La despedida de cada verano

Éxodo. La familia se desmembra por razones laborales. Una realidad que duele. Desde noviembre cientos de termeños viajan a trabajar en la Costa Atlántica y el sur del país.
Las Termas, Río Hondo (C) Manos que se levantan al cielo y un fuerte abrazo de despedida. El colectivo que sale de la plataforma y las lágrimas que abundan por el dolor de la partida. Para los cerca de 20.000 habitantes de Las Termas y del departamento Río Hondo, las fiestas de fin de año pierden un poco la mística de “la familia reunida en torno de la mesa navideña”. La desocupación en el verano termense cala hondo en la necesidad básica de la gente y obliga a trasladarse a más de 1000 kilómetros en busca de una fuente de trabajo en las ciudades turísticas de la Costa Atlántica de la provincia de Buenos Aires.

El desarraigo es una realidad latente que se repite cada año en Las Termas tras la despedida de la temporada invernal. El verano no presenta oportunidades de trabajo y personas de todas las edades miran hacia la Costa Atlántica para obtener un trabajo en la gastronomía, construcción y otros rubros.

Más de cinco micros por día parten con su capacidad completa desde la Terminal de Ómnibus como de Ruta 9 y Libertad hacia centros turísticos como Mar del Plata, Villa Gesell, San Bernardo, Pinamar, San Clemente del Tuyú, Santa Teresita, Miramar, entre otros.

Algunos con trabajo seguro, otros desconociendo lo que les deparará el destino porque van por segunda o tercera vez y no hay nada seguro. Y están los jóvenes de 17, 18 y hasta 25 años que van en busca de su primera experiencia laboral para sortear luego en Las Termas los gastos en sus estudios universitarios o terciarios o ayudar a la familia que queda en casa.

“El precio del pasaje a Mar del Plata es de $190 y es promocional al trabajador golondrina”, explica Mónica, de la empresa Flechabus quien remarca que es una tarifa especial por tratarse de trabajadores.

“La gente sufre, no tienes ganas de irse, vos tenés que estar acá viendo como los niños lloran porque no quieren que su papá o su mamá viajen, pero es la necesidad de tener que abandonar la familiar, se sufre acá y allá porque en la Costa no es tan fácil, muchas veces le prometen un sueldo determinado y después le terminando pagando cualquier cosa, juegan con la necesidad y son víctimas del engaños en muchos casos”, manifestó Mónica.

El pasado viernes, partieron cuatro micros de la empresa Almirante Brown con destino a la costa. En el pasaje se notaron muchos jóvenes y por coche viajaban uno o dos grupos familiares completos.

Para el precio de los pasajes hay una promoción de $185 y $190. La próxima salida de los micros con destino a la costa será este lunes al mediodía. Salen dos unidades y sus capacidades se encuentran cubiertas.

Estos son los llamados precios laborales, ya que un boleto a Mar del Plata cuesta $ 250. “El éxodo ha sido impresionante y se calcula unas 20 y 25 mil personas que viajaron”, señaló Lito Vargas, representante de empresas de transporte en la terminal de ómnibus.

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