La desconfianza perdura en las bases

La desconfianza perdura en las bases
Para muchos productores y empresarios agropecuarios, las medidas anunciadas para el sector no alcanzan para devolverle certidumbre y previsibilidad al negocio rural
Necesita mejorar. Esa es la calificación que muchos productores y empresarios le pusieron al primer acuerdo alcanzado por la Comisión de Enlace y el Gobierno en 2009. Falta de confianza es lo que define el ambiente posterior al acuerdo. Falta de confianza en las promesas del Gobierno y en el sí de las entidades al pacto, sellado luego de una fallida negociación para terminar el conflicto entre el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Hugo Luis Biolcati, y el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido. Y en un ambiente de mutua desconfianza e incertidumbre, las críticas florecen.

Medidas recicladas

Algunas de las críticas más duras son para las medidas para la carne. "Tengo la sensación que la cosmética le ganó a los cambios requeridos", dijo el consultor Víctor Tonelli.

Agregó que de las seis medidas anunciadas hay tres que ya se habían prometido en ocasiones anteriores. "La promesa de compensar a los criadores se anunció en 2007 y 2008 sin ningún resultado. Este nuevo anuncio, en caso de cumplirse, sólo permitiría mejorar un 4 por ciento la facturación del sector. En segundo lugar, el proyecto de la ley federal de carnes ya fue discutido en febrero de 2008 por el entonces secretario Javier De Urquiza y luego en agosto por el actual, Carlos Cheppi, sin que se concretase. Y finalmente, el incremento de exportaciones de carne de vaca manufactura y conserva ya había sido firmado por la Comisión de Enlace y el Gobierno en abril de 2008. Si bien en aquel momento se había acordado incrementar 10.000 toneladas mensuales el cupo, las exportaciones terminaron cayendo respecto del año anterior", remarcó el consultor.

En cuanto a la promesa de agilizar la autorización de los permisos de exportación de los cortes de mayor valor y reducir al 65% el encaje, para Tonelli esto no modifica el origen del problema de la carne. "El escollo es el perverso sistema impuesto a través de la Resolución 42 de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (Oncca) que otorga a la Secretaría de Comercio Interior y a la propia Oncca la facultad de decidir a su discreción quién y cuánto se exporta", dijo Tonelli.

Con estas apreciaciones coincidió el consignatario Juan Santillán. "Es bueno que haya medidas, pero hasta que no sean tangibles no va a volver la normalidad. Mientras siga circulando el rumor de que el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, está regulando precios, mientras desde la Oncca no den señales que las exportaciones se destraban y veamos a los frigoríficos pasando precios con temor a ser apretados por Moreno, no va a volver la confianza", dijo.

"Para que vuelva la confianza hay que eliminar los ROE, volver al sistema anterior de exportación, y liberar el mercado de Liniers de una vez por todas", dijo Santillán, que luego reflexionó que "quizás, para que todo vuelva a ser lo que era, debería irse el secretario de Comercio Interior".

Del lado de los frigoríficos, el presidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales de la República Argentina (Fifrra), Daniel Urcia, estimó que las medidas anunciadas no tienen efecto en el corto plazo. "Tanto el cambio de la comercialización a través de la ley federal de carnes, como el incentivo a los novillos, son medidas que tendrán resultado a largo plazo, y deben trabajarse con paciencia. Los novillos no se hace de un día para otro", dijo Urcia.

"En un contexto de crisis excepcional hacen falta medidas de shock. Por eso sería bueno que los cortes Hilton estén exceptuados del Registro de Operaciones de Exportación (ROE) y de las retenciones temporariamente, a los fines de que el país pueda cumplir con los compromisos con la Unión Europea (UE)", dijo Urcia.

Desde la Asociación de Productores Exportadores Argentinos (APEA), señalaron que la aceleración de los ROE para cortes Hilton es una buena medida, "aunque no se aclara cuánto se acelera el trámite y queda siempre la amenaza que se puede volver a demorar".

Por otro lado, para la entidad, la desgravación para novillos pesados es una medida que va en la dirección correcta por ser un item que apunta a producir más, pero "habría que tener más precisiones acerca de cómo se implementará esta idea".

Granos

Respecto del trigo, según el analista de mercados Ricardo Baccarín, de Panagrícola, las medidas "no agregan mucho, pero ayudan y al menos indican una mejor predisposición para la campaña que viene". Para el analista, los anuncios no tendrán efecto en la formación de precios porque ya se cubrió el saldo exportable de trigo.

Según Baccarín, el escollo central sigue siendo la resolución 543 de la Oncca "que impide flexibilizar las exportaciones y reduce la puja por el grano", dijo.

Con esto coincidió el economista de la Rural, Ernesto Ambrosetti, quien redactó el borrador en el que se basó el 80% del acuerdo entre el Gobierno y las entidades. "Además de lo firmado el martes, sería importante ampliar el plazo para anotar las operaciones de exportación. Esto es fundamental para financiar la próxima cosecha, ya que el financiamiento está muy limitado y en el contexto actual, los márgenes son negativos para trigo, girasol y maíz", dijo Ambrosetti, que agregó por otro lado que reducir las retenciones al trigo y al maíz no tendría un gran impacto fiscal.

Martín Fraguío, director ejecutivo de la Asociación Maíz y Sorgo Argentinos (Maizar), opinó en la misma dirección. "Los granos necesitan menores retenciones, mercados a futuro que funcionen y la apertura total de las exportaciones", dijo Fraguío.

"De no existir un mercado a futuro, es muy difícil la toma de créditos para la siembra", graficó.

Por otro lado, el dirigente destacó que si bien el acuerdo no contempló beneficios para el maíz, cualquier medida para la carne o la leche ayuda a este cultivo, ya que cuando tienen incentivos, tamberos y ganaderos invierten en sembrar maíz.

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