Desde el medio día los choferes incrementaron las medidas de fuerza

La jornada de ayer se convirtió en un día donde la fuerza le ganó a la razón y donde lo político sobrepasó el interés de la gente, puesto que los concejales oficialistas, en medio de acusaciones de nulidad de lo actuado, ganaron 8 a 5 -con la ayudita del "borocotizado" Santiago Saín-, la votación para dejar definitivamente a las empresas santafesinas fuera de toda posibilidad de quedarse con el servicio urbano de pasajeros.
Este voto enardeció los ánimos de los choferes de la empresa, quienes temiendo perder sus derechos adquiridos -esos de los que tanto habla el gobernador Alberto Rodríguez Saá y que en su propia provincia no se respetan-, salieron a la calle y cortaron el tránsito en gran cantidad de arterias capitalinas, siendo la Terminal de Ómnibus y Casa de Gobierno, los puntos neurálgicos de la protesta, que por la noche se trasladó a las mismísimas puertas de la Municipalidad de la Ciudad de San Luis, donde fueron recibidos por la intendente Alicia Lemme.

Los cortes de calles, mediante los colectivos de la empresa, duró hasta la media tarde, aunque los choferes continuaron con la protesta que incluyó la quema de gomas en distintos puntos de la ciudad, pero la mayor protesta se registró frente a Casa de Gobierno. A la noche, un grupo de choferes, junto con el secretario general de la UTE, el diputado provincial Luis Foresto, fueron llamados a una reunión con el equipo municipal, y fue allí cuando la protesta se trasladó y concentró frente al edificio municipal. Al finalizar la reunión, ambas partes dieron explicaciones a la prensa (ver notas aparte).

A partir de la hora 18:00, la intendente brindó una conferencia de prensa, en donde trató de explicar la situación, aunque en gran parte de su exposición quiso minimizar la gran influencia que le cupo a Alberto Rodríguez Saá en la decisión tomada ayer, luego de haber criticado duramente a la empresa por ser propiedad del diputado nacional kirchnerista Rossi.

En otra parte del diálogo con los periodistas, se informó que se había interpuesto una denuncia penal, "conforme al Art. 194 del Código Penal que prevé sanciones de prisión para quienes impidan el normal desenvolvimiento del transporte terrestre, aéreo y de las telecomunicaciones", pero Lemme no recordó este artículo cuando, en pleno conflicto del campo con el gobierno nacional, ella misma participó de los cortes de ruta que realizaron la "gente paquete" del campo. Por supuesto que para Lemme, en esa oportunidad el artículo 194 del Código Penal, no existía, recién se enteró de su existencia en el día de ayer, gracias a que sus asesores legales se lo comunicaron, cosa que no hicieron cuando fue la gente del campo quienes lo violaron.

Durante la conferencia, se dejó entrever que ahora Polo y María del Rosario pueden ser quienes se queden con la licitación, pero no supieron explicar cómo es que dos empresas que en la calificación que hizo gente de su propia gestión, quedaron 20 puntos abajo en la calificación general, de pronto se pueden convertir en las "grandes empresas" que pueden brindar el "excelente servicio" que esta gestión desea para los ciudadanos.

En un momento, Lemme expuso al concejal capitalino electo, Alfonso Vergés, como el gran culpable de que su administración no pueda conceder el servicio público de pasajeros, cuando está promediando su mandato, lo que obviamente se ha convertido en la piedra en el zapato para la gestión Lemme.

Concejo Deli(be)rante

La gran polémica se generó en la votación en el Concejo Deli(be)rante, puesto que los concejales de la oposición protestaron porque no se puede "votar un Decreto del Ejecutivo Municipal", según decían a la prensa presente, y llegaron a dar el ejemplo de "qué pasaría si la intendente nombra por Decreto a determinado funcionario y lo trata el concejo y se lo vota en contra" se preguntaron.

Pero no fue lo único que objetaron, puesto que también sostuvieron que la votación, para ser valedera, debería haber sido aprobada con los 2/3 de los votos de los concejales, cosa que no ocurrió con el 8 a 5 final.

También se llegó a decir que el artículo donde se le bajaba el pulgar a la UTE, fue reemplazado a mitad de camino, puesto que sostuvieron que en el original la intendente decía que se aprobaba a la UTE, pero en el que llegó al Concejo decía lo contrario. ¿Qué pasó en las cuatro cuadras que separa al Concejo del Ejecutivo?

Por otra parte, cabe destacar que el presidente del cuerpo, Oscar Di Sisto se negó a dar declaraciones a Periodistas en la red, escudándose en que "tengo una reunión", cuando en realidad lo único que hizo fue escapar a sus responsabilidades de funcionario público de dar explicaciones a la ciudadanía, a través de la prensa. Seguramente Di Sisto temió que le preguntáramos si el vasito donde mostraba el agua turbia durante la gestión Vergés, se le había roto o lo había perdido. Lamentable la actitud de Di Sisto.

"Huyeron como ratas"

Un testigo privilegiado de lo que los demás no podían ver, relató lo que se vivió puertas adentro de las oficinas de los concejales oficialistas.

"Se encerraron en sus oficinas con llave y de a uno se fueron escapando por el pasillo que da a la cochera que está ubicada en un costado del edificio" del Concejo Deliberante. "Huyeron como ratas", graficó.

"Fue un espectáculo vergonzoso, porque no pueden dar la cara para explicar lo que hicieron. Si estaban tan seguros de su decisión ¡¿Por qué no salieron a explicar lo que habían hecho?!", se preguntó.

"Saín da nauseas", dijo refiriéndose al concejal que ha sido oficialista de todos los oficialismos: De Ponce, de Pérsico, de Vergés y ahora de Lemme. "En la sesión (los choferes) le gritaban Judas y él los saludaba y se reía".

Lo de Disisto "fue patético, porque se escapó por el pasillo y mandó al frente a los empleados", relató. Cuando uno de los trabajadores le consultó telefónicamente que hacía, porque la gente seguía protestando, "le dijo que se arreglara él, que les dijera que se fueran porque había que cerrar el Concejo", contó, pidiéndo reserva de su nombre.

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