Desde Rusia con amor, una gira mágica y misteriosa

Cómo es la relación económica con los rusos. Qué compran, qué venden, qué oportunidades representa para Mendoza el mercado ruso. A qué fue Celso Jaque, en una gira manejada con mucho misterio y escasas precisiones. Los negocios posibles, y una historia de intercambios. Trasandino y fruta fresca, en la "agenda oficial", como respuesta ante la insistencia periodística. Poca cosecha, para un viaje tan promocionado.
Como en esas películas de espionaje de los ‘60, la misión mendocina dentro de la delegación argentina a Moscú partió sin señales demasiado claras (o al menos públicas) de sus objetivos. Al parecer, la tarea era “secreto de Estado”, a pesar de que la presidenta Cristina Fernández había expresado que las relaciones entre nuestro país y Rusia se enmarcaban dentro de una “asociación estratégica”.

En ese contexto, junto a 100 empresarios, un pequeñísimo puñado de gobernadores también se subieron al avión presidencial, tal vez con los mismos objetivos, compartidas esperanzas, o al menos, una necesaria dosis de fe para encontrar en el ex gigante soviético, un nuevo padrino que ayude a soportar la época de vacas flacas que se avecinan tras el cimbronazo económico-financiero internacional.

Así, el cada vez más alineado Celso Jaque, pudo igualar la lista de merecimientos de colegas tales como el chaqueño y también híperkirchnerista Jorge Capitanich y del recientemente reelecto en Santiago del Estero por la Concertación (sin Julio Cobos, y entonces premiado) Gerardo Zamora.

El gigante de hielo

Mendoza tiene una histórica relación comercial que lo vincula tanto con la entonces socialista Unión Soviética y también con la más reciente, tras la perestroika, Federación Rusa. Los viejos cohetes de la lucha antigranizo, previos a los aviones que desde hace unos años “siembran” nubes con yoduro de plata, provenían desde allí. Al igual que los troles que -todavía algunos circulan- llegados a la provincia tras un intercambio de vino y mosto que la provincia realizó en los ‘80.

La provincia ha sido un tradicional proveedor del mercado ruso de vino a granel y de mostos, pero en los últimos tiempos su presencia se ha visto disminuida ante el cambio de la paridad dólar/euro que transformó en poco atractiva la oferta mendocina en este rubro, e hizo que apareciera y se consolidara, la competencia de España.

Más allá de las anécdotas, Argentina y Rusia son economías poco comparables. Mientras en el 2007 nuestro país exportó por un monto total de 55.779 millones de dólares, los rusos lo hicieron por 354.403 millones de dólares, según fuentes del Fondo Monetario Internacional. Por su parte, las importaciones también muestran datos disímiles, ya que mientras los argentinos importamos por un valor cercano a los 44.706 millones de dólares, los rusos lo hicieron por 245.837 millones de dólares.

Según ProMendoza, Rusia representa el quinto destino más importante de las exportaciones mendocinas con una suma de 78.365.663 millones de dólares. Para Mendoza y en orden de importancia, sólo superan al mercado ruso, Estados Unidos, Brasil, Chile y Holanda. Y como es casi de conocimiento popular, los rubros más exportados de la provincia a la totalidad de sus mercados en todo el planeta, son la miel, las hortalizas y las frutas en fresco, las frutas disecadas, el aceite de oliva, y más abajo, los mostos y jugos, los vinos.

No en vano se trata del país más extenso del mundo, con una población total de más 140 millones de habitantes. Sin embargo, sus principales socios comerciales están básicamente en Europa (Holanda, Alemania, Ucrania, Suiza), Estados Unidos, y fuera de ello, obviamente, China, países que en conjunto concentran cerca del 40 % tanto de las importaciones como de las exportaciones.

Un malargüino en Moscú

En ese contexto de asimetrías, y pese a que inicialmente en el gobierno de Jaque nadie supo dar precisiones del viaje, ni a qué iba, ni qué esperaba lograr el gobernador con el periplo, tras la insistencia periodística hubo una sola respuesta con dos rubros: “Trasandino y mejoramiento de la fruta fresca”, manifestaron desde la oficina de Prensa de gobernación. Pero no mucho más se supo de la empresa hasta el regreso del mismo gobernador hacia el fin de semana.

Tras una breve comunicación a la distancia que tuvo el gobernador con sus funcionarios, se conoció que el mandatario se habría abocado al tratamiento de éstos temas, aunque no se pudo obtener detalles respecto a si el malargüino fue en busca de inversiones para la realización del Tren Trasandino, como se especuló.

Simplemente, y a su regreso a la provincia, expresó: “Necesitamos mejorar la salida al Pacífico entonces en muy bueno bregar por el Tren Transandio. En estos días que estábamos en Rusia con la presidenta hablábamos incluso con el presidente de Rusia sobre este gran proyecto del Trasandino donde estamos interesando a otros para que vengan a invertir en todo lo que signifique producir mejor”. Una generalidad, que poco dice aunque mucho abarque.

Así como tampoco se dieron precisiones de las supuestas reuniones que habría mantenido con empresarios mendocinos y rusos sobre convenios destinados a mejorar la fruta fresca, como es el damasco y el durazno. Tuvo que ser la misma presidenta quien mencionó la suerte de un empresario mendocino, Carlos Herrada, productor de ciruela desecada, quien viajó con la expectativa de vender 15 contenedores y –milagro K mediante- pudo colocar 100.

