Desde EE.UU., indicadores que frenan el optimismo

Ciertas señales hablan de un repunte, pero sería de corta duración
NUEVA YORK (Reuters).- Las señales sobre la recuperación de la economía norteamericana, una obsesión para el gobierno del presidente Barack Obama, no dejan de mostrar cierta ambigüedad.

Los indicadores macroeconómicos más recientes sugieren que la recesión que se inició en 2007 está a punto de concluir, pero la recuperación podría ser anémica y de corta vida, si se tiene en cuenta la percepción de los consumidores, afectados por el desempleo y los magros ingresos.

Ayer vieron la luz nuevos signos de que la economía estadounidense está saliendo de la peor recesión que sufrió en los últimos 70 años. Varios informes revelaron una mayor confianza en la industria de la construcción, el incremento de la actividad en las fábricas del estado de Nueva York y un estancamiento en la falta de pago de las tarjetas de crédito.

Estos datos, sin embargo, no lograron paliar la preocupación que reina en Wall Street debido al bajo nivel de gasto de los consumidores estadounidenses.

La Asociación Nacional de Constructores de Viviendas y la Wells Fargo señalaron que el índice del mercado de viviendas subió un punto, hasta llegar a 18 en agosto, el nivel más alto desde junio de 2008 y el segundo mes de suba consecutiva.

Asimismo, el informe Empire State de la Reserva Federal de Nueva York reveló que la actividad de las fábricas del estado creció por primera vez desde abril de 2008, lo que sugiere que las fábricas podrían liderar la recuperación económica para sacarla de la peor crisis que ha sufrido desde la Gran Depresión.

"El salto del índice de manufacturas del informe Empire State de agosto, que lo ha devuelto a territorio positivo, respalda otros indicios de que la recesión acabó más o menos a mediados de año. Pero la fuerza de esa recuperación aún sigue siendo incierta", explicó Paul Dales, economista de la firma Capital Economics, de Toronto.

Pérdidas

El informe Empire State reveló también mejorías en el índice de empleo. "Este índice proporciona otra señal de que las pérdidas de las manufactureras causadas por sus nóminas de pago se están moderando", señaló Abiel Reinhart, de JP Morgan.

Los datos que revelan que la falta de pago de las tarjetas de crédito de Estados Unidos se estabilizó en julio sugirieron que los consumidores se encuentran en mejor financiera de lo que se temía, aun cuando los defaults y los incumplimientos aumentaron en el gran emisor de tarjetas Capital One Financial Corp.

La última investigación trimestral de la Reserva Federal sobre los principales organismos de crédito reveló que la demanda de préstamos cayó en Estados Unidos durante el segundo trimestre en todas las categorías, salvo en los créditos hipotecarios para vivienda, mientras que los bancos establecieron condiciones crediticias un poco menos severas que en el primer trimestre.

El anuncio de Lowe´s Co. -segundo minorista inmobiliario del país- de postergar sus planes de expansión por sus grandes pérdidas agravó el clima en los mercados. El Dow Jones bajó ayer un 2%. La atmósfera también empeoró con las bajas cifras de la economía de Japón, que imprimió a los bonos del gobierno estadounidense un nuevo impulso como posible refugio seguro.

Por otra parte, la Reserva Federal anunció la ampliación hasta mediados de 2010 de un programa de emergencia para estimular los préstamos en el debilitado mercado inmobiliario.

La ampliación del plan de la Reserva Federal procura subsanar la caída de los mercados inmobiliarios comerciales, considerados el próximo problema que deberán enfrentar muchos bancos medianos y pequeños que ya están debilitados de antemano.

"El anuncio no es una gran sorpresa", dijo Marc Chandler, director estratégico de Brown Brothers Harriman. "Resulta claro que los funcionarios siguen preocupados por el mercado inmobiliario comercial, y todavía no están convencidos de que la máquina de respaldo de títulos y bonos se haya recuperado y funcione nuevamente con fluidez", añadió.

Por otra parte, en el mercado inmobiliario residencial, los tres años de crisis podrían estar terminando. En el informe de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas, las expectativas para los próximos seis meses subieron cuatro puntos en agosto. "Hay una atmósfera esperanzada entre los constructores, que se atreven a suponer que lo peor de la crisis ya ha pasado y que hay un punto de cambio próximo", dijo el economista jefe de la asociación, David Crowe

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