Desde el jueves, vuelven aumentos en gas y luz

• Se aplicarían gradualmente y alcanzarían a todos los hogares
Desde el próximo jueves, 1 de octubre, volverían a regir los polémicos aumentos en tarifas de gas y electricidad si se consideran las declaraciones del ministro Julio De Vido. Por el momento, lo único que está claro es que ajustes va a haber, aunque no sean los mismos que debieron suspenderse durante el invierno. Tampoco se descarta que alcancen a todos los usuarios, no sólo a lo de consumos medios y altos. Esto es porque en el Presupuesto de 2010, enviado al Parlamento, hay una rebaja sustancial a los subsidios en el sector energético.

Sin embargo, sobre las subas de hasta un 380% en el valor del kilovatio y de hasta un 200% por el cargo en el gas para pagar importaciones, hay situaciones confusas del lado oficial, fallos adversos de la Justicia y preparativos de la oposición para renovar los planteos de rechazo en el Parlamento.

En lo que se refiere al precio de la electricidad que deben cobrar las empresas distribuidoras a sus clientes para pagar a Cammesa, la empresa mixta que opera el despacho eléctrico, según una resolución de esa compañía, durante octubre continuarán los valores vigentes en el bimestre agosto y setiembre.

Éstos equivalen al 30% de los ajustes de hasta un 380% en el precio del kilovatio/hora para los hogares con consumos medios y altos de todo el país. Si hubiera un cambio en esos valores, las distribuidoras que dependen del Estado nacional (Edenor, Edesur y Edelap) deberían recibir una nueva resolución del ente regulador con los cuadros tarifarios de octubre y, a su vez, publicarlos en diarios de alcance nacional.

Esto por ahora no ocurrió, aunque desde la semana del 5 ya se facturan días de consumo de octubre. Pero tampoco puede descartarse que a instancias del Gobierno, el ENRE dicte la resolución más adelante y le fije carácter retroactivo al 1 de octubre.

En el gas, la situación es distinta porque el Enargas fijó la suspensión del cobro del cargo (Decreto 2.067/08) durante junio y julio y su percepción con un descuento del 70% en agosto y setiembre. De esta forma, el 1 de octubre, al no haber aquí cuadros tarifarios que aprobar, el adicional volvería a entrar en vigencia. Alcanzaría a los usuarios del área metropolitana, norte, centro y litoral del país, con un consumo anual superior a 1.000 metros cúbicos anuales, porque sólo hasta el 15 de setiembre ese límite se había extendido a 1.500 debido al invierno.

Fallos

Si se observan los fallos judiciales, la peor situación es para el cargo de gas. Ya hay dos fallos de primera instancia (uno en Santa Cruz y otro en Rosario) declarando la inconstitucionalidad del decreto por tratarse de un impuesto que debió ser aprobado por el Congreso. Los juristas están seguros de que al Corte Suprema fallará en el mismo sentido.

La suba en la electricidad está frenada por medidas cautelares ante una presentación de la Defensoría del Pueblo de la Nación, que considera que los ajustes son irrazonables por su magnitud, pero aquí es menos predecible cómo podría resolver la Corte Suprema debido a que fijar los aumentos de tarifas es una atribución del Poder Ejecutivo.

En el Parlamento, en tanto, es ahora un poco más difícil que la oposición logre sumar a legisladores oficialistas. Sin la presión del público, los kirchneristas tenderían a evitar el tema, y , con las temperaturas primaverales, los incrementos no se notarán como en el invierno. Aunque en enero y febrero volverán las quejas por facturas eléctricas de $ 1.000 a $ 2.000 debido al uso de equipos de aire.

Desde el lado de las empresas, hay cada vez más presión para que se apliquen aumentos a todos los usuarios, con lo que se amortigua el impacto sobre consumos altos y medios, con el razonamiento de que, salvo en casos muy puntuales que merecen tratamiento especial, el público puede afrontar subas del 30 al 50% en luz y gas.

Objetivo

Esa posición empresaria, sobre todo en el caso del gas, persigue también que haya ajustes que mejoren los márgenes que perciben transportistas y distribuidoras, con tarifas congeladas desde 2001 (a excepción de Gas Natural Buenos Aires Norte).

Si el Gobierno admite, además, darles mejor precio a las productoras de gas para mantener cierto nivel de actividad y mejorar ingresos de provincias productoras, debería llamar a audiencia pública para debatir el valor del producto.

Ahí se debería transparentar también el volumen importado, porque éste se concentra entre junio y setiembre, y las importaciones de Bolivia que se extienden todo el año, deberían compensarse, salvo en el invierno, con las ventas a Chile.

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