Descartan el juicio político

El ministro del Interior dijo que no había causales para enjuiciar al presidente por las revelaciones de su paternidad. El vice dijo que él tampoco apoya la medida, pero aclaró que está listo para reemplazar al presidente.
Ayer no le aparecieron nuevos hijos a Fernando Lugo, por lo que la supuesta lista de seis mujeres con hijos del mandatario mencionada por Damiana Morán, la tercera madre, todavía no se completó.

Sin embargo, el clima político no es el mejor para el oficialismo, y ayer el gobierno paraguayo tuvo que salir a negar que las denuncias por paternidad que salpican al presidente y ex obispo puedan provocar un juicio político en su contra. "Al presidente se le tiene que medir por su gestión y por su honestidad. La Constitución establece claramente cuáles son las razones por las cuales se puede enjuiciar a un presidente y una cuestión personal no puede ser una de ellas", afirmó en conferencia de prensa Rafael Filizzola, ministro de Interior.

El funcionario señaló además que no sólo existen muchos casos similares en el mundo, sino que no existen antecedentes que apoyen la idea de un juicio destituyente. "No creo que haya un antecedente en el mundo de que por cuestiones personales se le haya hecho un juicio político a un mandatario, pero ha habido muchísimos casos en que se ha reclamado paternidad a un jefe de Estado", sostuvo el ministro del Interior.

A su turno, Luiz Inácio Lula da Silva coincidió ayer con las declaraciones del ministro y respaldó al presidente paraguayo. "No veo ningún problema institucional ni problema político grave. No veo razón para que se cree un clima político negativo en Paraguay. El problema religioso, él lo explicará", señaló el mandatario brasileño en conferencia de prensa desde Buenos Aires.

No obstante, el analista político Alfredo Boccia se ocupó ayer de recordar que para tramitar un juicio político no hacen falta razones válidas, sino apenas los votos. "Un juicio político se puede dar hasta por una uña encarnada. Sólo depende de los votos, no es un proceso judicial en el que se debe contar con pruebas y evidencias de determinado delito", razonó el analista en declaraciones radiales.

La Constitución paraguaya faculta al Congreso a destituir al presidente con dos tercios de los votos y, según le explicó a este diario una fuente gubernamental que pidió el anonimato, esos números podrían darse si al sector del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), afín al vicepresidente Federico Franco, quien no está en su mejor momento con el mandatario, se sumasen los votos de los partidos de oposición, entre ellos el Partido Colorado, Unace y Patria Querida.

De todas maneras, el vicepresidente no dejó ayer lugar a dudas respecto de su apoyo al jefe de Estado, aunque no dejó de recalcar que está listo para asumir en caso de que haga falta.

"No soy de esos que hacen leña del árbol caído. Yo no voy a acompañar ningún pedido de juicio político. No hay causales. Si se plantea se debatirán los argumentos", precisó. "Pero claro que estoy preparado moral y físicamente para asumir la presidencia", deslizó Franco, quien a comienzos de esta semana, en ocasión de un cambio de ministros que lo habría dejado sin algunos de sus hombres más cercanos, había dicho que se sentía defraudado por Lugo.

Mientras tanto, el gobierno paraguayo tuvo que salir ayer al cruce de las versiones que indicaban que estaría a punto de conformarse, desde las secretarías de la Mujer y de la Niñez, una comisión gubernamental para encargarse de todos los reclamos por paternidad que le hiciesen a Lugo.

La idea de la comisión había sido divulgada el miércoles por Damiana Morán Amarilla, la tercera de las mujeres que declaró públicamente que el ex obispo era el padre de uno de sus hijos y quien señaló además que existirían en Paraguay tres mujeres más con hijos del presidente. Pero ayer las autoridades la descartaron por completo.

"No se ha conformado tal equipo y tampoco se prevé su conformación", señaló un comunicado divulgado por ambas funcionarias.

Entretanto, una jueza dictaminó ayer agregar el apellido del mandatario al hijo de Viviana Carrillo, la primera de las mujeres que expuso su caso, por lo que el niño, a partir de ahora, se llamará Guillermo Armindo Lugo Carrillo.

Con un caso resuelto, a Lugo todavía le quedan tres por aclarar, y en tanto en Paraguay un grupo musical saltó al estrellato nacional tras componer una cumbia titulada "Lugaucho", en la que hablan del mandatario y sus hijos, una encuesta publicada ayer develó que la credibilidad de los paraguayos sobre la honradez de Lugo bajó del 64,14 a 48,04 por ciento.

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