Desde Jujuy, el economista Benito Aramayo afirmó que "es una gran necesidad" la sanción de una ley de arrendamiento rural

En una entrevista exclusiva para nuestro medio, el economista Benito Carlos Aramayo analizó las posibilidades de que se promulgue una nueva ley de arrendamiento a nivel nacional, destacando que una normativa de ese tipo es una "gran necesidad" para los pequeños productores agropecuarios. Afirmó que en Jujuy se vive la misma realidad que en la pampa húmeda, con contratos de arrendamiento de apenas un año, y de palabra, por lo que "es un tema realmente importante el que está en juego, y esperemos que se trate lo más rápido posible".
Aramayo indicó que "el tema del uso y tenencia de la tierra es un gran tema de la Argentina, y particularmente con todo lo que tiene que ver con la producción agropecuaria. La Argentina es un país que se caracterizó, a lo largo de su historia, por no tener una ley de arrendamiento como la tuvo Inglaterra, Francia, o Estados Unidos, que legislaron para que el productor agropecuario que no tuviera propiedad de la tierra, pudiera arrendar para trabajar tierra ajena a largo plazo".

En este sentido, "esto arranca desde la época en que se organizó la República Argentina, donde los inmigrantes llegaron al país y se encontraron con que la tierra estaba en manos de la oligarquía terrateniente. Por lo tanto, cuando quisieron alquilar para trabajar tierra ajena, se hacían contratos de palabra por uno o dos años. Recién en el año 1921 hubo una ley de arrendamiento, que promovió don Hipólito Irigoyen, que le dio estabilidad al arrendatario, con un contrato a 3 años con opción a 2 más".

A esto agregó que "mucho tiempo después, en el año 1948, el gobierno del General Perón sancionó la ley 13.246, que fue la ley de arrendamiento más avanzada que tuvo la Argentina, donde se le daba 5 años de plazo, con opción a 3 años más: es decir, que había una estabilidad de 8 años en el campo. Junto con eso Perón congeló los arrendamientos, lo cual obligó a los terratenientes a vender, a quienes eran sus arrendatarios, una parte de la tierra que había bajo arriendo en la Argentina".

Luego de la caída de Perón, "viene una larga historia, que se inicia con el famoso desalojo de los arrendatarios, y al día de hoy prácticamente no existe legislación en la Argentina que proteja a los arrendatarios, y los contratos se han vuelto a hacer de palabra, por un año o por cosecha".

Por lo tanto, "es una gran necesidad para la producción agropecuaria tener una ley de arrendamiento, como la que la Federación Agraria Argentina está tratando que se sancione en el Congreso Nacional. Es un proyecto que está ‘cajoneado’ desde hace 3 años, hasta el día de hoy no se conoce que tenga tratamiento urgente, y estamos esperando para ver qué es lo que se va a hacer al respecto".

En cuanto al proyecto, "contempla la nueva realidad del campo argentino, porque hay que tener en cuenta que ha sufrido una gran transformación en los últimos 20 o 30 años. Hay que ver cómo se trata el tema de los pequeños propietarios que arriendan tierra a pooles de siembra, a consorcios y a fondos fiduciarios que no son productores agropecuarios, sino que son inversores. También hay que ver el tema de cómo se va a tratar la concentración de pequeñas parcelas, en el caso de que se arriende a un gran productor".

En definitiva, "es un tema realmente importante el que está en juego, y esperemos que se trate lo más rápido posible. En este momento, al no existir una verdadera legislación que proteja al productor sin tierra propia, los dueños de la tierra hacen lo que se les da la gana en materia de arriendos, y cobran lo que se les da la gana. Así que tiene que haber una legislación que ponga topes a los niveles en que se cobra la renta de la tierra".

En lo que hace al caso particular de Jujuy, "existe la misma situación que en la pampa húmeda. Quienes quieran trabajar la tierra, que no son propietarios, no pueden hacer uso a un derecho para que tengan estabilidad por muchos años en el campo. Aquí existe prácticamente la ocupación de hecho, existe el contrato de palabra, existen contratos por un año, o por cosecha, al igual que a nivel nacional".

Por último, relativo a la viabilidad política de que esto prospere, "eso depende de la mayoría parlamentaria: si el gobierno de los Kirchner se propone realmente hacer una legislación a favor de los que son productores agropecuarios sin tierra propia, tienen que acelerar inmediatamente el tratamiento y la sanción de esta ley".

Comentá la nota