Desempleo ejecutivo, la batalla que se presenta para el último trimestre del año

Por José del Río

El 2008 encendió la luz amarilla. Por primera vez desde 2002, las empresas argentinas cerraron el año con una caída de sus empleados totales y redujeron en un 5,4% el número de sus ejecutivos.

La cantidad de desvinculaciones decididas desde la empresa –reestructuraciones y despidos– representó el 65,3% de las salidas totales, y las posiciones eliminadas en el cuarto trimestre de 2008 igualaron a las de los nueve meses previos, según datos de la consultora Macaya & Suárez Battán.

El escalón de los altos directivos fue el más afectado, en tanto banca y consumo lideraron los sectores más golpeados. En el primer trimestre de este año, las grandes empresas tenían 3,8% menos de ejecutivos que en diciembre último, y 7,7% menos en en marzo de 2008, según la misma consultora.

Aunque con datos todavía extraoficiales, en el mercado aseguran que la tendencia se acelerará en el último trimestre de este año.

"Con distintos nombres como paraguas, las reestructuraciones están a la orden del día en el país", admite el ex gerente de una compañía petrolera.

El sector tomó fuerte protagonismo tras los recortes que encaran las principales compañías: Petrobras ya eliminó 19 gerencias y uno de sus principales competidores avanza en un camino similar, aunque por el momento lo desmiente.

Dos de los principales hoteles de Buenos Aires, en tanto, también avanzaron con algunas medidas similares, con el objetivo de achicar su plantilla, y recortaron al mínimo la cúpula.

Y en medio de todo esto, una automotriz –que produce en el país– ensaya los distintos escenarios posibles para ajustarse el cinturón, sin perder la buena llegada que hoy tiene a Balcarce 50.

En el sector financiero los procesos de este tipo también se sienten.

La City vive de cerca los proyectos de integración de gerencias que atraviesa un banco de origen europeo, en tanto dos de los jugadores principales de consumo masivo aceleran las jubilaciones anticipadas de parte de su staff.

El efecto importaciones

Desde el sector industrial también surgen algunas novedades relacionadas con esta tendencia que inunda al mundo empresario. En varias compañías amenazan con que, de continuar las trabas a las importaciones, deberán reducir al mínimo su actividad.

Mientras tanto, uno de los frigoríficos más importantes del país le comentó a sus ejecutivos que el foco regional ya no será la Argentina.

Aunque aún en la categoría de "enigmáticas", las reestructuraciones están en boga en las filiales locales. Sin embargo, y a diferencia de lo que ocurría con la crisis de 2002, ya no tienen margen para preservar al management local en otras sedes.

El ajuste que muchas compañías encaran presenta un factor adicional, con expatriados que retornan a la Argentina por la compleja situación que vive el mundo y un freno de la economía que volvió a notarse con el resurgimiento de los nuevos frentes que no sólo afectan a los directivos.

"Los datos son elocuentes: en los últimos 12 meses se perdieron unos 400.000 puestos formales de trabajo y se dejaron de generar otros 350.000 que suelen cubrir la brecha entre la nueva oferta generacional existente y la demanda del mercado", admite por lo bajo uno de los técnicos de la Unión Industrial Argentina. El Indec, claro está, no coincide.

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