Desglobalización: parte de Renault se va de Eslovenia y vuelve a Francia

Un día después de la masiva movilización de protesta social en Francia, el gobierno francés se apuró en anunciar una repatriación de la producción de la empresa Renault desde Eslovenia, que generaría 400 nuevos empleos. Pero la medida está siendo cuestionada por la Comisión Europea en Bruselas, Eslovenia exigió precisiones y forzó al presidente Nicolas Sarkozy a aclarar que no se trata de proteccionismo nacionalista
Renault informó ayer desde su planta de Flins que se aprestaba a repatriar el ensamblamiento de su modelo Clio II, que se produce en la planta de Novo Mesto, en Eslovenia.

"Vamos a hacer jugar la solidaridad entre las fábricas y vamos a proponer a los trabajadores de las plantas de Sandouville y de Cleon que vengan a trabajar a Flins", precisaron en Renault. Esos asalariados se encuentran en desempleo parcial, ante la caída de la demanda en Francia del modelo Laguna de la empresa.

El secretario francés de la industria, Luc Chatel, salió inmediatamente por radio a autofelicitarse por esta "relocalización" y consideró que era una consecuencia de las ayudas del gobierno a la industria, "que ha comenzado a obtener resultados". Una lectura política que volvería a esas ayudas absolutamente ilegales en ese contexto, segun los comisarios en Bruselas. Inmediatamente la cuestión se convirtió en una polémica, que forzó a Renault y al gobierno a hacer todo tipo de precisiones.

En un comunicado oficial, Renault salió a moderar las declaraciones de Chatel. Explicó que de junio a octubre deberán ser fabricados en Flins 8.000 Clio Campus.

Con este volumen suplementario, la producción de Flins será de 700 vehículos diarios, lo que significará la creación de 400 empleos. Renault propondrá a los trabajadores de otras plantas ocupar temporariamente esos puestos.

Renault explicó que su planta en Eslovenia se encuentra al máximo de su capacidad de producción y no se verá afectada sino aliviada por esta transferencia. Sus obreros aún trabajan los sábados para cumplir una demanda, básicamente alemana, de pequeños vehículos como el Clio y el Twingo. Alemania les da a los propietarios de vehículos 2.500 euros para desembarazarse de autos de más de 9 años de antigüedad y comprar uno nuevo. Ese mecanismo hizo crecer la producción en Eslovenia.

La "relocalización" no está relacionada con el plan de ayuda a la industria francesa de 7.800 millones de euros, que el gobierno francés ofreció a la industria automotriz y a los 6 mil millones de préstamos a tasas preferenciales para Renault y Peugeot, como contrapartida por mantener la producción en Francia.

Pero las entusiastas afirmaciones de Chatel forzaron a reaccionar a la Comisión Europea en Bruselas, por lo que el presidente Sarkozy se vio forzado a dar explicaciones ante el crecimiento de la polémica y las acusaciones de proteccionismo.

"Eso no es cortar puestos de trabajo en Eslovenia. Esto no significa tomar ni un solo puesto de trabajo de nuestros amigos eslovenos sino aumentar los puestos de trabajo en Flins", precisó el presidente francés.

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