Con la desesperación en sus caras

Mujeres de entre 16 y 30 años fueron las principales interesadas en averiguar por el subsidio. Los funcionarios del organismo buscan lugares alternativos para evitar las largas colas. Desde hoy se puede consultar por SMS.
Daniela Nuñez tiene 19 años y en dos días parirá a una beba. Pero está parada en la puerta de la Ansés, donde espera para ser atendida desde las cuatro de la mañana. Cuando le preguntan por qué no esperó a tener a su hija para inscribirse, responde sin rodeos: "Lo necesitamos cuanto antes". El caso de Daniela refleja la desesperación de las 16 mil personas que ya pasaron por las oficinas que tiene el organismo en la ciudad para tramitar la asignación para hijos de desocupados y trabajadores irregulares. Según explicaron los directores de las oficinas ubicadas en el centro y en la zona norte, el 90 por ciento eran mujeres desocupadas. También fue importante la detección de niños indocumentados. Debido a la extraordinaria demanda, durante la mañana de hoy funcionarios nacionales y provinciales buscarán lugares alternativos para tramitar.

Además, la Ansés tendrá hoy a disposición los listados de beneficiarios, y habilitó una nueva forma de consulta a través de mensajes de texto que estará vigente desde hoy. Los interesados deben escribir la palabra Hijos, dejar un espacio y poner su número de DNI acompañado por la letra F (femenino) o M (masculino), dependiendo de quien haga el trámite. Finalmente, hay que enviar el mensaje al 26737. Así podrán saber si están o no registrados y se ahorrarán la extensa espera. "De las once mil personas que pasaron esta semana, la mitad estaba inscripta en un plan del estado, es decir que ya teníamos sus datos. Sucede que por miedo a quedarse afuera del beneficio hacen la cola igual y se lentifica todo el trabajo", se lamentó Liliana Aldana, al frente de la oficina céntrica de la Ansés. Y reconoció: "Estamos totalmente desbordados por la afluencia de gente".

Una situación similar se vivió en la zona norte durante toda la semana, donde unas cinco mil personas se acercaron para consultar. Por esta razón, los directivos regionales elevaron una carta al intendente Miguel Lifschitz pidiéndole que ceda el predio de la ex Sociedad Rural, ubicado en Oroño y 27 de Febrero, para realizar allí un operativo masivo de recepción de documentos. Pero aún no recibieron respuesta. "Además de las oficinas de la Ansés queremos habilitar otros lugares para descentralizar la demanda. Ya hemos hablado con numerosos sindicatos y centros de jubilados", sostuvo el director de la UDAI zona norte, Fabio Gentili.

Y es que hasta el viernes el panorama fue preocupante. Una multitud de personas aguardó desde la madrugada para ser atendida. Cansados, sedientos y sin siquiera sanitarios para usar, los potenciales beneficiarios generaron momentos de tensión con los empleados del organismo y hasta con los policías que ordenaban la cola. Además, la concentración de gente se convirtió en un caldo de cultivo para los arrebatos. "Hubo mujeres que entraron llorando porque les habían robado la cartera con toda la documentación de sus familias. Fue un caos", contó una empleada.

Durante el fin de semana, las consultas disminuyeron. Apenas unas 800 personas pasaron por las oficinas de Avenida Alberdi y Carrasco y otras 1500 por Sarmiento y Rioja. Aunque el operativo estaba destinado a abastecer la mayor demanda posible, no tuvo el éxito esperado y temen que esta semana vuelva a haber largas colas.

Con el objetivo de evitar que se repita la postal del viernes, hoy a las 11 en la delegación céntrica de la Ansés, los funcionarios de ese organismo recibirán al titular de la Gerencia de Empleo Cristian Recchio, al secretario de promoción social Fernando Asegurado y a un representante del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. Esperan que cada área ponga a disposición los lugares donde realizar la tramitación.

Según los primeros datos, el 70 por ciento de quienes solicitaron el beneficio son hijos de padres convivientes. Tal relación debe ser certificada en los tribunales provinciales, pero este requisito se fue flexibilizando. "En poco tiempo, los tribunales se encontraron desbordados de personas y decidieron dejar de realizar la certificación por falta de infraestructura, por lo cual comenzamos a inscribir a las personas sólo con la fotocopia de DNI de todo el grupo familiar y la partida de nacimiento de los hijos", se sinceró Gentili. Lo mismo ocurrió en las oficinas céntricas.

Otra de las características es la franja etárea de los padres. En la mayoría de los casos son mujeres de entre 19 y 30 años cuya pareja tiene dificultades para insertarse en el mercado laboral. Tal es el caso de Erica Puntano de 21 años. "Tengo dos hijos y no tengo trabajo, mi marido hace changas de albañilería pero no nos alcanza", relató. Y cuando le preguntaron en qué va a invertir los 180 pesos por hijo respondió sin dudar: "En pañales y zapatillas para ellos". Erica cargaba desde hacía ocho horas a su beba de dos años que estaba dormida. A su lado, Noemí Pérez, de 24 años, contó que vive en Bario Fisherton Industrial, tiene dos hijos y un esposo que hace changas de forma esporádica. "Con esta plata capaz que llegamos a fin de mes", se esperanzó.

Otros de los problemas para los organismos es ordenar los datos en el marco de la desintegración familiar existente. "En muchos casos son hijos de diferentes padres cuyo paradero se desconoce y no siempre tienen la declaración jurada de la tenencia", explicaron los funcionarios. Y aclararon: "Lo que hacemos es cargar los datos de todas maneras y después ver qué pasa en cada caso, porque si es un papá que está efectivo en su trabajo ese chico no va a cobrar".

Mientras afuera la gente reclamaba por celeridad en el trámite, sanitarios y "un vaso de agua" para refrescarse, Aldana rescató la labor del personal que recibió el triple de consultas. "Estamos haciendo un esfuerzo extraordinario y particularmente apoyamos este anuncio del Gobierno, pero necesitamos un operativo masivo y descentralizado", reclamó.

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