"La desocupación trepa al 15 por ciento en la zona"

Lo estimó el secretario general de la CGT, Néstor Ferraza. Desde la Cámara de la Construcción admiten que cayeron 9000 puestos de trabajo en un año. "Ya se tocó fondo", auguran.
El aumento de la pobreza y la desocupación serán el eje de un debate que el viernes próximo reunirá en Rosario a la Unión Industrial Argentina, la CGT y la Iglesia. El encuentro será en la sede de los trabajadores y ya está confirmada la presencia del secretario de la UIA, José De Mendiguren y del arzobispo José Luis Mollaghan. "De las crisis se sale sólo con diálogo y consenso", fundamentó el secretario general de la CGT local Néstor Ferraza a Rosario/12 y añadió que según estimaciones de la central obrera, en Rosario la desocupación trepa al 15 por ciento, en lugar del 10 por ciento que dice el INDEC. En Caritas Rosario coinciden que hubo "una fuerte baja del empleo" y apuntan al sector de la construcción, que sustentaba a familias de la periferia. Al respecto, la Cámara que agrupa a las empresas constructoras reconoció que entre febrero de 2008 y abril de 2009 unos nueve mil obreros del rubro se quedaron sin empleo en la provincia. Aunque industriales y sindicalistas afirman que "ya se tocó fondo" y antes de fin de año la situación puede mejorar.

"Nuestras estimaciones ubican el índice de desempleo en el 15 por ciento en la ciudad de Rosario y no el 10 por ciento como dice el INDEC. Hoy el que se quedó afuera del sistema no encuentra trabajo en ningún lado. Cada vez hay más gente revolviendo la basura y limpiando vidrios en las esquinas, es una realidad", detalló Ferraza. Y haciendo referencia a la postura del gobierno nacional cuyos índices marcan una caída sostenida de la pobreza afirmó que "no hay peor ciego que el que no quiere ver".

La misma lectura hizo Alberto Pezzetta, titular de Cáritas Rosario. "En los cincuenta comedores que tiene la diócesis la demanda social ha crecido entre un 30 y 40 por ciento. Se trata de familias que hasta hace poco tenían un empleo en la construcción o vivían de changas pero han perdido el trabajo. El bajón es muy importante y ahora nos encontramos con grupos de muchachos limpiando parabrisas en esquinas del centro y de barrios donde antes no había nadie", describió.

En coincidencia, el gerente de la Cámara de la construcción, Rubén Llenas se refirió al "efecto multiplicador" que trae aparejada la desaceleración de la economía. Explicó que en la provincia de Santa Fe entre febrero de 2008 y abril de 2009 unos nueve mil obreros del rubro perdieron su trabajo. Se pasó de 36 mil a 27 mil trabajadores, mermando un 27 por ciento el empleo en el sector. "A su vez la cantidad de empresas constructoras ha bajado un 20 por ciento de un año a otro y actualmente por cada cuatro edificios que se están construyendo, comienza uno con lo cual el futuro es preocupante?, detalló. A eso hay que sumarle la obra pública, prácticamente paralizada como consecuencia del bajo presupuesto del estado y el desfinanciamiento de los municipios. "Los cheques nos llegan a 120 días con lo cual avanzamos lento y no podemos tomar más personal", sostuvo Llenas.

En el sector todas las expectativas están puestas en la posibilidad de concretar la segunda parte el Plan Federal de Viviendas dependiente del Gobierno Nacional que permitiría dar empleo a 20 mil obreros de la construcción.

Otro rubro con complicaciones es el de la industria manufacturera. Según las estadísticas del Ministerio de Trabajo de la provincia, casi el 80 por ciento del total de empleados cuyo salario es subsidiado por el gobierno nacional en el marco del Programa de Recuperación Productiva (Repro) pertenecen a ese sector. Según los datos oficiales del Ministerio de Trabajo de la Nación, unos 24.789 trabajadores de la provincia de Santa Fe tienen sus salarios subsidiados por este programa.

Miguel Conde, presidente de la Cámara de Industrias Metalúrgicas de Rosario afirmó que en lo que va del año se despidió a unos 700 obreros. Un goteo que incluyó particularmente a los empleados contratados. No obstante las expectativas son favorables. "En junio y julio la caída de la actividad fue menor. Encontramos el piso, tocamos fondo y ahora podemos pensar en empezar a crecer, aunque mientras tanto nos estamos comiendo parte del capital", confió el empresario.

Por su parte el vicepresidente de Fisfe, Guillermo Moretti, coincidió en que las expectativas son buenas y pareciera que "lo peor ya pasó". Más allá de esa visión, ningún empresario cree que sea momento de contratar personal. Por el contrario, afirman que se están haciendo "ingentes esfuerzos" para sostener la estructura actual de cada firma.

Moretti también estará presente en la mesa de consenso convocada para el próximo viernes a las 11. "Es el mismo diálogo que se inició en el 2001 y que queremos seguir manteniendo", afirmó.

Los principales oradores serán Juan Carlos Smith, del Sindicato de Dragado y Balizamiento, y el secretario de la UIA, José De Mendiguren. También asistirán representantes las doce regionales de la CGT en la provincia.

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