Una sorpresa si se considera que los productos argentinos con más presencia en Rusia son los derivados de la carne, los lácteos, el pescado y que según la Cámara de Comercio e Industria Argentino Rusa encuentra recién en el tercer lugar a aquellos vinculados al perfil mendocino: manzanas, peras y membrillos. En el sexto lugar también aparece otro grupo de productos de nuestra economía: los mostos de uva y el vino blanco y el tinto.

Sin dudas, éste es el frente en el que Jaque puede hacer rendir su viaje, en el sector frutihortícola, especialmente tomando en consideración que durante su ausencia, el conflicto con los productores iniciado por el precio del damasco comenzó a tomar dimensiones de crisis, ante el manejo poco acertado que hizo el ministro de la Producción, Guillermo Migliozzi.

El funcionario sumó también además de los productores a su lista de enemigos a algunos intendentes, como el demócrata Jorge Difonso. Por ello, en círculos del oficialismo se habla que salida demorará simplemente el tiempo en que se encuentre un reemplazante.

No se los puede dejar solos

Mientras Jaque se aprestaba a viajar hacia la fría Rusia, Migliozzi desmereció la importancia de la protesta en Este, al decir que la producción significativa de damasco estaba en el Sur de la provincia. No conforme con ello, viajó a General Alvear donde se expuso a la irritación de los manifestantes, de todos los puntos cardinales.

Ya sin el gobernador en la provincia, el ministro de Gobierno Mario Adaro encabezó un comité de crisis para recorrer la provincia y calmar las protestas que amenazaban extenderse además hacia otros departamentos y sectores productivos. Y esta semana, el ajo en el Valle de Uco, fue el nuevo núcleo rebelde.

En todos los casos quedó la sensación que el gobierno actuó con la lógica de los malos bomberos. No sólo llegaron con los hechos consumados sino que además, lejos de contribuir a apagar el incendio, hicieron tal aspaviento que terminaron aumentando las llamas. Migliozzi, peleándose con quien no debía; Adaro, diciéndoles a los productores que ven su cosecha casi perdida que ellos también deben hacer “un esfuerzo”.

Para colmo de males, y fiel a su estilo, el polémico secretario de Comercio Interior de la Nación, Guillermo Moreno, se metió de lleno en la polémica, al increpar y tratar de mala manera a los productores de General Alvear con quienes dialogó vía telefónica. Cual matón de patota barrial, Moreno dijo que esto era lo que había, que los piquetes se tenían que levantar y que el que no quería vender su producción al precio estipulado que hiciera lo que quisiera. Pura estrategia, lo de Moreno.

Todas estas noticias llegaron hasta el conocimiento de Jaque en Moscú, quien en distendido plan de comitiva oficial pasaba junto a la presidenta de los encuentros protocolares con el primer ministro Vladimir Putin, al presidente Dimitri Medvedev. Así, y como contrapartida de lo que sucedía en la provincia, donde la producción no tiene precio ni mercado, y la tensión social del sector va en aumento, los más altos funcionarios rusos incluso superaban los cálculos optimistas hacia el futuro de la relación trazados por Cámara de Comercio e Industria Argentino Rusa.

Me interesa que te intereses tanto en mi interés

Mientras esta entidad de vinculación calcula que la balanza comercial actual entre ambos países es de 1.000 millones de dólares con saldo favorable para Argentina, desde el Kremlin aseguraron que el año pasado alcanzó 1.360 millones y creen que para fines de 2008 llegará a trepar los 2.000 millones.

Este vertiginoso crecimiento, sin dudas es un escenario suficientemente atractivo para el país y para la provincia, sobre todo si se proyecta en base a la evolución del comercio bilateral argentino ruso. Este ítem registraba en 1994 una suma de 65.274.000 millones de dólares, alcanzando los 980.251.000 en el 2006.

Evidentemente, tal volumen en el escenario recesivo actual supone un mutuo interés en profundizar la relación. Argentina, reforzando mercados, o evitando que se pierdan. Rusia, buscando aliados que como indican numerosos analistas económicos internacionales, puedan avalar su ingreso a la Organización Mundial de Comercio (OMC), una aspiración inconclusa de los rusos desde 1995.

Mendoza, pese a la intriga y el misterio oficial deberá enfrentar un par de obstáculos si desea aprovechar la experiencia de este viaje. El primero de ellos, derivado de la reciente caída del precio internacional del petróleo, Rusia –como todos los países productores- también ha perdido gran parte de su capacidad de compra, lo que pone entre paréntesis su inmensa capacidad de recepción de productos y mercaderías para el consumo. Un dato que pudo comprobarse cuando hacia el fin de semana, al igual que Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Italia y Japón, Rusia también anunció su entrada en recesión.

La provincia, a su vez, deberá sortear las dificultades que se derivan de la superproducción mundial de frutas, especialmente, de peras y manzanas, lo que hace que la oferta sea abundante, y tal vez el precio internacional para nuestros productores no sea el más conveniente. Un escenario global que no sólo impacta allí, sino que como lo demuestran los tractorazos, los piquetes y las protestas, se traslada a lo local si desde aquí no se implementan acciones que comprendan ambos frentes.

De nada servirán las misiones si mientras se intentan generar, mantener o recuperar mercados en el mundo, en la provincia se dilapidan esfuerzos, se enfrentan a productores de distintas zonas, o se culpa a terceros de males y conspiraciones que ni siquiera James Bond en su mejor forma podría resolver.

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