Descarta Brasil enviar tropas a su embajada

RIO DE JANEIRO.- El ministro de Defensa brasileño, Nelson Jobim, descartó ayer la posibilidad de enviar tropas para defender la embajada de su país en Tegucigalpa, que se encuentra bajo un fuerte cerco militar desde el lunes pasado, cuando se refugió allí el presidente derrocado de Honduras, Manuel Zelaya.
"No podemos entrar por la fuerza en un país extranjero. A no ser que declaremos la guerra, lo que es inviable. La solución es exclusivamente diplomática", dijo ayer Jobim.

Según el ministro, la solución para la impasse creada por la presencia de Zelaya en el país será negociada sólo por la cancillería brasileña.

"No hay ninguna posibilidad de pensar en movimientos armados. Sólo damos protección a embajadas en dos lugares del mundo (Sudán y Congo), con la autorización de los gobiernos locales, en función de la inestabilidad política allí", explicó el funcionario.

Anteanoche, el gobierno de facto hondureño dio un plazo de diez días al gobierno brasileño para definir el estatus de Zelaya. "Si no, seremos obligados a tomar medidas adicionales", amenazó.

El presidente Luiz Inacio Lula da Silva respondió que no acepta el "ultimátum de un golpista" y que no tiene nada que conversar "con esos señores que usurparon el poder".

En tanto, en Brasil, se multiplica el malestar con Zelaya por el uso político de la sede diplomática. El presidente del Senado, José Sarney, defendió ayer la decisión de Lula, pero acusó al mandatario depuesto de convertir la embajada brasileña en un "comité político".

"Hay cierta exageración en convertir la embajada en un comité político. Ese abuso no es bueno para Brasil ni para Manuel Zelaya", señaló Sarney. "Creo que Brasil debería dar el derecho al asilo, no podría dejar de darlo. Pero lo que está ocurriendo ahora, a mi juicio, es una cierta exageración en la ocupación de la embajada", añadió.

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