Despedida y balance de año en el Hogar Monseñor Scalabrini

Finaliza 2008 y el padre Carlos Salcedo, realizó un repaso anual donde se refirió a los logros alcanzados, el apoyo fundamental recibido por la comunidad y el Gobierno municipal. Asimismo envió un mensaje navideño cargado de fe y esperanza y realizó un análisis profundo de la realidad actual para reflexionar en vista al comienzo del nuevo año.
DE LA REDACCION. Con motivo de finalizar un nuevo año y en la víspera de los festejos navideños, LA OPINION dialogó con el director del Hogar Monseñor Scalabrini con el propósito de conocer el balance anual que realizaron las autoridades de la institución, teniendo en cuenta que este ha sido un año positivo para la Obra Don Guanella en toda su dimensión, visto de afuera, ya que se han obtenido muchos logros.

Por otra parte, comunicar a la sociedad que hoy a la mañana el Hogar instalará un puesto de venta en la esquina de avenida Julio A. Roca y San Nicolás para ofrecer los productos de la casa elaborado por los jóvenes a través de los proyectos productivos.

En este repaso anual el padre Carlos Salcedo se refirió a los logros alcanzados, el apoyo fundamental recibido por la comunidad y el Gobierno municipal. Además envió un mensaje navideño cargado de fe y esperanza y realizó un análisis profundo de la realidad actual.

“Haciendo un balance de la actividad del año 2008 en el Hogar Scalabrini – Obra Don Guanella - , podríamos decir que hemos tenido muchos signos de esperanza, no exentos de esfuerzos, incertidumbres y sacrificios, pero al final, como decía el Beato Luis Guanella, “es Dios quien…”. Y somos testigos de ellos, porque el Señor ha sido muy generoso con todo lo que vivimos a diario en esta casa.

El Hogar

“En lo que refiere al Hogar, hemos podido finalmente renovar los convenios con el Ministerio de Desarrollo, específicamente con la Subsecretaría de Minoridad. Esto nos pone nuevamente en carrera en el servicio que brindamos a la comunidad, algo que hoy ya no será posible en muchos lugares, porque muchas instituciones, lastimosamente, han tenido que cerrar. La entrada en vigencia de la nueva Ley de Minoridad ha traído consigo la necesidad de mirar con detenimiento y compromiso la problemática de la niñez y la adolescencia. El tema de la minoridad involucra a toda la sociedad, y no vale de nada luchar por la niñez cuando no se trata al mismo tiempo de rescatar aquellos valores que alguna vez han hecho grande a nuestra patria: el valor del trabajo, el esfuerzo honesto, y la apuesta fuerte por la cultura del trabajo.

“Hay varias cosas que no nos ayudarían en nada en el trabajo por los niños y jóvenes si no se las enfrenta con políticas serias. Las instituciones pueden hacer muchos esfuerzos, pero si esto no va acompañado de un trabajo serio que mire a desterrar el asistencialismo, todo esfuerzo cae, ‘en saco roto’. Nuestros niños tienen que crecer sabiendo que tienen derechos, y uno de los principales es aprender que en la vida existen los límites, el respeto por el otro, ese derecho (a saber que tienen obligaciones) hoy está en el olvido, al parecer.

“La familia no puede pretender que el Hogar y sus niveles educativos reemplacen un trabajo que debe iniciarse en la casa, implantando los valores en sus corazones. Nuestra Obra, y cualquier otra institución que desarrolle tareas educativas integrales, lo que hacen es acompañar. Por eso necesitamos del compromiso de las familias en cada sector en los que se desarrolla nuestra actividad, para poder entre todos lograr los objetivos”.

El apoyo recibido

“En el 2008 hemos tenido la oportunidad de sentir cuán hondo está en el sentir de los pergaminenses el Hogar Scalabrini, y prueba de ello ha sido el acompañamiento del Estado municipal, desde el intendente, Héctor María Gutiérrez y sus colaboradores, en particular la Secretaría de Acción Social en la persona de Carlos Lapetina y la Secretaría de Obras Públicas, que siempre ha acudido a nuestros pedidos. No olvidar tampoco la Secretaría de Cultura y la de Deportes, que siempre están cercanos a nosotros. Queremos también agradecer al senador Carlos Ferreyra, quien con el jefe comunal y el secretario de Acción Social habían hecho posible que fuésemos recibidos por el ministro de Desarrollo bonaerense, Daniel Arroyo, quien se mostró decidido a ayudarnos.

