunque la promesa del Gobierno había sido que el viernes cancelaría la deuda con Dumanzic para que los trabajadores pudiesen cobrar las tres quincenas que les adeudan, hasta ayer el pago no se había efectuado. Por esto, los trabajadores despedidos analizaban retomar hoy la protesta. Ahora los reclamos serán más duros: no sólo pedirán el pago de las quincenas adeudadas, sino también la promesa de continuar las obras en marcha, de manera que se asegure la continuidad de sus fuentes laborales.

Así lo hicieron saber los empleados despedidos a los concejales belichos, con quienes se reunieron ayer. A la protesta de los ex empleados de Dumanzic se sumarán los trabajadores de otra empresa privada que tiene a su cargo la ejecución de la escuela polimodal Nº 19 en Belén, y que también está paralizada por falta de pago de las certificaciones de obra, con el consecuente perjuicio para los trabajadores.

El secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de la Capital, Marcelo Mari, admitió a Radio Ancasti que la comuna también está sufriendo la caída en el ritmo de la obra pública. Mari reconoció que "ha bajado el ritmo" en las obras de remodelación encaradas en la Plaza 25 de Agosto y que se han rescindido algunos contratos, pero anunció que "se podrían reencauzar esas obras con los fondos retenidos a la soja".

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