Desarrollo para la gestión de calidad en el sector pecuario

El campo experimental del INTA de General Villegas fue el lugar donde coincidieron profesionales del INTA de varias Estaciones Experimentales y del Instituto de Tecnología de Alimentos (INTA-CICA) para interiorizarse en la temática del comportamiento animal. Investigadores de Bariloche, Benítez, Rafaela, Anguil, Castelar, Balcarce y General Villegas, que trabajan en temas vinculados con la calidad de carne, leche y fibras de origen animal, se capacitaron en técnicas de medición e indicadores de comportamiento animal, para la comprensión de problemáticas vinculadas al bienestar animal, principalmente en calidad de productos pecuarios.
La Méd. Vet. M.Sc. Natalia Aguilar, de la Experimental de Cnia.

Benítez, coordinó los tres días de taller teórico-práctico. Sobre el comportamiento animal explicó que "lo definimos como todo lo que el animal hace o deja de hacer, vinculado a su reacción ante distintos estímulos. Sabemos que la reacción del animal, ya sea por ejemplo alejarse de una persona o reaccionar ante la presencia de un predador, genera cambios bioquímicos que luego se identifican a través de análisis en laboratorio". "Si logramos incorporar prácticas de bienestar animal en el manejo de nuestra hacienda, lograremos mejorar la rentabilidad del producto que obtenemos. Porque se tratará de un producto que proviene de un animal estresado, una mejor carne y leche, un producto diferenciado por su mejor calidad, manteniendo a su vez un ambiente más sustentable".

Sin la incorporación de tecnologías costosas, "nosotros demostramos a la gente que se trata más de un cambio de actitud respecto de cómo reaccionan los animales frente a nuestra presencia y acciones. Es un trabajo de capacitación de la gente, del técnico, del productor y el personal de campo, para interpretar a los animales y evitar a partir de algunas prácticas las pérdidas que se generan por fracturas, golpes, o el propio estrés que se genera".

La homologación de normas de calidad es una tendencia que avanza lentamente, pero la necesidad de investigar en este aspecto es una condición del futuro cercano. "Se estima que para 2010 ó 2011 la Comunidad Europea va a exigir una serie de normas orientadas a cómo tratar a los animales, sumado a un seguimiento de las prácticas en el país a través de auditorías donde se midan indicadores comportamentales. Desde ese punto de vista, el interés del INTA se centra en el futuro próximo, entrenando a los técnicos para poder avanzar con investigación y así estar preparados para aplicar estas normas cuando llegue el momento".

En la actualidad, algunos grupos de investigadores del INTA desarrollan actividades orientadas a estudiar el efecto del estrés sobre la calidad de la carne bovina. Tal es el caso del Grupo de Producción Animal de la EEA Gral. Villegas que participa, a nivel nacional, en el Proyecto Específico Calidad de Carne Bovina evaluando el efecto de la interacción entre el temperamento animal y el estrés peri-faena sobre la calidad de la carne.

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