“Pero también, y como vinimos diciendo, el año que va culminando nos ha mostrado cómo sigue intacta la magia del sentir solidario hacia nuestra casa en la sociedad de Pergamino. Los socios que cada mes nos ayudan a sostener la misión con su aporte generoso, las personas que constantemente nos ofrecen donaciones de ropa, alimento y calzado y la gente que acude a las ya tradicionales tallarinadas. Este año hemos tenido la grata sorpresa de una actividad inédita como fue el remate a beneficio y por ello agradecemos al Colegio de Martilleros de Pergamino”.

Escuela Secundaria

“Este año también, ha visto la luz en la Obra, uno de los sectores educativos más nuevos, nuestra Escuela Secundaria, que va tomando fuerza y nos augura una perspectiva de optimismo para seguir sumando esfuerzos en la misión de educar. Por esto también estamos agradecidos por todo el acompañamiento que nos han brindado las señoras inspectoras, para poder ver hoy con esperanza, cómo este sector va cobrando cuerpo y se perfila como una oportunidad más para los jóvenes de nuestra comunidad.

“Con toda la experiencia que hemos tenido en este año, queremos expresarle a la comunidad de Pergamino un ¡gracias! desde el corazón, en nombre de los niños y de los jóvenes que son los destinatarios de nuestros proyectos, y del esfuerzo de cada día.

“El Hogar sigue vivo, los sectores educativos cobran un aliento de esperanza, y esto hay que sostenerlo con un hondo sentido de pertenencia, un profundo compromiso con los pobres, una conciencia recta desde el primer momento en el cual nos acercamos a poner el hombro en una Obra como esta, de lo contrario, no se puede pretender construir una nueva sociedad. Ahora es nuestro tiempo, un tiempo de creer, y por qué no, de soñar. Quien no se atreve a soñar no tiene ideales y cuando en la vida no hay ideales, todo se reduce a lo irremediable y tediosamente rutinario.

“Nosotros queremos seguir trabajando porque tenemos ideales, pero sobre todo porque creemos en Dios y estamos convencidos de que lo que hacemos cada día no es solamente un trabajo, sino una misión”.

Los medios de prensa

“Aprovechamos la ocasión para agradecer a los medios de Pergamino, hoy a La Opinión, que nos da este espacio, pero en realidad, queremos agradecer a todos los medios de comunicación de nuestra ciudad. Ellos han sido para nosotros una ventana y una voz hacia la vida y el corazón de cada uno de ustedes. Gracias, hermanos comunicadores. Anímense a comunicar siempre, a ayudarnos a buscar la verdad. La verdad no siempre es aquello que vende más sino lo que puede ayudar a una sociedad a tener un punto de vista más claro y un compromiso irrenunciable por el bien común. Gracias por sus visitas a la Obra y por recibirnos en sus lugares de trabajo”.

Mensaje navideño

“Para toda la comunidad de Pergamino, desde la Obra Don Guanella, desde el Hogar y los sectores educativos en todos sus niveles, en nombre de todos los niños, jóvenes y operarios, junto con los religiosos, queremos expresar nuestro sincero deseo de que esta Navidad sea una fiesta de la familia, recordando que Dios envió a su hijo que con su nacimiento nos trae esperanza. La Navidad, lastimosamente se ha convertido en un hecho meramente comercial, donde el pesebre ha dado paso a esa extraña figura que nada tiene que ver con nuestras tradiciones, pero que al final se ha impuesto. Pero no hay que perder la esperanza, la Navidad es el tiempo de la visita de Dios.

“Ciertamente alguno me podrá decir: ‘vivimos muy inseguros’. Y yo le diría que tiene razón, pero no sólo eso, sino que añadiría: Vivimos inseguros porque no nos cuidamos los unos a los otros, no nos saludamos, no nos conocemos entre vecinos y así no lograremos cambiar. El espacio que ha ganado la violencia es el espacio que ha producido nuestro individualismo y nuestra indiferencia indolente como sociedad. La superficialidad y la frivolidad hacen que nuestros jóvenes estén en lo que llamamos ‘la pavada’ y no sean conscientes de su compromiso futuro.

“Por ello deseo que la Navidad nos traiga la esperanza de una sociedad que deje de manipular a los niños y a los jóvenes creándoles necesidades inútiles, que las familias vuelvan a dialogar sin encender la televisión como pretexto para que nadie diga nada.

“Que esta Navidad, más que ninguna otra, nos haga reflexionar sobre el valor del trabajo honesto y en las intenciones leales. Jesús viene a traernos la paz y la verdad, porque sólo la verdad nos hará libres. Porque la verdad se descubre y se conquista con justicia, pero también con la capacidad del perdón.

“Que Jesús, desde el pesebre, renueve nuestras vidas con la esperanza y nos anime a construir en serio una nueva sociedad, donde no nos ignoremos, sino que nos sintamos corresponsables los unos de los otros”.

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