Desbaratan un atentado contra la cumbre europea en Bruselas

A horas de la reunión de 27 jefes de Estado y Gobierno, arrestaron a 14 supuestos terroristas en la capital belga. Tres de ellos habían llegado de Afganistán y tenían lazos con Al Qaeda. Uno había dejado un video de despedida a su familia.
Apenas unas horas antes de que comenzara una cumbre europea que reúne a 27 jefes de Estado o de Gobierno, 14 supuestos terroristas vinculados a la red islamista Al-Qaeda fueron detenidos ayer en Bruselas.

Entre los detenidos, tres habrían viajado recientemente a la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán, donde habrían recibido formación para inmolarse como suicidas. Uno de ellos ya había dejado una cinta de video en la que se despedía y solicitaba que cuidaran de sus familiares, práctica común entre los terroristas suicidas.

El fiscal federal Johan Delmulle dijo que no conocía "el objetivo de los terroristas" y que podría haber sido "tanto en Europa como en Pakistán o Afganistán". Pero la televisión flamenca VTM, basándose en fuentes de la investigación, aseguraba al mediodía de ayer que el objetivo terrorista era el edificio Justius Lipsius, que acoge normalmente las cumbres europeas.

VTM también aseguraba que la investigación estaba relacionada con la petición de extradición propuesta por Estados Unidos para que Bélgica le entregue al terrorista islamista tunecino -y ex futbolista profesional- Nizar Trabelsi, preso desde 2004 por haber organizado un atentado contra una base militar estadounidense en Bélgica.

La Fiscalía explicó que la investigación comenzó hace casi un año y que se aceleró porque el descubrimiento de que podría haber un suicida dispuesto a un atentado inmediato coincidía con la cumbre.

Los 14 detenidos, entre los cuales hay varias mujeres, serían en su mayoría de nacionalidad belga y los tres que viajaron a Afganistán habrían mantenido contactos con "personas importantes" de Al-Qaeda, según la Fiscalía.

Una de las detenidas, Malika El Aroud, es la viuda del asesino de Ahmed Massoud, el líder afgano que resistió a los talibanes hasta su asesinato dos días antes de los ataques terroristas de Nueva York y Washington del 11-S.

Según el jefe de la Policía Judicial, 242 policías habrían participado en la operación, tras la cual Clarín pudo comprobar cómo se reforzaba la seguridad en el perímetro en torno al Consejo Europeo, donde en un día como ayer trabajan, entre periodistas, miembros de las delegaciones, funcionarios europeos y personal de servicios, casi 5.000 personas.

Un portavoz del Consejo Europeo aseguró a los reporteros que las medidas de seguridad eran las habituales, pero el movimiento de policías era superior al normal. Varias delegaciones incluso confirmaron que la cumbre seguía, ante los rumores de suspensión desde que se conoció la operación.

La operación antiterrorista es la más importante jamás realizada en Bélgica, sede de las instituciones europeas y de la OTAN, entre decenas de otros organismos internacionales de menor nivel.

Hace un año, en plenas fiestas navideñas, el Gobierno belga pidió a los ciudadanos que no acudieran a grandes concentraciones, suspendió ciertas festividades públicas y subió el nivel de alerta antiterrorista ante lo que consideró "amenazas creíbles". Y hace dos semanas las principales televisiones recibieron un video de un supuesto grupo terrorista que amenazaba a Bélgica por su participación en la misión de la OTAN en Afganistán.

Mientras todo el operativo de seguridad transcurría en las calles, los líderes de la cumbre seguían trabajando para desbloquear el tratado europeo y buscar un acuerdo en clima y reactivación económica

Los irlandeses votaron en junio pasado por el "no" al referéndum sobre el nuevo tratado europeo. Tras varias ratificaciones durante este verano y otoño, sólo falta ese escollo y el aval de la República Checa, previsto para febrero. Ante la presión de sus socios europeos, Irlanda se comprometió ayer a organizar otro referéndum antes de noviembre de 2009 que, de aprobarse, haría que la UE cuente con una nueva arquitectura: un presidente estable, un Parlamento con más poderes y un servicio diplomático liderado por un "ministro" de Exteriores, cargo que actualmente ocupa el español Javier Solana.

A cambio de volver a votar, los irlandeses recibirán garantías para mantener su tradicional neutralidad militar y que no sean de aplicación para Dublín ciertas políticas de fiscalidad. Además, la Comisión Europea mantendrá su cantidad actual de 27 miembros y no será reducida a 15, como estaba previsto. Así Irlanda se asegura contar con un comisario. Además, la cumbre avanzaba anoche, según fuentes del Consejo Europeo consultadas por Clarín, hacia un acuerdo para aprobar el ambicioso paquete legislativo con medidas contra el cambio climático y de fomento de energías renovables. Además, también se perfila un pacto sobre el plan de reactivación económica presentado hace dos semanas por la Comisión Europea.

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