Desde el Gobierno sostienen que la mortalidad infantil en el Chaco bajó más de tres puntos .

El descenso de 3,6 puntos registrado desde el inicio de la actual gestión del Gobierno de la Provincia revirtió la tendencia ascendente con la que había concluido la administración anterior. Los nuevos indicadores guardan estrecha relación con la disminución de la pobreza y la indigencia en personas y en hogares.
Cuando el Consejo Federal de Salud (COFESA) vuelva a reunirse para analizar las estadísticas que determinan las estrategias de abordaje de la mortalidad infantil, el Chaco integrará el grupo de las provincias que logró un descenso en ese índice, ya que del 20,9 por mil que se registraba en 2007, durante el año 2008 el Gobierno logró bajarlo al 17,3 por mil.

La información que en los últimos días dio cuenta del crecimiento del índice de mortalidad infantil en 2007 fue confirmada por la Secretaría de Planificación y Evaluación de Resultados del Gobierno de la Provincia, cuyo titular, Raúl Codutti, recordó que ese indicador llegó a subir de 18,3 en el 2006 a un 20,9 por ciento en el último año del gobierno aliancista de Roy Nikisch.

LA TENDENCIA SE REVIRTIÓ

Pero la tendencia se revirtió a partir de 2008, señaló Codutti, a tal punto que la última estadística anual señala que hubo un descenso del 3,6 por mil. "La tasa de mortalidad infantil es la más baja de los últimos 38 años", indicó el funcionario, respecto de la evolución que se produjo desde 1970, en que llegaba al 96,1 por mil, y al corte que el actual Gobierno dio a la suba que se estaba produciendo desde 2007.

El descenso de la mortalidad infantil en el año 2008 guarda estrecha relación con la disminución de los índices de pobreza, de un 45,6 a un 35,4 en personas, y de un 34,1 a un 25,5 en hogares. Y la reducción lograda en los indicadores de indigencia, que en el primer semestre de 2007 eran de 23,1 y de 15,4 respectivamente, en personas y en hogares, en el mismo período de 2008 bajaron a 14,6 y 9,4.

A la par de las acciones que el gobernador Jorge Capitanich impulsó en la economía, la producción, el empleo y desarrollo social, el Ministerio de Salud Pública desplegó todas las herramientas disponibles para reducir la mortalidad infantil, mediante la ampliación de los alcances del Programa de Cuidado y Prevención de la Salud Sexual y Reproductiva, el Plan Materno Infantil y el Plan Nacer, que fueron determinantes para la consecución de este fin.

EL GOBIERNO DIFUNDIÓ LAS CLAVES PARA LA DISMINUCIÓN

El Programa de Cuidado y Prevención de la Salud Sexual y Reproductiva alcanza no solamente a las madres primerizas, como se procedía antes, sino que extendió su consejería a las adolescentes, un grupo etéreo considerado en riesgo a consecuencia de la falta de información o condiciones familiares y sociales que históricamente derivaron en un control tardío del embarazo.

El Plan Materno Infantil pone énfasis en el cuidado de la madre apenas ha concebido, y del niño desde la concepción hasta que cumple los seis años. El Gobierno se propuso elevar la cobertura de este plan a través de sus efectores, que se incrementaron mediante la construcción de nuevos hospitales y centros de salud y el fortalecimiento de la atención primaria. El Seguro Materno Infantil Provincial, integrado al funcionamiento del Ministerio de Salud Pública, desarrolla una esencial labor preventiva y cumple la función de nexo con el mismo, para que los efectores puedan incrementar la calidad de las prestaciones brindadas, mediante el afianzamiento de los controles prenatales en forma precoz, periódica y completa, y el fomento de la institucionalización de los partos en maternidades seguras, que mejora los resultados perinatales. A partir de ese momento, se ocupa del control del niño.

PLAN NACER

El Plan Nacer es desarrollado en forma conjunta por la Nación y la Provincia, y es producto de los consensos generados por el COFESA en lo que respecta a políticas de Estado que apuntan a lograr una mayor equidad en el acceso a los sistemas de salud. Sus objetivos son disminuir el componente sanitario de la morbimortalidad materno infantil; fortalecer la red pública de servicios de salud, otorgando a la atención primaria un rol activo en la prevención y el cuidado de la salud; asegurar el acceso a la salud a todas las mujeres, niños y niñas; y promover la participación social. Entre los indicadores con los que se maneja este plan para medir el cumplimiento de los resultados sanitarios de las provincias figuran la captación temprana de las mujeres embarazadas; la efectividad del cuidado prenatal, la prevención de partos prematuros; la atención del parto y neonatal, y el control de la salud del niño.

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