Desde Roma a la vieja Costa del Oro

En un día centrado en Africa, el presidente norteamericano logró un paquete de ayuda agraria y alimentaria y fue muy bien recibido en Ghana. Su mensaje de hoy atacará la corrupción y exigirá más responsabilidad.
Barack Obama tuvo ayer un día agitado: cerró la reunión del Grupo de los Ocho en L’Aquila, visitó al Papa en Roma y voló a Ghana, donde fue recibido con todos los honores y un entusiasmo notable. Pese a los diferentes escenarios, el día del presidente norteamericano se centró en la situación de Africa, ya que el G-8 admitió que no podrá cumplir la promesa de duplicar su ayuda humanitaria para 2010 y el mismo Obama adelantó su mensaje a los gobiernos del continente con un comentario personal.

En 2005, los ocho países más ricos del mundo habían prometido en su reunión en Gleneagles que iban a llegar a donar 50.000 millones anuales a los países más pobres del mundo, la mayoría africanos. Este año tuvieron que admitir que no llegarían a cumplir lo prometido, pese a que por primera vez en la historia los que pasan hambre llegaron a los mil millones de personas a nivel global. De hecho, el Banco Mundial alertó que 2009 cerrará con 400.000 muertes extra en el mundo causadas por recesión económica internacional.

Gran Bretaña y Estados Unidos cumplirán su parte, pero Francia e Italia no, con Roma avisando abiertamente que el tema no es una prioridad. Por presión de Obama, el G-8 anunció un paquete de 20.000 millones a tres años dirigido a dar un fuerte impulso a la agricultura africana, de modo de aumentar la autosuficiencia alimentaria del continente. El presidente deberá calmar ciertos ánimos en casa, ya que esto puede significar que el sector agropecuario de EE.UU. pierda dos mil millones de dólares por año, el monto que el gobierno compra para donar al Tercer Mundo.

Uno de los momentos notables del día fue cuando Obama habló de la corrupción en Africa, la tierra de su padre. El presidente logró un silencio profundo en el salón cuando contó que su primo de Kenia le dijo que no puede conseguir trabajo si no paga coimas a funcionarios corruptos. Obama continuó diciendo que le consta personalmente que estas prácticas son una de las fuentes de la pobreza crónica en el continente.

Lo que creó el silencio profundo no fue sólo el contenido de lo que dijo, sino el tono que usó, súbitamente personal. Todos los presentes, entre ellos representantes de Nigeria y Libia, saben que Obama es hijo de un keniano, que tiene una abundante familia en Kenia y que vivió allí en su juventud. Parado en su condición de "pariente", el norteamericano continuó remarcando cosas que muchos piensan en Africa pero pocos dicen: que es hora de que el mundo pueda esperar más de la región, que ya no se puede culpar sólo a la herencia colonial y al imperialismo económico por los terribles problemas de Africa.

Lo que da una idea del contenido del discurso que pronunciará hoy en Accra, la capital de Ghana, el primer país del Africa subsahariana que visita como mandatario. Obama llegó anoche al aeropuerto de Kotoka, en las afueras de la ciudad, y fue recibido con enorme entusiasmo por el presidente John Atta-Mills. La ceremonia fue impactante, con tambores y bailes –manera tradicional de recibir a un jefe– y reflejó la obamamanía que contagió a todos en el país (ver nota aparte).

Obama, con su mujer Michelle y sus dos hijas, estará hasta esta noche en Ghana. Esta mañana, el presidente se entrevistará con su par de Ghana y luego se unirá a su mujer para visitar el Hospital General de Accra y ser informado sobre temas de salud materno infantil. Luego visitará una vieja fortaleza esclavista cerca de la ciudad, hoy museo. Pero el plato fuerte de la jornada será su discurso ante el Parlamento, que iba a realizarse en un estadio pero fue transferido debido a las constantes lluvias.

Michelle Gavin, directora para Africa del Consejo de Seguridad Nacional, adelantó que el tema será "la gobernabilidad y su importancia en el desarrollo, así como la importancia de integrar la voz africana en los debates globales". Gavin explicó que Ghana fue elegida para la primera visita por ser el primer país en declarar su independencia y por haber superado un terrible período de violencia política hasta lograr la estabilidad democrática. "Es un ejemplo admirable de gobierno sólido y democrático, de una sociedad civil vibrante", dijo la funcionaria.

Lo cual también explica que sea el lugar elegido para "bajar línea" sobre qué espera Obama de sus parientes africanos. Así como su idea de ayuda humanitaria pone el énfasis en la autosuficiencia alimentaria, su idea de desarrollo exige atacar la corrupción rampante en el continente y combatir el autoritarismo y la arbitrariedad política.

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