El MPN se despereza, imaginando el 2011

De aquí a fin de año habrá algunos movimientos importantes. Surgen agrupaciones con intenciones de interna. Se espera el acto de Sobisch en el Ruca Che. El gobierno también prepara un cierre de año, más que nada conceptual.
En el MPN comienzan a esbozarse los movimientos que anteceden a las internas fuertes, con exhibición de fuerzas dispares e intenciones disímiles, pero con un único propósito: posicionarse en el camino hacia las candidaturas del partido provincial en 2011.

Este miércoles será presentada una agrupación, identificada con el sugestivo título de "Vanguardia", que es promovida desde el corazón del minibloque de diputados "petroleros" en la Legislatura. Es una variante que busca competir alimentada desde el poderoso e inestable sindicato petrolero, que a su vez está sumergido en internas y conflictos hacia afuera. Opción que por ahora se mueve con cierta independencia dentro del sapagismo, comenzará su trabajo de construcción desde una conferencia de prensa.

El sábado 28, el grupo interno que convoca centralmente la figura de José Brillo convoca a una reunión de trabajo. Brillo, que alienta la reforma política en la provincia a semejanza de la que está por aprobarse a nivel nacional, enfoca la cuestión partidaria desde la unidad, pero a la vez construye incesantemente su propio espacio. El estilo es claro: comisiones de trabajo, elección de temas importantes para establecer una plataforma de ideas apropiada para el 2011 y los años que vendrán.

Estas dos señales preceden al acto del Ruca Che que organiza Jorge Sobisch. El ex gobernador, como se sabe, organiza con precisión matemática un acto grande, en el que proclamará la necesidad de un partido unido y movilizado y que no desconozca "lo bueno que se ha hecho con obras concretas e importantes para la provincia". Sobisch ha trabajado sin cesar durante estos ya casi dos años desde que terminara su tercer mandato. Su gente hace gala de nuevas afiliaciones (unas 1.500, dicen) y le baja el el tono a la pretendida sangría partidaria que esgrimen "desde afuera" como un síntoma de desgranamiento del partido provincial.

El gobernador Sapag, mientras, prepara un cierre de año en el que procurará dejar su propio mensaje, centrado en realizaciones de gestión que vendrán de la mano de la "coordinación" política con el gobierno nacional. Hace tiempo ya que se nota un viraje en el enfoque político del oficialismo, que se ha esforzado en marcar una recuperación del mensaje más optimista.

Como un gran organismo que comienza a desperezarse, el MPN se entonará con la mirada fija en los primeros meses del 2010. Allí, a más tardar en marzo ó abril, se terminarán de despejar las dudas coyunturales, y comenzará a estar listo para enfrentar un nuevo desafío, tal vez el más complicado de su historia, el del 2011.

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