Desesperada espera de fondos para hacer viviendas

El sector de la construcción cuenta los días para que llegue a Rosario el anticipo de los fondos federales que permitirán poner en marcha un plan de 1.400 viviendas en la denominada zona cero, un predio adquirido por la provincia en el acceso a la autopista a Santa Fe y Circunvalación.
"Sería muy importante que se concrete cuanto antes porque daría unos dos mil puestos de puestos de trabajo y una cantidad similar en forma indirecta", argumentó Ricardo Griot, titular de la cámara que nuclea esta actividad en

Rosario.

   El programa federal de construcción de viviendas, que en la actualidad tiene en vigencia una segunda etapa, es una iniciativa del gobierno nacional para reducir el déficit habitacional y generar puestos de trabajo. De la operatoria participa la Dirección Provincial de Vivienda y Urbanismo (DPVyU) que llama a licitación, contrata a las empresas constructoras y ejecuta el proyecto. Rosario tiene en la gatera una plan para construir 1.400 casas de las llamadas sociales en tres versiones: individuales, dúplex y triples. Pero a pesar de que los contratos fueron suscriptos aún no llegaron los primeros fondos para habilitar la construcción de la megaobra.

   El retraso en la ejecución del proyecto se da en el marco de una retracción del nivel de construcción que vivió sus días de gloria con el llamado boom inmobiliario de los últimos años. El tiempo de descuento comenzó en marzo cuando se anunció como inminente el comienzo de la obra. En aquel momento desde la Vivienda ya se esperaba la llegada a las arcas santafesinas del 15 por ciento de los 155 millones de pesos que costará el emplazamiento de las 1.400

unidades habitacionales..

   

Sin explicación. "La verdad es que no tiene explicación", dijo Griot sobre la demora en la llegada del anticipo de fondos. La medida oficiará de la luz verde para que entre en acción una legión de trabajadores, además de traccionar miles de empleos o actividades comerciales en forma indirecta. El núcleo urbano proyectado también demandará una serie de obras de infraestructura como emisarios y cloacas, hecho que potencia la movida que se espera generar.

   

Con intensidad. Por ahora el nivel de gestión para que la operatoria se realice es más que intenso, sobre todo si se tiene en cuenta que podrían expirar los compromisos contraídos entre la provincia y las empresas.

"Estamos tratando de buscar alternativas para mantener la vigencia de los contratos", explicó Griot, titular de la sede local de la Cámara Argentina de la

Construcción.

   "La actividad de la construcción está parada, en toda la provincia se perdieron unos 10 mil puestos de trabajo en este sector y de esa cantidad al menos la mitad corresponde a Rosario", describió Griot. Y dijo que al momento, las expectativas de máxima es que el dinero (unos 20 millones de pesos) llegue al menos antes de fin de año. "Sería muy importante, estamos ayudando a la provincia en las gestiones", comentó.

Déficit

Las 1.400 viviendas proyectadas en el marco del Plan Federal de Viviendas II no alcanzan para resolver el déficit habitacional que tiene la ciudad. La demanda más fuerte se da en las llamadas unidades sociales, destinadas a quienes sólo pueden afrontar créditos más que blandos para amortizarlas. Según se estima, y teniendo en cuenta los asentamientos, la ciudad necesita unas 30.000.

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