Desfinanciada y atrasada, pero sigue la obra

(General Pico) - En el entorno de la empresa afirman que se sigue adelante con los trabajos para montar la nueva estructura del techo. Admiten, sin embargo, que la demora está relacionada con la financiación y la complejidad del proyecto.
El titular de la empresa Inarco, Héctor Mohedano, mantuvo silencio durante el día ayer después de conocidas las versiones sobre la intención del gobierno provincial de quitarle a la firma constructora la finalización del Megaestadio, y de esta manera rescindir el contrato.

La obra entró en un cono de sombra cuando se detectó una falla en el cálculo de la estructura que debía soportar el techo. Tras la revelación, Inarco se obligó a recalcular y avanzar en un nuevo diseño que fue calificado como "incomparable" con respecto a otros proyectos de Argentina y muchos países del mundo.

Una fuente ligada a la constructora negó que estén paralizados los trabajos y aseguró que hay "17 personas" afectadas a la construcción del nuevo techo. Además, se asegura que en los talleres de General Pico hay obreros especializados ligados al armado de la estructura, jefes de obras y hasta personal administrativo.

"Nosotros seguimos en la tarea de completar la construcción", dijo la fuente, aunque reconoció que para esa finalidad se debió afectar parte del patrimonio para afrontar los nuevos costos de la estructura.

Talleres de Pico.

En enero, Mohedano había afirmado que los trabajos de diseño de la nueva cubierta estaban "a un 55 por ciento", tareas que se cumplen en talleres montados en Santa Rosa y General Pico con personal especialista en metalúrgica.

La demora en la finalización de una obra, que es un icono del vernismo, despertó nuevas dudas sobre cuándo podrá ser inaugurado, algo que parece lejano en el tiempo. Sólo las tareas de arenar y pintar la futura estructura de 26 mil metros cuadrados se estima que llevará seis meses. El Megaestadio se licitó bajo la gobernación de Carlos Verna por un monto cercano a los 30 millones de pesos. Desde los cimientos fue criticada por la oposición que encontró en las fallas una de las formas de vulnerar la administración vernista. Ante el lento avance en los últimos meses, la incertidumbre sobre quién terminará la obra no se terminan de disipar y dejaron planteadas incógnitas sobre cómo se resolverá la pulseada del gobierno con la empresa piquense.

Inarco ha analizado la posibilidad de dejar los trabajos. Pero desde la firma lo negaron. "Nuestra intención es terminarlo. Aunque es cierto que estamos desocupados. No hay un flujo de dinero", reconocieron. En medio de esto, Provincia no le está adjudicando nuevas obras públicas a la firma: además del Megaestadio, sólo tienen la construcción del frigorífico de Bernasconi. ¿Cómo se financian? Con el ingreso de la construcción del frigorífico y la venta de bienes de la firma. El Megaestadio se licitó en 2007. Por errores de cálculo, según reconoció la empresa, se tuvo que desmontar el techo. Debieron hacer otro, aún en construcción.

Fuentes de la empresa expresaron a este diario que ya se financió el 70 por ciento del nuevo techo. El resto es mayormente mano de obra.

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