Desde enero, Kirchner recorrerá el país como un presidenciable

Desde enero, Kirchner recorrerá el país como un presidenciable
Quienes comparten los debates íntimos sobre el futuro político del ex mandatario coinciden en un punto: está decidido a dar batalla para volver en 2011. La estrategia consiste en volver a caminar las provincias pero sin recostarse tanto en la estructura partidaria del PJ. "Siempre fuimos a negociar como una primera instancia y terminamos presos de sus exigencias. Ahora ellos van a tener que venir a tocar la puerta", dicen los kirchneristas sobre los intendentes. Los movimientos sociales serían esta vez los aliados para comenzar a transitar el regreso al Gobierno. Cristina no está muy feliz con el proyecto.
"Bueno, se viene Néstor. Nos quedamos cuatro años más". El que lo dice es un "pingüino" puro, funcionario, integrante de la mesa chica. Mientras lo hace, se frota las manos, como esperando algo que vendrá. Se relame dejando en evidencia que lo que comienza como una broma lo siente como una posibilidad certera y palpable.

Mediante la confirmación de cuatro fuentes, todas con acceso irrestricto a los pasillos de la Casa Rosada y a los ambientes de la quinta de Olivos, PERFIL reconstruyó qué es lo que se piensa dentro del nucleo duro del kirchnerismo, en los primeros pasos de cara a las elecciones presidenciales de 2011.

"Lo primero será reconstruir el tejido. Rearmarnos y constituirnos como la fuerza que somos, siempre pensando en Néstor como nuestra única alternativa", dijo a este medio uno de los integrantes de los movimientos sociales, que en la última semana empapeló la Ciudad de Buenos Aires con afiches anunciando la candidatura del ex presidente.

Los grupos piqueteros alineados con el kirchnerismo ya aseguraron que trabajarán en forma mancomunada para 2011, junto con la CGT y Hugo Moyano (ver página 3). Según los planes que ya se barajan dentro del quincho de la quinta presidencial, Néstor empezaría a caminar la provincia desde enero de 2010, pensando en sus aspiraciones para otro mandato en el sillón de Rivadavia. Para eso, en principio no se recostaría sobre la estructura del PJ sino sobre las organizaciones piqueteras que ya le prometieron su apoyo.

Una pieza clave será el papel del ministro de Planificación, Julio De Vido, quien según las intenciones del propio Kirchner volverá a coordinar el armado nacional, como lo hizo en 2003 con la formación de los equipos técnicos. Se especula con la reedición de Compromiso K, pero esta vez, comandado por Planificación.

La participación legislativa de Kirchner quedará en "segundo plano", aseguran los pingüinos. El 26 de noviembre Néstor volvería a Chubut, a un acto para apoyar la facción interna que busca ganarle espacio a Mario Das Neves, un seguro contrincante en la interna justicialista. Esa sería su primera aparición con el objetivo 2011 ya encaminado.

Las voces son coincidentes. Las últimas decisiones oficiales –el negocio del fútbol, la Ley de Medios y el envío del proyecto que buscará una reforma política– fueron para Néstor el combustible para impulsar su decisión. "Va ir a la interna, eso es una confirmación de sus intenciones", dijo a PERFIL un hombre de peso en el PJ bonaerense. A todo esto se le suma la decisión adoptada por Cristina para otorgar una asignación del Estado por hijo, que provocó un impacto social positivo y dejó a la oposición sin uno de sus principales caballitos de batalla.

Según la óptica de los más cercanos kirchneristas, el rival a vencer es Mauricio Macri. Todavía no consideran a Eduardo Duhalde como una amenaza y creen que el poder de Julio Cobos se disolvió. Fuera de esos tres aspirantes, por ahora no hay nombres que preocupen al ex presidente, pese a que hoy tiene una intención de voto del 15 por ciento (ver página 4).

Después de la derrota del 28 de junio, la intención de la mesa chica fue reforzar la gestión de Cristina Kirchner, ya que según las observaciones de hace sólo cuatro meses, la Presidenta era la única alternativa viable de cara a las próximas presidenciales. Esta idea incluía la intención de buscar "una elección discreta". Pero el escenario cambió, la oposición no canalizó el voto de las legislativas y Néstor volvió a respirar.

A diferencia de la última campaña, Kirchner tomó la decisión de no recostarse sobre los barones del Conurbano. La teoría oficial afirma que a mediados de 2010, los intendentes marcharán de a uno a la quinta de Olivos para pedir un espacio. Una teoría que demuestra la confianza con que desde la mesa chica visualizan la próxima contienda. "Siempre fuimos a negociar como una primera instancia y terminamos presos de sus exigencias, sumado a que luego juegan para cualquiera. Ahora ellos van a tener que venir a tocar la puerta", explicó a PERFIL un funcionario de Balcarce 50 con llegada directa al matrimonio presidencial. "Néstor 2011 no es parte de una estrategia, es parte de una necesidad. Si me preguntabas hace tres meses era imposible, ahora creo que puede pasar. Si no juega él, ¿quién?", agrega la misma fuente.

"Kirchner 2011 es como 2001: odisea del espacio , es una película de ficción", dijo Cristina Kirchner en una entrevista con CNN en Español, dos días después de ganar las elecciones en octubre de 2007. La ficción ahora parece convertirse en realidad.

Cristina no está tan feliz

Néstor 2011. La conjunción nombre y cifra impacta en el armado político, se discute en la rosca pero parece que golpéa aún más en las retinas de Cristina Kirchner, la Presidenta, su mujer y socia política. "No le gusta nada la idea de un Néstor salvador, cree que conspira contra su propia gestión", cuenta un secretario de Estado de presencia diaria ante el matrimonio presidencial. "Cree que nadie la consultó sobre la posibilidad de un segundo mandato de ella", agrega.

La relación entre Néstor y Cristina siempre fue particular. Aún más desde que Cristina desembarcó en la Presidencia y vio eclipsado su accionar por el poder de su marido.

Desde afuera de la quinta de Olivos buscan no sobredimensionar esta versión porque entienden que Néstor y Cristina coinciden en su objetivos. Sin hacerlo evidente, Cristina no participa de las conversaciones sobre el futuro electoral del "primer caballero" y cuando escucha algo del tema es tajante. "Hay que gobernar ahora", les dice a sus colaboradores. Los conocedores del paño K afirman que no es extraño que a Cristina le moleste la reaparición de su marido, mucho más cuando se había entusiasmo internamente con una remota posibilidad de buscar un segundo mandato, luego de la derrota en las legislativas. "No se va a oponer y es lógico que va apoyar la decisión. Pero no pretendan que Cristina sonría", resumió el funcionario.

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