¡No me lo desarmen!.

Peñarol ratificó lo bien que juega en canchas difíciles. Su DT espera que no se vayan las figuras...
Es raro, pero Peñarol ha demostrado más poderío afuera que ante su gente. Mayor concentración y mejor defensa han sido las diferencias con respecto a sus tareas como local. Anoche lo ratificó en una cancha difícil, donde sólo habían ganado dos equipos (ninguno en la 2ª fase). Incluso Atenas venía de quedar de rodillas en un repleto Socios (ayer 2.300 fanas). Pero Peña se hizo fuerte (11-3 de visitante) y se impuso por 83-63 ante Gimnasia para saltar al 5° lugar con un partido menos. Sirve y mucho, más en tiempo de crisis económica y con dos jugadores analizando dejar el equipo (Jackson y Román González, a quien ya ofrecen en varios equipos) por los atrasos en los sueldos.

Arrancó mejor la visita (10-3) con un Román imparable (siete puntos) y el dominio se mantuvo con la mano caliente de Jackson (12 puntos en la etapa, con 3-4 triples) y las apariciones interiores de Johnson (diez). La diferencia trepó a 28-21 hasta que Gimnasia comenzó a defender más y dieron una mano grande los suplentes (16 puntos), sobre todo Franco, con ocho al hilo (dos triples) para que volviera la paridad al juego: 38-39.

Dominó claramente Peñarol en el 3° y empezó a liquidarlo. Fue un parcial de 16-1 en casi 7m que lo puso arriba por 55-39. Alternó defensa combinada (Malara sobre Buchanan y el resto en zona) e individual para frustrar a Gimnasia, que tuvo seis pérdidas, 0-6 de cancha y 1-3 libres en ese lapso. Del otro lado aprovechó al máximo (7-8 de cancha), liderado por un encendido Johnson.

Presionó Gimnasia y encontró el aro, pero el oficio y tranquilidad de Peña le dieron siempre respuestas con casi todos sus hombres. La ventaja trepó a 19 y el resto fue historia.

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