Desbordado, Concejo amplió ordinarias por un día

Una sesión de 10 horas no agotó la agenda de temas, por lo que la sesión pasó a cuarto intermedio para hoy a las 10.
El Concejo Deliberante sesionó durante más de 10 horas ayer, y no le alcanzó. Por eso se pasó a cuarto intermedio para hoy a las 10 y debió ampliarse por un día el período de sesiones ordinarias (terminan el 30 de noviembre).

Al igual que en las últimas 4 sesiones, la cantidad de temas a tratar fue abrumadora. Eso fue tanto así que los principales asuntos, como el Presupuesto Municipal 2010 -que tendrá primera lectura- o el cambio de Orgánica Municipal, se debatirán hoy.

Afortunadamente, la ausencia del Suoem (estaban negociando con Giacomino) permitió al menos cierta normalidad, cierta paz física.

Los dirigidos por Rubén Daniele seguramente hubieran querido asistir para presionar a los ediles, con el objeto de que no ratifiquen el convenio entre el Ejecutivo y la cooperativa Mercoop que les quita (y por lo tanto hace más eficiente) los servicios de mantenimiento del Mercado de Abasto.

De todas maneras, esta vez todo corría menos peligro. Es que el viceintendente Carlos Vicente actualmente gusta de llamar a la Policía para que custodie (había 40 oficiales en la cuadra del Concejo). Hace unos días, con 30 gremialistas dentro del recinto había sólo 6 efectivos.

De los 45 temas que estaban en la orden del día, sólo pudieron discutirse poco menos de la mitad. En el último mes fueron más de 110 los proyectos de ordenanza, resolución, declaraciones y beneplácitos que se debatieron.

La pregunta natural del ciudadano, motivada por los medios masivos, fue ayer (y se vio en los blogs de los sitios informativos): ¿Qué estuvieron haciendo los concejales durante todo el año legislativo para tratar semejante cantidad de asuntos en el último mes antes de las ferias?

La respuesta de los cultores de la no-política sería que "son todos unos vagos". Una explicación un poco más ajustada a la realidad legislativa es que justamente los cultores de la no-política, que ocupan como 13 bancas en el Concejo, optaron durante todo el año en privilegiar sus libanizadas internas antes que las necesidades de la ciudad. Y así, el Poder Legislativo se volvió una "junta promotora".

Proyectos del Ejecutivo cajoneados, decenas de pedidos de informe, sesiones plagadas de chicanas y declaraciones espurias pero desestabilizadoras sobre supuestas coimas, hicieron que durante todo el año, legislar sea una actividad de segundo plano y hasta contraria a los intereses "nuevopartidarios".

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