Desde el mercado de capitales piden más gestos de confianza y menos promesas

Para el presidente de la Bolsa de Comercio, hay que restablecer la confianza en la economía. También dijo que es necesario volver con el FMI para poder reinsertarse en el mundo.
En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, a diario las diferentes empresas que buscan financiamiento mueven un mercado de casi $50 millones en acciones empresarias y casi el doble o triple en el mercado de bonos y títulos públicos.

Para los economistas, los vaivenes que describen las subas y bajas de las acciones suelen actuar como un preámbulo de lo que unos meses más tarde se trasladará a la economía real. En cierto sentido, lo que sucede en la Bolsa, el humor, la confianza o desconfianza con la que se trabaja en ese mercado suele marcar un camino que más tarde se traslada a la economía en su conjunto. Hoy, ese mercado desconfía. Casi como un correlato de lo que piensan del Gobierno y su relación con la economía la mayoría de los empresarios del país.

Adelmo Gabbi, presidente de esa entidad mantuvo un diálogo exclusivo con EL LIBERAL en el que se mostró optimista, aunque no dejó de destacar que faltan dar ciertos pasos para que la economía y el país vuelvan a crecer.

¿Cuál es la lectura de la situación económica que hacen desde la Bolsa de Comercio?

La realidad es que la Bolsa en sí ha tenido una suba muy importante en lo que va del año, si bien venía de precios muy bajos, somos la segunda bolsa en suba de toda Latinoamérica y realmente la Bolsa siempre está apostando al futuro y el futuro de la Argentina es muy bueno.

¿Esto es en todos los indicadores de las empresas cotizantes o solo en la parte de los bonos?

Algunas empresas tienen muy buenos balances y otras no tan buenos, pero el futuro de las empresas, la solidez, prácticamente sin pasivos de las sociedades cotizantes nos hace pensar que el futuro va a ser mucho mejor.

¿Cómo repercute en el ambiente de la Bolsa el conflicto Gobierno-campo?

Bueno, la realidad es que la Bolsa quiere paz, no quiere conflictos, entonces el conflicto no genera confianza y la bolsa depende de la confianza. Para restituirla hay que tratar por todos los medios que los dirigentes del país estén a la altura de los acontecimientos, estamos hablando de los dirigentes públicos y de los dirigentes privados, todos tenemos que dejar intereses en el camino para buscar el interés general

¿Cree que el Gobierno ha dado señales para restituir esta confianza tan necesaria?

En lo que respecta a la fase financiera, yo con respecto al campo no puedo opinar porque no conozco el tema, la posibilidad de la renegociación con el Club de París, el canje de los títulos, y el ingreso de los que quedaron fuera del canje, los holdouts, son todos elementos interesantes como para pensar que estamos en el buen camino financiero. Ahora, no tienen que ser solamente promesas, tienen que ser efectivizados, tienen que ser realidades.

O sea, no son suficientes…

A ver si nos entendemos. Siempre se necesita más para que haya más confianza. A mí no me van a encontrar, comodijo la gente de la Unión Industrial, con un discurso opositor. Pero nosotros necesitamos confianza, necesitamos que los argentinos crean en el Gobierno, que los argentinos crean que éste es el verdadero camino y que después también los extranjeros confíen en que los números que da el Gobierno son buenos, en que la Argentina va a tener una seguridad jurídica aceptable. Si se dan todas esas condiciones, el futuro del país es muy bueno.

¿El avance con el FMI tambien?

Sin ninguna duda, no podemos estar fuera del mundo, tenemos que estar dentro, y de alguna manera el Fondo Monetario Internacional, con muchos errores que cometió en la dirección de políticas en otras épocas, da un sello de calidad. El que no tenga el sello de calidad del Fondo Monetario, no puede salir al mundo.

¿La Argentina está fuera del mundo hoy?

Bueno, la Argentina hace varios años que no está en los mercados voluntarios de crédito. Es imprescindible que vuelva a esos mercados, así lo ha anunciado el ministro de Economía, así lo anunció la Presidenta de la Nación el otro día en la Bolsa, nosotros somos optimistas moderados, a la espera de la concreción de llegar al mundo financiero, porque sin financiamiento no hay crecimiento, necesitamos financiamiento para crecer porque no podemos atacar a la pobreza si no crecemos, necesitamos más trabajo, necesitamos más producción, en definitiva necesitamos más confianza en nosotros mismos.

Ese optimismo moderado al que usted alude ¿tiene una fecha, un límite?

Bueno, cada uno de nosotros tiene un límite, usted que es mucho más joven que yo, tiene mucho más tiempo que yo, pero la realidad es que nosotros pasamos, los gobiernos pasan y el país queda y tenemos entre todos que hacer el máximo esfuerzo para volver a ser el gran país que fuimos hace 100 años, que éramos el sexto, séptimo, octavo pais del mundo.

¿Le cree al Indec?

Es muy malo responder con una pregunta. ¿Usted le cree al Indec?.

No.

Bueno, usted contestó lo que a usted le parece. Creo que los números son creíbles o no si la mayoría de la población cree o no. Si la mayoría de la población cree en los números del Indec, los números del Indec son los correctos. Si la mayoría de la población no cree, no son los correctos. Yo soy un demócrata, creo que las mayorías son muy importantes, esa historia de la minoría selecta no es verdad. La mayoría de los ciudadanos no son tontos, entonces si los ciudadanos creen que un número es el correcto, todo el mundo va a decir que es el número correcto, por el momento todo parece indicar que los ciudadanos dicen que no son los números correctos.

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