El desempleo sigue sin asomarse en Mendoza

Así lo confirman desde la Anses donde no registran subas en los pedidos por seguro de desocupación. La prueba de fuego es abril.
Para la Anses, el desaceleramiento en la actividad económica no ha incrementado la cantidad de desocupados en la provincia en los últimos meses ya que, según revela el organismo, las demandas por beneficios de desempleo están en promedios similares a las de años anteriores.

Por su parte referentes locales coinciden al respecto, pero vaticinan que recién a partir de abril, sobre todo cuando se termine la cosecha, se sentirán los efectos de la crisis que impactarán directamente en una mayor demanda de seguros de desempleo.

Advirtiendo que los efectos de la crisis no han repercutido en el mercado laboral mendocino, Héctor Rasso, Jefe Regional de Cuyo de la Anses, comentó que "las altas por seguro de desempleo actualmente rondan las 10 por día en promedio en Mendoza, números que no difieren de los registros de los últimos meses (antes de la crisis internacional)", dijo.

Es un dato que no deja de sorprender en estos tiempos, sobre todo cuando los efectos de la crisis mundial han implicado que los países dispongan mayor cantidad de recursos para proteger a los trabajadores que han perdido o han sido suspendidos temporariamente de sus empleos.

En este contexto, Mendoza sería la excepción. Lo cierto es que en este punto las características estructurales del mercado laboral mendocino le han permitido tomarse un respiro y no abrir uno de los paraguas con el que la Argentina cuenta para proteger al trabajador en relación de dependencia que pierde su empleo o lo suspenden temporariamente.

También es importante destacar que alrededor de 30% de los trabajadores mendocinos están en "negro" y, ante una reducción de costos, en las empresas serían los primeros, antes que los trabajadores formales, en ser despedidos o suspendidos. Justamente los trabajadores que no están registrados no pueden acceder a los beneficios del seguro por desempleo.

En este sentido, Carlos Caselles, presidente de Master Consulting Group, dijo: "Por un lado, como la gente que más demanda el beneficio son los de ingresos menores, y como actualmente hay actividad temporaria, estas personas no han recurrido a la ayuda del Estado. Por otro lado, el resto de las personas, de nivel medio y alto, primero se dedica a buscar un trabajo y después de los 30, 60, ó 90 días acuden al fondo de desempleo, principalmente porque el subsidio representa poco en términos de sus ingresos".

Tampoco la crisis, hasta el momento, trajo despidos masivos en Mendoza, pero sí se percibe una menor demanda de pedidos de empleo por parte de las empresas en relación a otros años. Lo cierto es que los efectos de la recesión económica recién ahora se hacen sentir en el clima laboral, por lo que los referentes locales coinciden en que se percibe más que nada cierta cautela por parte de las empresas a la hora de tomar un nuevo empleo.

Lo cierto es que, debido a la menor actividad, no se observa que las empresas demanden personal con motivo de mayores inversiones, por ampliación, por reposición o por mayor producción. En este sentido, desde la consultora Rossetto, Oliva y Asociados, Ricardo Oliva señaló que "para lo que va de marzo los egresos han representado entre un 15% y un 20% más respecto al año pasado". Por su parte Caselles, en sintonía con Oliva, indicó que "entre 10% y 15% ha caído la demanda laboral en los últimos 180 días".

Mientras tanto habrá que esperar hasta abril para advertir cómo se comportará el mercado laboral de Mendoza, principalmente una vez que la Vendimia haya finalizado. Al respecto, Fernando Podestá, director de la región sur de Manpower, indicó que "recién entre abril y mayo podremos saber cómo se comportará el mercado laboral, ya que en ese momento estará lista la cosecha y definida la producción de uvas, como también las ventas".

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