No se descarta fractura del bloque de legisladores de la Alianza

La decisión del legislador Iván Lázzeri de renunciar a la titularidad del bloque de la Alianza generó una serie de reacciones y múltiples reuniones internas en la bancada oficialista, como pocas veces ocurrió en el último tiempo.
Durante toda la tarde se sucedió una larga serie de encuentros de evaluaciones política, con la participación de legisladores de distintas vertientes internas, funcionarios del Poder Ejecutivo y del propio intendente de Viedma, Jorge Ferreira.

Algunos planteos apuntaron que la imprevista renuncia de Lázzeri constituía una directa advertencia al sector "saizta" para que frene "la avanzada de imponer la reforma constitucional sin el consenso necesario" de los legisladores del oficialismo.

En ese sentido, trascendió que no sería tal fácil la nominación del futuro jefe del bloque ya que los referentes del "saizmo", como María Inés García o Marta Milesi, no contarían con el apoyo interno mínimo. Por eso, no se descarta, incluso, la creación de un nuevo bloque, que se reconocería como oficialista y separaría de la actual estructura parlamentaria.

Se pudo confirmar que varios legisladores se sintieron "ninguneados" por el sector "saizta" en la discusión si es o no el momento oportuno para la reforma de la Constitución. Por eso, más que elegir a las nuevas autoridades, pretenden efectuar un profundo análisis en torno a los motivos de la renuncia de Lázzeri.

En ese contexto, se baraja la posibilidad que la legisladora de Viedma Adriana Gutiérrez, quien no renunció a la vicepresidencia del bloque de la Alianza, mantenga su cargo hasta que se produzca la discusión de fondo.

Según expresiones de algunos legisladores, habría consenso para la modificación de la Constitución, porque se definen como reformistas, pero rechazan el momento en que se planteó la propuesta desde el oficialismo. Prefieren que Saiz y su entorno político se dediquen a conducir la gestión provincial y se mejore la relación con el gobierno nacional.

También se cuestiona la oportunidad de la reforma, en el sentido que podría beneficiar más al intendente roquense Carlos Soria, que le proporcionaría una justificación para recorrer la provincia como candidato a primer convencional por el PJ y la eventual realización de un test preelectoral.

Mientras tanto, desde Buenos Aires, el vicegobernador Bautista Mendioroz, quien mantuvo una reunión con el vicepresidente Julio Cobos y el senador nacional Pablo Verani, se comunicó varias veces con contactos en Viedma para saber de fuente directa como discurría el escenario político oficial en la capital rionegrina. Mendioroz es un franco opositor a la reforma constitucional.

A todo esto, el sector crítico a respaldar una inminente reforma constitucional se ha preocupado en dejar fuera de discusión la figura de Saiz y, en cambio, se ha dedicado a objetar directamente al entorno del primer mandatario, principalmente al secretario general de la Gobernación, Francisco González, quien mantuvo un férreo hermetismo durante toda la jornada.

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