No descartan un posible rebrote.

Los especialistas médicos consultados por LA NACION no descartan otro pico de gripe A.
Las posibilidades de un nuevo pico de contagios por gripe A en todo el país mantienen en alerta a todo el sistema sanitario. A pesar de que en las últimas semanas se registraron menos consultas por cuadros gripales, los especialistas de varios hospitales de la Capital y de la provincia de Buenos Aires no descartan una nueva tanda de infectados.

Mañana se reanudan las clases en casi todas las provincias de país, luego de un mes de receso escolar ampliado por las autoridades como medida de seguridad frente al virus H1N1 (sobre lo que se informa en la página 14).

Todas las autoridades consultadas por LA NACION coincidieron en que se desconoce el comportamiento del virus y que el termómetro epidemiológico será, precisamente, la vuelta a las escuelas.

"Ya que los chicos vuelven al colegio y es el grupo que más contagia, puede darse un rebrote, pero no de grandes dimensiones", dijo el doctor Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

La doctora Graciela Bonfigli, directora del Hospital de Trauma y Emergencias Doctor Federico Abete, dijo que, "a pesar de que ha bajado significativamente el nivel de consultas, el hospital está preparado y en alerta para un posible rebrote de gripe".

El hospital, situado en Pablo Nogués y dependiente de la Municipalidad de Malvinas Argentinas, es un centro de referencia donde son trasladadas las personas con síntomas de gripe A, según lo dispuso el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires.

"Tenemos una nueva sala de consultas a la que llamamos «gripario», que está frente al hospital. Fue especialmente creado para tratar problemas respiratorios, como la gripe. Estamos altamente preparados por si sube la demanda", explicó Bonfigli.

Eduardo Schnitzler, director médico del Hospital Universitario Austral, situado en la ciudad de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, explicó que las consultas por síntomas gripales disminuyeron luego de semanas de gran demanda.

"Llegamos a atender 900 personas por día con síntomas gripales. Ahora, estamos en 300 por día. Pero no bajamos la guardia porque no sabemos si puede haber un rebrote y este virus, en muchos casos, se presentó de manera muy agresiva", sostuvo el especialista.

El director del Hospital Austral dijo que, "en el momento de mayor demanda, hubo dificultades para conseguir algunos insumos" y que sólo "en la última etapa de la gran demanda funcionó muy bien la producción de la medicación".

El termómetro, las clases

La reanudación mañana de las clases parece ser el termómetro epidemiológico que utilizarán los especialistas para evaluar cómo evoluciona el virus en el país.

El doctor Jorge San Juan, jefe de terapia intensiva del Hospital de Infecciosas F. Muñiz, dijo a LA NACION que "bajó el número de consultas, ya que en el momento del pico de la enfermedad se entregaban 1700 tratamientos diarios y, ahora, tan sólo 150".

Sin embargo, San Juan asegura que no hay que bajar la guardia: "La semana del comienzo de clases es clave para saber si empieza una nueva ola de contagios. Los chicos están seguros volviendo al colegio, pero hay que estar atentos al comportamiento del virus".

Las medidas de higiene en los colegios son fundamentales en opinión de los especialistas.

El doctor López aconsejó: "Es importante que los niños que tengan fiebre, o que la hayan tenido en las últimas 48 horas, no asistan al colegio; que en cada turno se limpien con agua y lavandina los pupitres y los juguetes de los niños, así como las manijas de las puertas y las sillas; se deben airear las aulas en los recreos".

Una vez por turno

El infectólogo del Gutiérrez precisó que "también es recomendable que los chicos se laven las manos con agua y jabón una vez por cada turno, mantener los cestos libres, no acumular basura y no realizar actos en lugares poco ventilados".

Además, los especialistas estuvieron de acuerdo con la extensión de la licencia a embarazadas, grupo de riesgo por hallarse inmunodeprimidas.

"Son muy vulnerables a la gripe A. En varias embarazadas dejó secuelas muy graves, como pulmones rígidos. El tejido natural del pulmón tiene forma de esponja y, en muchas de esas mujeres, lo dejó como un ladrillo. Por eso, me parece muy prudente que hasta no saber qué sucede la semana entrante tengan licencia", dijo el doctor San Juan.

Schnitzler coincidió con el doctor San Juan en la agresividad del virus en algunos pacientes: "En algunos casos específicos este virus derivó en problemas neurológicos o miocárdicos, además de los respiratorios. El 70 por ciento de los pacientes que tuvieron cuadros graves sufrían patologías previas".

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