Sin descanso sanitario Tras la Gripe A, el Dengue

Los funcionarios que están a cargo de la salud a nivel local, recién se están reponiendo del golpe que significó la Gripe A, pero ya analizan de qué modo el Dengue podrá reaparecer esta temporada en nuestro medio, que forma parte de una región propicia para el desarrollo de los mosquitos. La prevención será la herramienta más eficaz.
El titular del hospital Virgen del Carmen, Dr. Miguel Lotti y los re-ferentes municipales del área de Salud, Dres. Roberto Sciarretta y Norberto Santana, saben que no "hay vacaciones".

Mientras -con cautela- fueron librándose de los efectos caóticos de la gripe A, saben que la lucha continúa y que el Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue, está a la vuelta de la esquina.

Ya se lo hicieron saber a las autoridades municipales y si bien el secretario de Gobierno, Aldo Morino, brindó algunas explicaciones anteayer, luego de dar a conocer la extensión del decreto de emergencia por el H1N1.

El funcionario dijo que trabajarían con un nuevo producto para combatir a las larvas, aunque eso dependerá de que sea aprobado y además, el municipio lo adquiera en tiempo y forma para realizar una eficiente prevención.

El laboratorio ya inició el trá-mite ante la Anmat para obtener la aprobación del insecticida, lo que, según se pudo conocer, ocurriría este mes.

El descubrimiento

El Centro de Investigaciones de Plagas e Insecticidas (CIPEIN) de CITEFA y CONICET desarrolló un producto de alta efectividad para el control del mosquito vector de la fiebre.

Se trata de una formulación del isómero cis del insecticida pire-troide permetrina.

Esta molécula fue aislada y ca-racterizada en su efectividad sobre insectos vectores de distintas enfermedades y en particular para el control del mosquito Aedes aegypti. Las pruebas realizadas en viviendas de la localidad misionera de Wanda, donde el 90% de los mosquitos dentro y fuera de las casas es Aedes aegypti, demos-traron su efectividad.

Se lo utilizó en forma de tabletas generadoras de humo, destinadas a que la propia comunidad colabore en la eliminación del mosquito dentro de sus propias viviendas.

La fórmula, que combina un adulticida (permetrina) y un regulador del crecimiento de insectos (piriproxifeno), redujo la cantidad de mosquitos adultos e inhibió casi en un ciento por ciento el creci-miento de las larvas.

Eso se complementa con una versión de uso profesional que se rocía desde camión (un litro por cada 2,40 minutos, lo que se tarda en cubrir una manzana) en el horario pico de actividad del mosquito, que es al amanecer o durante la puesta del sol.

Este logro forma parte de un programa de investigación e innovación tecnológica que llevan a cabo el CIPEIN y la empresa argentina Chemotécnica S.A. Y el resultado del mismo es que está siendo utilizado por el ministerio de Salud de la Nación para comba-tir al mosquito Aedes aegypti vector de la fiebre amarilla y del dengue, plagas que forman parte de sus campañas de prevención.

El Dr. Eduardo Zerba, director del CIPEIN, está orgulloso del resultado, pues además de ser exitosa en el control del mosquito vector presenta ventajas tales como su mayor facilidad de aplicación, su menor dosis de uso y su falta de efecto irritante sobre humanos.

Dijo el especialista que "dentro del mismo programa, estamos en la fase final del desarrollo de una segunda generación del formulado. Este nuevo producto ya lo hemos evaluado en campo, y además de mantener las ventajas y la efectividad sobre los insectos adultos, presenta un efecto larvicida muy alto. La conjunción de efectividad sobre el mosquito adulto y sus formas larvales acuáticas obtenidas en una misma aplicación da lugar a una muy alta efectividad y a un control de las poblaciones de Aedes aegypti más prolongado".

Al acecho

La temporada pasada, la enfermedad del dengue afectó en el país a unas 26.000 personas y causó cinco muertes.

Según expresan algunos especialistas el dengue aparecerá en la próxima temporada de calor, pero no con la tremenda incidencia que tuvo.

Las condiciones climáticas de este año, según los climatólogos, fueron particularmente anormales: tuvimos calor hasta mayo, lo que posibilitó el aumento de la población de mosquitos adultos y, en general, extendió la vida del Aedes.

Eso es lo que en buena medida favoreció la diseminación de la enfermedad más allá de las provincias.

Algunos aseguran que las proyecciones que los climatólogos hacen con sus modelos nos dicen que dentro de diez o veinte años Buenos Aires va a tener un clima similar al de San Pablo, que es una ciudad con un tremendo problema de dengue.

Para erradicar el dengue, hay que evitar que las poblaciones del mosquito vector se recuperen cada temporada. Para eso, la Organización Mundial de la Salud recomienda incluir en los programas de control la participación de la población.

El control del mosquito transmisor del dengue mediante insecticidas y por la eliminación de criaderos acuáticos es la única medida para prevenir una enfermedad para la cual por el momento no existe vacuna.

El Aedes aegypti transmite la enfermedad al picar a una persona infectada y luego atacar a una sana. Los síntomas del contagio son fiebre, cefaleas y dolores musculares pero se agravan en el caso de una reinfección ya que suelen producirse hemorragias y la enfermedad puede ser mortal.

En la actualidad el dengue afecta a cien millones de personas en todo el mundo y en las zonas de contagio viven cerca de 2500 millones. En la Argentina se han confirmado ya 2300 casos. Aunque en América latina se realizo, durante las décadas del cincuenta y sesenta, un programa para intentar erradicarlo, los resultados no fueron los esperados debido a la falta de sostenimiento de políticas de prevención.

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