Desarme paramilitar irlandés.

Dos grupos protestantes contrarios al IRA prometieron no volver a asesinar civiles católicos.
En un paso que podría ser clave para la definitiva pacificación de la región, los dos grupos paramilitares protestantes más importantes de Irlanda del Norte, enfrentados durante años al Ejército Republicano Irlandés (IRA, por sus siglas en inglés), anunciaron ayer su desarme y prometieron no volver a asesinar a civiles católicos.

Ambos grupos unionistas proscriptos, la Fuerza de Voluntarios del Ulster (UVF) y la Asociación para la Defensa del Ulster (UDA), mataron a casi 1000 personas en operaciones para reprimir al IRA.

Estas organizaciones paramilitares, que desean que Irlanda del Norte siga siendo parte del Reino Unido, han estado desde hace años bajo presión para que entregaran sus armas, luego de que el IRA decidió abandonar su campaña violenta en 2005.

Ante la imposibilidad de identificar a los miembros del IRA que vivían dentro de las áreas católicas minoritarias, ambos grupos paramilitares optaron por aterrorizar a toda la comunidad católica con disparos de ametralladoras y ataques con dinamita en los que cayeron indiscriminadamente jóvenes y ancianos.

Además, se dedicaron a asesinar a católicos que se perdían en zonas protestantes o a los que se afincaban en esos distritos, a quienes torturaban en ocasiones para arrancarles falsas confesiones sobre su pertenencia al IRA.

Uno de los grupos, la Fuerza de Voluntarios del Ulster, dijo que destruyó la totalidad de su armamento durante una reunión secreta del 12 de junio con los jefes del desarme. El otro, la Asociación de Defensa del Ulster, informó que había entregado la primera partida de su arsenal y que en los próximos meses continuará el proceso.

"La lucha ha terminado. La paz y la democracia han sido alcanzadas y ha desaparecido la necesidad de una resistencia armada -proclamó la declaración escrita por los comandantes de la Asociación de Defensa del Ulster-. En consecuencia, hemos inutilizado permanentemente nuestro arsenal de armamento".

En una declaración leída por un miembro desenmascarado en una conferencia de prensa en Belfast, el grupo Voluntarios del Ulster dijo que había "completado el proceso de inutilizar totalmente las armas y explosivos, de forma irreversible. Quedaron sin posibilidad de uso".

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durão Barroso, consideró ayer en Bruselas que el desarme es "un paso importante" hacia la pacificación total de Irlanda del Norte.

Estos anuncios constituyen "un nuevo paso importante" que muestra el considerable progreso político que se ha logrado en Irlanda del Norte en los últimos años, según afirmó Durão Barroso en un comunicado.

Recordó que la Unión Europea ha apoyado activamente el proceso de paz en cada uno de sus pasos y en cooperación con el gobierno autónomo. "Los pasos anunciados hoy ayudarán a avanzar en la transformación deseada por todo el pueblo de Irlanda del Norte", añadió.

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