Despedir el año con una inauguración

La institución de Pueblo Nuevo inauguró el viernes las refacciones y ampliaciones de sus instalaciones.
El viernes a la tarde, el Centro Déjalo Ser, Déjame Hacer realizó una reunión que tuvo un doble objetivo: agradecer a todas las personas que durante el 2008 colaboraron con la entidad y dar por inaugurado la refacción y ampliación de sus instalaciones.

Decenas de vecinos respondieron a la convocatoria de la institución con sede en la localidad de Pueblo Nuevo. En el lugar, las personas que diariamente asisten al centro se encargaban de recibir a las visitas.

El sacerdote Marcelo Siri, de la parroquia San Luis Gonzaga, fue el responsable de bendecir las mejoras realizadas en el salón donde los integrantes del centro producen pan rayado como parte de las diferentes producciones comestibles que se realizan en la entidad.

“Cuando hacemos una bendición, bendecimos a las personas específicamente. Que esta bendición abarque a todas las personas que van a estar trabajando en este lugar. También para los que ayudaron a hacer esto, a las personas que trabajaron, siempre y cuando no se hayan robado material y todas esas cosas. Dios tiene esa suerte, como ve lo que nosotros no vemos, al que hizo algo mal la bendición le pasa por encima. Entonces bendecimos a todos los que hicieron el bien”, dijo el religioso.

En diálogo con EL CIVISMO, la actual presidenta de Déjalo Ser, Déjame Hacer, Clide Parra, explicó que la intención del encuentro fue “agradecer a todas las personas que colaboraron durante el año”.

“Aprovechamos para inaugurar la ampliación y la refacción de un sector donde trabajan los chicos. El sector donde rayan pan no tenía terminado el piso. Con distintas actividades pudimos recaudar el dinero para ponerle aire acondicionado y otras mejoras para que los chicos estén muy confortables”, expresó.

A principios de año, la presidenta de la entidad había detallado a este medio que existían inconvenientes económicos que hacían peligrar la continuidad del comedor. Sin embargo, “con la colaboración de mucha gente fuimos solucionando el problema que teníamos con ese tema. El subsidio municipal se solucionó y con eso pudimos salir adelante”.

Al centro, dedicado a la atención de hombres y mujeres con capacidades diferentes, asisten 35 personas de distintas localidades del partido de Luján, como Cortínez, Jáuregui, Olivera y Pueblo Nuevo. De lunes a viernes, entre las 9 y las 14, trabajan en la elaboración de diferentes productos alimenticios que luego venden. Pero además de aprender los secretos de estas tareas, los asistentes encuentran un lugar ameno para relacionarse socialmente, hacer amigos y compartir experiencias.

La convocatoria también contó con la participación de una delegación del Centro de Entrenamiento para Futbolistas de Alto Rendimiento (CEFAR), de la localidad de Villa Luzuriaga, en el partido de La Matanza. Los jóvenes deportistas conocieron así la institución a la que donaron una máquina para el sellado de bolsas de polietileno.

La actividad concluyó con una cena donde los presentes pudieron degustar las pizzas caseras elaboradas por los muchachos del Centro Déjalo Ser, Déjame Hacer.

35

Son las personas que asisten al Centro.

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