“El desempleo, necesariamente, no se va a disparar”

La economía argentina podría caer entre 1,7 y dos por ciento este año. El empleo dejará de crecer, pero no implica que la desocupación vaya a salirse de cause, aunque podría llegar a 10%.
Para la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel) la economía argentina este año caería entre 1,7 y dos por ciento. Y aunque Juan Luis Bour, economista jefe de la entidad, admite que cada tres o cuatro meses se hacen revisiones de las proyecciones, cree que hay escasas posibilidades de que la situación mejore a tal punto que la estimación sea más positiva. “Hay datos oficiales -aún cuando la mayoría son poco confiables- que ya están marcando que la inversión y el consumo se están resintiendo”.

En relación a lo que una baja del PIB significa para el empleo, el experto señala que el primer dato es que “el trabajo deja de crecer, pero no necesariamente tiene que saltar la desocupación”. Plantea que se pueden esperar planes oficiales para atenuar los efectos de la caída de actividad y así “acolchonar” la suba del desempleo. “No hay que pensar que va a haber un salto, pero sí dependerá de si la gente sale a buscar trabajo o no, son todas cosas que pesan”, agrega.

Sobre el efecto de medidas oficiales como la baja de los aportes patronales dispuesta por el gobierno, entiende que es una “decisión de mediano plazo” aunque duda de su impacto en medio de la crisis: “Si alguien toma gente es porque cree que la economía se va a reactivar. Es cuestión de expectativas”. En ese marco, sostiene que se debería empezar a trabajar en una ampliación de la protección para quienes queden sin trabajo, por ejemplo, subiendo el seguro de desempleo formal.

Respecto de las expectativas, enfatiza que los números de las importaciones están marcando que las perspectivas son de menor crecimiento. Menciona que vienen cayendo a tasas interanuales de 25 por ciento. “Entran menos bienes de capital porque se aguarda un menor crecimiento. Los empresarios postergan inversiones, además la tasa de interés es alta y el financiamiento prácticamente imposible”, dice en diálogo con LA MAÑANA.

Bour señala que sólo la intervención estatal permitirá morigerar la caída esperada para la economía. “El consumo público irá para arriba, mientras que el privado, básicamente en durables, se desplomará por la baja de las expectativas y el alza de las tasas de interés”, apunta.

Periodista: Es amplia, siete puntos, la brecha entre lo que el gobierno espera que crezca la economía y los que los más pesimistas creen que caerá, ¿no es mucho?

Juan Luis Bour: Fiel proyecta que la caída puede estar entre 1,7 y dos por ciento. Por supuesto que vamos a revisar -como siempre- esas proyecciones de acá a unos meses, pero hay datos que están indicando que es poco probable que el escenario se de vuelta. Por ejemplo, hay caída de inversión. Los datos oficiales marcan eso en los últimos meses. Los permisos construcción en diciembre se desplomaron 38 por ciento en relación al mismo mes de 2007. Las importaciones caen a tasas interanuales del 25 por ciento; la entrada de bienes de capital se desploma ante la perspectiva de menor crecimiento. Los empresarios postergan inversiones; la tasa de interés es muy alta y hay muy poco financiamiento, es casi inexistente.

P.: Hay quienes sostienen que, teniendo en cuenta que la economía venía creciendo mucho, es lógico un freno, por ejemplo en la construcción. ¿No coincide?

J.L.B.: Para establecer si la economía crece o no se toman datos y los números están diciendo que hay un freno. En el caso de la construcción el gobierno anunció planes que, si se cumplen, van a acolchonar la caída. En los próximos meses la intervención del Estado en la economía va a intentar morigerar la desaceleración. El consumo público va para arriba y el privado, fundamentalmente de bienes durables, se desploma por la suba de las tasas de interés y por la caída de expectativas. Hay que tener en cuenta que se tipo de consumo es muy elástico; si la economía cae uno por ciento ese consumo lo hace el diez por ciento.

P.: ¿Qué va a pasar con el empleo en el contexto que Fiel proyecta?

J.L.B.: Tener una tasa negativa de crecimiento implica que el empleo deja de crecer. No necesariamente tiene que saltar la desocupación; seguramente puede haber planes oficiales para atenuar los problemas. No hay que pensar en que el desempleo se salga de cause. Los datos también van a depender de si la gente sale a buscar trabajo, si eso es así la situación se agrava…

P.:¿Qué impacto tendrán, por ejemplo, medidas como la reducción de aportes patronales?

J.L.B.: Esa es una decisión de mediano plazo; si alguien toma gente es porque cree que la economía se va a reactivar. Es una cuestión de expectativas. Creo que el gobierno debería empezar a analizar una mejora de la protección para aquellos que puedan quedar sin trabajo. Podría subir el seguro de desempleo formal.

P.: La CGT no descarta volver a pedir la doble indemnización…

J.L.B.: Ya lo he dicho, cuando aparecen este tipo de proyectos, cuando se generan ruidos en el escenario sobre que no puede salir nadie, sobre que nadie puede quedar sin trabajo, entra menos gente todavía.

P.:¿La inflación se desacelera?

J.L.B.: Enero ya tuvo un registro alto. Para el año Fiel espera que los precios suban desde el.15 por ciento para arriba. En términos internacionales es una inflación alta. Arriba de ocho o diez por ciento ya es alta. Igual no es para hablar de estanflación porque para que el fenómeno se de hay que tener una inflación de 20 por ciento o más.

Comentá la nota