El desempleo en EE.UU., en el nivel máximo desde 1983

Pasó del 9,8% en septiembre al 10,2% en octubre y las empresas recortaron 190.000 empleos
WASHINGTON.? En un dato que sumó interrogantes respecto de si se mantendrá o no el incipiente repunte económico norteamericano y que sumó presión al presidente Barack Obama, el Departamento del Trabajo anunció ayer que la tasa de desempleo superó la barrera psicológica de los dos dígitos y pasó del 9,8% al 10,2%, su nivel récord desde 1983.

Según el informe, los empleadores recortaron 190.000 puestos el mes pasado, más que los 175.000 que se esperaban, pero menos que los 219.000 en septiembre, por lo que el ritmo de pérdida de empleos se desaceleró. Sin embargo, casi 16 millones de personas no pudieron encontrar trabajo a pesar de que la peor recesión registrada en el país desde la Gran Depresión al parecer ha acabado.

Los economistas, por su parte, preveían una tasa de desempleo del 9,9% para octubre, estimación que se vio superada con creces en el informe oficial. Actualmente, estiman que la tasa puede subir al 10,5% el año próximo, porque las empresas permanecen renuentes a contratar.

"Desafortunadamente, el problema del desempleo se está haciendo más profundo y prolongado", dijo Mohamed el-Erian, presidente ejecutivo de la firma financiera Pacific Investment Management (Pimco).

Los datos de desempleo son los primeros que se publican después de que la semana pasada el gobierno informó que la economía norteamericana creció a un ritmo del 3,5% en el tercer trimestre de este año.

Tal resultado dio por terminada la recesión más dolorosa en 70 años, pero, a la luz del informe sobre el mercado laboral publicado ayer, los empleadores parecen no estar de acuerdo con las perspectivas de una recuperación fuerte y sostenida.

De hecho, las nóminas laborales han caído en 22 meses consecutivos, ?el período más largo que se tenga registrado desde hace 70 años? lo que mantiene a 7,3 millones de personas sin trabajo desde diciembre del 2007, cuando la recesión comenzó. Si en los cálculos se agregan aquellos estadounidenses que se han conformado con trabajos de media jornada o que dejaron de buscar trabajo, la tasa de desempleo sería de 17,5%, la más alta en los archivos que datan de 1994.

"Se necesita un crecimiento explosivo para bajar la tasa de desempleo", afirmó, en tanto, Dan Greenhaus, estratega económico en jefe para la firma de inversiones con sede en Nueva York Miller Tabak & Co.

Muchos economistas también temen que un desempleo persistentemente alto podría minar la recuperación, al refrenar el gasto del consumidor, que representa el 70% de la economía estadounidense.

Una señal de lo difícil que sigue siendo todavía encontrar trabajo: el número de estadounidenses que han estado sin empleo durante seis meses o más aumentó a 5,6 millones, una cifra récord. Ellos representan el 35,6% de la población desempleada, la misma proporción del mes pasado, cuando la cifra se fijó como récord.

El informe de ayer impactó en Wall Street, que abrió en baja. Sin embargo, hacia mediados de la jornada el índice Dow Jones logró subir un 0,24%.

Costo político

Obama dijo que la tasa de desempleo del 10,2% es una cifra "aleccionadora" sobre los desafíos que enfrenta la economía. También señaló que había promulgado la ley que extiende los beneficios a los desempleados y prolonga la vigencia de un crédito fiscal para la compra de viviendas.

"La tasa de desempleo del 10,2% es problemática debido a que da un sentido de urgencia a Washington, que va a buscar algún aumento en el estímulo", sostuvo Tom Sowanick, copresidente de Omnivest Group.

El desempleo también podría acarrear problemas para los demócratas, que controlan el Congreso, de cara a las elecciones de noviembre del 2010. Esta semana, los republicanos ganaron los comicios regionales en dos estados, donde la debilidad de la economía fue un tema esencial.

"Obama prometió empleos durante su campaña para presidente, y las elecciones en Virginia y Nueva Jersey fueron un claro referéndum sobre su fracaso en cumplir con esta promesa", dijo el presidente del Comité Nacional Republicano, Michael Steele.

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