Desde el aire, saldrán a buscar ruralistas evasores

El Gobierno contratará aviones no tripulados para filmar los campos del país en pleno proceso de siembra y cosecha, con lo cual pretende hallar a los productores que incurran en evasión impositiva, lo que ya generó malestar en el sector.
La idea es del titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien ya había intentado impulsarla cuando dirigía la Aduana y también cuando estuvo al frente de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca).

Según reveló hoy el matutino porteño La Nación, el plan antievasión tiene un claro objetivo final: utilizar las mismas herramientas que Estados Unidos e Israel usan para controlar a sus enemigos desde el aire.

El objetivo de la AFIP generó un fuerte malestar en el agro y el vicepresidente de CRA, Néstor Roulet, salió al cruce de Echegaray. Aclaró que el sector no se opone al control porque "en el campo no hay evasión", pero consideró que en la decisión hay "algo raro" porque llega en medio del conflicto con el gobierno.

"Son gastos enormes que se hacen cuando ya existen herramientas que servirían. Estoy seguro que el objetivo de la AFIP es que quede la idea de que en el campo está lleno de evasores", dijo el ruralista.

De todas maneras, el Gobierno avanzará en la contratación de aviones no tripulados de última generación, lo cuales tienen un costo de compra de 20 millones de pesos y se fabrican en Israel.

"Pensé en aviones no tripulados. No en un avión, sino en un montón, pero dependerá del costo", aseguró el funcionario a pocas horas del comienzo de un nuevo plan de lucha del sector agropecuario.

El plan podría comenzar a desarrollarse a partir de 2010 en dos fases. La primera, según Echegaray, contratando un servicio tercerizado de captura de fotografías y videos aéreos, junto con vuelos para el seguimiento de objetivos. La iniciativa está tan avanzada que el pliego de licitación se encuentra ya para revisión en la Oficina Nacional de Tecnologías de Información (ONTI). Ese proyecto incluye doce rubros: la captura y el procesamiento de imágenes, la asistencia técnica y el servicio de análisis, entre otros.

Los vuelos de control podrían abarcar cerca de 24 millones de hectáreas -lo que equivale a la mitad de la pampa húmeda- y la captura de videos específicos por sobre 3.360 hectáreas.

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