Un desayuno para hablar del hambre

El titular de la UCR y la líder de la Coalición Cívica-ARI retomaron su promesa de trabajar en el Congreso para combatir la pobreza. Por la tarde visitaron a Jorge Casaretto por el ingreso universal. Denunciaron que el Gobierno quiere instalar la violencia.
Entre tacitas amarillas y tostadas, Gerardo Morales y Elisa Carrió se reunieron a desayunar y después denunciaron la existencia de un "plan" del gobierno nacional con el objetivo de instalar "violencia y crispación social", algo que ya venían repitiendo por separado, incluso antes del escrache al senador Morales en Jujuy, y que ahora reiteraron juntos, colación de por medio. Además, retomaron su remanida promesa del trabajo parlamentario conjunto para combatir la pobreza, reformar el Consejo de la Magistratura e impulsar políticas para el sector agropecuario, entre otras. Por la tarde, invitado por la líder de la Coalición Cívica-ARI, el jefe de la UCR la acompañó en su visita al titular de la Comisión de la Pastoral Social del Episcopado, Jorge Casaretto, con el objetivo de que la Iglesia apoye el proyecto de Carrió de Ingreso Universal a la Niñez. Lamentablemente no cosecharon la adhesión de la cúpula católica, que prefirió mantenerse en su propia iniciativa, con más similitudes al proyecto kirchnerista.

"Una cosa es darles de comer a los pobres y otra cosa es liberar a los pobres", advirtió Lilita en tono de sermón al salir de la reunión con Casaretto. La líder de CC le aclaró a la Iglesia que si quiere evitar que el kirchnerismo "tome de rehén" a los pobres, el ingreso debe ser universal y alcanzar a los niños de todas las clases sociales, algo que los representantes católicos parecieron no compartir del todo. "Coincidimos en el objetivo, pero tenemos diferencias conceptuales y de fondo", afirmó Carrió, mientras que Morales agregó que existen "diferencias de metodología", porque para ellos el monto tiene que llegar "a todos los niños del país".

Lo cierto es que Lilita no salió satisfecha de la reunión, de la cual no obtuvo la foto ni el respaldo deseado. "Si se aprueba el proyecto del Gobierno vamos a terminar con los nenitos de tres años con el choripán en la plaza", disparó la chaqueña. Su socio repitió su idea, pero con el característico estilo radical: "El Gobierno esconde un esquema focalizado y va a implementar un procedimiento discrecional". A pesar de las diferencias, Casaretto destacó que "lo importante es que el tema de la pobreza está instalado en la sociedad". La Iglesia propone que se otorgue 180 pesos por niño a los padres que no cobren asignaciones familiares. "El tema presupuestario no puede ser una restricción", agregaron. Del encuentro también participaron los diputados electos por la Capital Ricardo Gil Lavedra y Alfonso Prat Gay.

Aunque todavía no se conoce oficialmente la posición de otros bloques opositores que no sean los integrantes del Acuerdo Cívico y Social respecto del tema del ingreso a la niñez, Lilita aseguró que el suyo es apoyado por "prácticamente toda" la oposición.

Durante el desayuno, Morales y Carrió se acordaron del socialismo, la tercera pata del ACyS, y planificaron un encuentro para el próximo martes en el Comité Nacional de la UCR donde estén todos presentes. Además, adelantaron conversaciones con otras bancadas parlamentarias como Unión-PRO y el PJ disidente para instalar una agenda consensuada de la oposición. "Hay un clima de crispación y violencia planificado por el gobierno nacional", sostuvieron ambos dirigentes, que pidieron "calma y tranquilidad a la población", para que "no tenga miedo y no se acostumbre a vivir en un clima de temor y caos". Según aseguraron Carrió y Morales, la CC-ARI y la UCR, "van a resistir de manera democrática y pacífica a un gobierno que pretende sembrar el caos con fines" que describieron como "inconfesables".

Mientras los líderes del ACyS desayunaban en Barrio Norte, un grupo de desconocidos "escrachó" la sede de la UCR en el departamento mendocino de Lavalle, a unos 50 kilómetros al norte de la capital provincial, con pintadas en repudio Morales. Según dirigentes radicales locales, unas 150 personas se pararon frente a la sede partidaria y escribieron en la vereda: "Morales corrupto."

Por su parte, el fiscal federal Mario Snopek rechazó ayer la denuncia presentada por el senador jujeño a raíz de lo sucedido el viernes pasado en Jujuy, al considerar que el fuero es "incompetente" porque "los hechos denunciados no ocurrieron en su rol de legislador nacional". Morales había resuelto presentarse ante la Justicia federal tras arrojar dudas sobre la independencia política de los jueces provinciales. El juez federal Mariano Cardozo deberá resolver sobre la competencia en la causa.

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