Desencanto empresarial por la cancelación del viaje

Reconocen que la visita a Pekín perdió atractivo para los negocios
La decisión de la presidenta Cristina Kirchner de bajarse de la comitiva argentina que llegará a China la semana próxima fue recibida con desencanto por los empresarios que ya habían comprometido su presencia en la gira. Los hombres de negocios admitieron que no es lo mismo visitar el gigante asiático formando parte de una delegación presidencial que hacerlo en una misión encabezada por el canciller, Jorge Taiana.

"La presencia de Cristina le daba un atractivo especial al viaje, porque el tratamiento que le dan en China a una delegación empresarial no es el mismo si se realiza bajo el paraguas presidencial", reconoció Ernesto Fernández Taboada, director ejecutivo de la Cámara de la Producción, la Industria y el Comercio Argentino-China.

La partida de la delegación empresarial está fijada para mañana y hasta última hora de ayer se especulaba que la lista de pasajeros podría sufrir algún cambio debido al "faltazo" de la Presidenta.

"Puede haber algún cambio de último momento y no descartamos que algún ejecutivo decida bajarse del avión. Igualmente, la mayoría de los empresarios de primera línea ya tenía decidido no viajar a China porque la fecha no era la mejor: es duro dejar la costa en enero, y más si hay que hacerlo para ir a los 10 grados bajo cero de Pekín", reconoció un empresario que ya está haciendo negocios con China.

La delegación argentina está integrada por más de 80 ejecutivos, con una clara preponderancia de empresarios pyme. Entre las compañías líderes que confirmaron su presencia figuran Roggio, Socma, Arcor y Atanor. En estos últimos dos casos, igualmente, no habrá grandes traslados, ya que las dos firmas optaron por enviar a los gerentes que ya tienen radicados en Pekín.

"El viaje siempre tuvo un carácter especialmente pyme, porque al tratarse de una visita de sólo cuatro días no estaba pensado para las grandes empresas que ya están haciendo negocios con China, sino para las firmas que están dando los primeros pasos y buscan algún contacto", explicaron en otra empresa que ya tiene trato comercial con ese país.

Entre los ejecutivos que ya confirmaron su presencia en la delegación hay empresarios de todos los rubros, desde alimentos y vinos hasta fabricantes de maquinaria agrícola, laboratorios y software. La lista incluye a Andrés Bertotto (autoelevadores y grúas), Valentín Chiappa (vinos), Abercar (maquinaria agrícola) Beliatrix (software) y la Compañía Regional de Lácteos. Además, también están viajando rumbo a China representantes de los bancos oficiales Nación y BICE y una delegación de 7 miembros de la Cámara de Autoservicios y Supermercados de Residentes Chinos en la Argentina (Casrech), la entidad que reúne a la mayoría de los autoservicios chinos que operan en el país.

Balanza desfavorable

La decisión presidencial de bajarse del avión llama la atención si se tiene en cuenta el papel que fue ganando China en el comercio exterior de la Argentina en los últimos años. De hecho, en 2008, el país asiático se convirtió en el segundo destino de las exportaciones argentinas con compras por 6390 millones de dólares y ocupó el mismo puesto en materia de importaciones, con envíos por US$ 7103 millones.

Con un volumen comercial menor, la balanza negativa para la Argentina se mantuvo durante los primeros once meses de 2009 (último dato oficial disponible), cuando se concretaron exportaciones a China por US$ 3504 millones y se importó por US$ 4369 millones.

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